El miedo es una de las peores sensaciones de la vida, pero cuando se convierte en un sentimiento perturbador, exagerado, persistente, de extrema ansiedad y que incluso puede afectar tu vida social, se considera fobia. La fobia en niños es más común de lo que imaginamos y lo que puede parecer un simple “miedito” a un objeto o a una determinada situación puede ser un problema bastante serio. Los bebés y niños, de forma natural, sienten miedo principalmente de hechos desconocidos. Cuando aún son bebés, es normal tener miedo a ruidos fuertes, personas desconocidas, estar lejos de los padres o enfrentar situaciones totalmente nuevas para ellos. En los más grandes, el miedo a la oscuridad, el miedo a estar solos, miedo a los animales, etc. Según psicólogos y terapeutas, el miedo forma parte de las etapas del desarrollo de los seres humanos y todos deben vivirlo y superarlo, siempre que sea algo totalmente controlado. La fobia generalmente perjudica el desarrollo psicológico del niño y en algunos casos afecta la convivencia con los demás.

Miedos y Fobias Más Comunes

Las fobias en niños más comunes son: animales principalmente perros, médicos, inyecciones y agujas, alturas, oscuridad e insectos. El miedo es natural, pero cuando la situación se prolonga durante varios meses y episodios y persiste a medida que avanza la edad sin disminuir como debería a lo largo del desarrollo, se considera un cuadro de fobia. Cuando se enfrenta a la situación, entra en pánico, alto nivel de ansiedad, llanto excesivo o simplemente presentan un bloqueo de reacciones. Normalmente, está asociado al primer encuentro con el objeto o situación de forma aterradora, al menos desde la visión del niño.

Tipos de Fobia en Niños

La fobia en general está relacionada con un miedo sin justificación y que el propio niño o adulto no sabe explicar, pero se vuelve algo incontrolable. En otros casos está relacionada con la protección excesiva de los padres, el haber sido obligado a enfrentar ciertas situaciones sin estar preparado o incluso haber sido contagiado por los miedos y traumas de los padres. Las fobias se clasifican por tipos y nombres como:

  • Miedo incontrolable a lugares con mucha gente – Demofobia.
  • Miedo a lugares cerrados incluyendo la escuela – Claustrofobia
  • Miedo a la sangre – Hematofobia
  • Miedo a los insectos – Acrofobia
  • Miedo a los animales – Zoofobia
  • Miedo a las alturas – Vértigo
  • Miedo al agua – Hidrofobia

Poder identificar si los temores del niño son pequeños miedos naturales del desarrollo o si se trata de un verdadero trauma acompañado de estrés y niveles de ansiedad extrema es esencial para identificar la fobia en niños y, si es necesario, buscar ayuda de especialistas.

IMPORTANTE: Existen fobias a diversas situaciones y objetos, algunas bastante inusuales como el miedo a orinar (urofobia), miedo a la propia voz o a hablar fuerte (fonofobia) o miedo a las personas feas (unatractifobia).

¿Qué Síntomas Caracterizan la Fobia?

Obviamente es visible cuando un niño tiene miedo a alguna situación u objeto, por la reacción de rechazo que demuestra. Pero, ¿cómo saber diferenciar el simple miedo de una fobia? Los síntomas que deben observarse ocurren siempre en situaciones de exposición al foco, sin embargo, en el caso de la fobia suceden con mayor frecuencia y durante largos periodos, acompañando el crecimiento del niño. La angustia que presentan al ver la situación, el miedo de estar ante sus “monstruos”, que incluso empiezan a evitar a toda costa para no pasar por el estrés. Los niños con fobias presentan:

  • Temblores
  • Sudoración excesiva
  • Dificultad para respirar
  • Dolores de estómago
  • Sensación de desmayo
  • Taquicardia

Estos son los principales síntomas, pero pueden estar acompañados de muchos otros como escalofríos, miedo incontrolable a la muerte, sensación de atragantamiento, malestar en el tórax y abdomen. Durante una crisis de fobia, normalmente ocurren entre 4 o 5 síntomas al mismo tiempo, por ello es muy importante que los padres observen los signos.

¿Cómo Tratar las Fobias?

Cuando los padres observan que la fobia está limitando, perjudicando la vida del niño e interfiriendo en otras áreas de su vida, es momento de buscar la ayuda de un especialista. ¡Vivir con miedo no es bueno y tener fobia es aún peor! ¿Imaginas a un niño con fobia a los perros, sean pequeños o grandes, que al encontrarse con uno entra en pánico total? Este es un ejemplo muy común que ocurre a miles de niños en todo el mundo. Pero la cuestión es: ¿cómo evitar que el niño no tenga contacto con un perro si el mundo está lleno de ellos? ¿El niño no puede salir a la calle, visitar parientes y amigos y mucho menos tener una vida social activa por culpa de la fobia? Ayudarles a vencer los miedos y traumas es siempre la mejor opción, ¡créelo! Los padres pueden ayudar a curar la fobia en niños reconociendo que el miedo es real. Exponer al niño por la fuerza y aún decirle que son “bebés” o que no sean “ridículos” no va a resolver nada. Solo hará que intenten controlarse frente al foco y “tratar de esconder” sus sentimientos. Busca a un psicólogo infantil que indicará el tratamiento adecuado para cada caso.

Técnicas

Existen técnicas que pueden exponer al niño al miedo de forma gradual, siempre con el acompañamiento médico, demostrando la inexistencia del peligro. La técnica se enfoca en estimular el deseo del niño de acercarse, querer conocer más de cerca aquello que tanto le angustiaba, hasta que el miedo desaparezca por completo o al menos pueda tener el mínimo contacto sin caer en desesperación. Durante este tratamiento, el terapeuta puede mostrarle al niño su comportamiento y enseñarle técnicas de autocontrol y relajación. Son pocos los casos en los que se prescriben medicamentos para el tratamiento de fobias, solo en casos considerados extremos. Ver También: Niños con Miedo – ¿Cómo Afrontar Esta Situación? Foto: Sukanto Debnath