Sin duda, educar a un hijo es una de las tareas más difíciles para los padres. Enseñarles lo que está bien y lo que está mal, lo que se puede o no se puede hacer, genera muchas dudas al respecto. Pero, ¿y cuando hacen algo mal? ¿Realmente sirve de algo regañar al bebé? Algunas de las funciones de los padres son acoger, proteger y orientar al niño, sobre todo porque un bebé muy pequeño no entendería acciones educativas, por lo tanto, regañar al bebé no serviría de mucho. A esta edad, cuando el niño haga algo que no debe, es necesario orientarlo mostrando que no debe hacerlo. Está claro que no siempre el niño recordará, por eso, será necesario repetir varias veces la misma orden1. Perder la paciencia, gritar o pegar no son actitudes correctas, por más nerviosos que estén los padres, y esta conducta solamente asustará o hará daño al bebé. Menospreciar o humillar al niño solo traerá consecuencias desastrosas en el futuro. De todos modos, para evitar este tipo de regaños, lo ideal es que la casa sea un lugar seguro para que el niño no esté “tentado” a hacer cosas que no debe.
Si regañar al bebé no resuelve, ¿qué hacer?
Regañar al bebé no resuelve, pero eso no quiere decir que los padres deban dejarle hacer lo que quiera. De hecho, lo ideal es orientarlo. La palabra clave es “No”, pero no cualquier “no”, tiene que ser dicho con firmeza y manteniendo siempre la negativa, por ejemplo: “¡No toques ese mando a distancia!” y no “No toques ese mando a distancia, bueno, tócalo solo un poquito”. Es esencial recordar que los niños muy pequeños son totalmente inocentes, por muy irritante que sea ese comportamiento, regañar al bebé, molestarse o reaccionar de forma exagerada ayudará poco. De hecho, un estudio reciente descubrió que el 39% de los padres piensan que su bebé los está provocando cuando cambia continuamente los canales en el mando a distancia. Muchos padres se frustran cuando un niño se involucra en estos comportamientos. La mejor opción es mantener una actitud calmada y continuar con las actividades.
Estableciendo límites a tu hijo
Cada franja de edad requiere un tipo de tratamiento y una estrategia para educar y corregir2.
8 a 12 meses
Cuando el bebé empieza a gatear, alrededor de los 8 meses, es momento de pensar en establecer límites. De repente, todo, desde los cubiertos hasta los enchufes, son grandes curiosidades. Un niño a esa edad solo quiere explorar (no tiene concepto de lo que debería o no debería hacer), así que, si no quieres que toque algo, ponlo fuera de su alcance usando protecciones para niños y deja que objetos apropiados sean protagonistas. Los especialistas dicen que esta es la mejor manera de ayudar al niño a mantenerse fuera de problemas y hace mucho más fácil seguir las normas sin tener que regañar al bebé.
12 a 24 meses
Por esta edad, las habilidades de comunicación del bebé están floreciendo, por lo que se puede comenzar a explicar reglas básicas como “no tires de la cola al gatito”, por ejemplo. También es importante utilizar la palabra solo en situaciones graves, porque puede desgastarse y acabar siendo completamente inútil, siendo necesario un regaño al bebé que no entenderá. Las habilidades físicas del bebé también están en juego. El nuevo caminante probablemente se entusiasmará con su nueva independencia y se frustrará por no poder hacer todas las cosas que le gustaría.
24 a 36 meses
La etapa de los dos años inaugura la entrada a la guardería, lo cual es excelente para las habilidades de socialización del bebé, pero también trae un nuevo conjunto de problemas de disciplina. Compartir juguetes, tiempo y atención es difícil a esta edad. 
¡Mi bebé es terco! ¿Cómo lidiar con las rabietas del bebé?
Los bebés y los niños pequeños quieren independencia y control sobre su entorno, más de lo que pueden realmente manejar. Esto puede llevar a conflictos cuando un niño piensa “yo puedo hacer esto” o “quiero esto, dámelo”. Cuando descubren que no pueden hacerlo y no pueden tener todo lo que quieren, pueden terminar haciendo una rabieta.
Consejos
En ese momento, regañar al bebé o al niño no tendrá ningún efecto, por eso, aquí tienes algunas ideas que pueden ayudar:
- Da mucha atención positiva. Haz una “fiesta” cuando el niño haga algo bueno. Premia a tu pequeño con entusiasmo y cariño por el buen comportamiento.
- Intenta dar a los niños un poco de control sobre pequeños asuntos. Ofrece pequeñas elecciones, como “¿Quieres zumo de naranja o de limón?” o “¿Quieres cepillarte los dientes antes o después del baño?” De esta forma, no estás preguntando “¿Quieres cepillarte los dientes ahora?” – a lo que seguramente responderán “no”.
- Mantén objetos fuera de la vista y fuera de su alcance – Esto dificulta bastante las “travesuras” y consecuentemente no tendrás que regañar al bebé. Obviamente, esto no siempre es posible, especialmente fuera de casa, donde el entorno no se puede controlar.
- Distrae al niño – Aprovecha el corto rango de atención de tu pequeño ofreciéndole otra cosa en lugar de lo que no puede tener. Comienza una nueva actividad para reemplazar lo frustrante o prohibido. O simplemente cambia el ambiente. Llévalo fuera o a otra habitación.
- Ayuda al niño a aprender nuevas habilidades y a tener éxito. Ayúdale a aprender a hacer cosas. Felicítale para que se sienta orgulloso de lo que puede hacer. Además, comienza con algo sencillo antes de avanzar a tareas más desafiantes.
- Conoce los límites del niño – Para evitar regañar al bebé, porque eso no ayuda en nada, es importante conocer sus límites. Si sabes que el niño está cansado, entonces evita salir de compras o pedirle que se porte bien, porque simplemente no sucederá.
Como has visto, regañar al bebé no es un método muy eficaz para educar. Los niños necesitan argumentos, orientación y explicaciones sobre por qué no deben hacer ciertas cosas. Muchas veces los padres olvidan que, a pesar de su tamaño y sus limitaciones, los bebés y niños son seres con inteligencia y que pueden aprender sin recurrir a la ley del más fuerte. Por lo tanto, lo ideal es que, por encima de todo, y de cualquier orientación o práctica, la calma sea fundamental para obtener grandes resultados. Consulta también: Test de Paciencia – ¿Cómo actuar ante las rabietas y berrinches? Fotos: Citril







