Hoy, mirando hacia atrás, me pongo a pensar y recordar todo lo que ya pasé para quedar embarazada y también en todos los cuidados del parto, ya que fueron muy diferentes uno del otro. En el parto de Joana me recuperé muy bien pero también fue un parto muy tranquilo y sin complicaciones. Sí, fue una cesárea de urgencia porque el bebé estaba en sufrimiento. Lo recuerdo como si fuera ahora, el pinchazo mínimo de la aguja y enseguida las piernas se pusieron pesadas. No tuve ninguna reacción a la anestesia, que fue la raquídea. Realmente y sin dudas fue un parto sensacional en cuanto a no sentir nada, además de la clásica incomodidad de la bajada de presión en el momento del parto. Esa baja de presión siempre ocurre por la anestesia y, aun tratándose de una cesárea, fue muy llevadera.

Además de haberme quedado un día más en el hospital porque Joana estaba internada por algunos problemas, la recuperación fue fácil. No sentí ningún dolor después del parto y solo sentía alguna molestia si pasaban más de 8 horas sin tomar la medicación para el dolor. Mi obstetra en ese momento me recetó cefalexina y también Lisador, que realmente es un excelente medicamento postoperatorio. Estaba desde las 7 de la mañana hasta las 8 de la noche en la maternidad hasta que Joana recibió el alta. Fueron días difíciles, pero no haría nada diferente. Ya a los 15 días de la cirugía me quitaron los puntos y estaba como nueva.

Con el parto de Dudu fue muy diferente, creo que fue totalmente lo opuesto al parto de Joana. Sé que la cesárea es una CIRUGÍA, pero como fue necesaria ya que no había nada de dilatación a pesar de inducir, fui de nuevo a la mesa de operaciones y esta vez pasé por algunas dificultades. La anestesia otra vez fue la raquídea, sin embargo esta vez la dosis aplicada fue mayor y terminó subiendo hasta los pulmones. Tuve algunos momentos complicados dentro del quirófano, pero aún así todo salió bien en el parto. Dudu nació muy bien y gordito, coloradito y llorando mucho. La recuperación del parto fue un poco más trabajosa. Tuve cefalea post raqui y me costó amamantar. No tenía leche ni calostro para dar de mamar. Sin contar con un dichoso punto de la cirugía que terminó inflamándose. Al momento del alta, el médico responsable no me recetó ningún antibiótico y eso me faltó bastante para recuperarme rápido y totalmente. Tardé un poco más en estar bien, creo que 1 mes en total y la recuperación vino después de que mi cuñada Patricia, que es médica, me recetara cefalexina para ayudar con el punto inflamado, que ya estaba hasta supurando. Tras el periodo de recuperación me sentí muy bien y no tuve mayores problemas.

No todo son flores…

Recientemente también conté el parto de Melissa y de lejos ese fue el más doloroso y también el más largo. Una vez más, cesárea, pero esa vez me iban a hacer la ligadura y aunque otra vez sentí la incomodidad de la baja presión, todo fue tranquilo. Justo después del parto tuve algunas reacciones post anestesia como temblores pero no sentía frío, al contrario. Sentía mucho, mucho calor y sudaba y temblaba al mismo tiempo. Fue extraño, nunca había sentido algo similar. También tuve la reacción de rascarme mucho donde la ropa y el elástico de la ropa tocaban mi piel. Tardé cerca de 2 días en eliminar todos los efectos secundarios y según el obstetra, era completamente normal. No puedo dejar de mencionar que en los otros dos partos no tuve absolutamente nada de mareo al ponerme de pie para ducharme, pero esta vez…

Juro que parecía estar en un barco fuera de control en medio de un mar muy agitado. Estuve así durante unas 3 horas después de levantarme para ducharme y la enfermera que me ayudó me indicó que me mantuviera más sentada en la cama para que el líquido del laberinto (líquido oleoso que hay en el oído y es responsable del equilibrio) se estabilizara. De hecho, los mareos desaparecieron y pronto pude mantener el equilibrio sola. Estos mareos suceden por pasar mucho tiempo acostada en la misma posición y también, junto con la anestesia, provocan esa reacción.

¡Hacer pis fue un caso aparte las 3 veces que tuve cesárea! Debido a la sonda, orinar las primeras veces es más complicado. ¡Parece que jamás vas a poder hacer pis! Al final, todo salió bien. Problemas con los gases tuve en las 3 ocasiones y en el último parto fue peor, sentía los gases moviéndose dentro de la barriga y no pude hacer del dos, solo después de tomar Tamarine recetado por el obstetra, ¡y qué santo remedio!

Relato del parto de Fernanda

“La recuperación fue muy rápida, tenía tanto miedo de la anestesia y no me di cuenta del tamaño de la cirugía. Tuve dolores muy fuertes justo después de que el efecto de la anestesia pasó, pero a los 10 días ya estaba yo limpiando el baño, tendiendo la ropa, etc… ¿Reposo? ¡¿Qué es eso?! jajaja El médico me recetó antibiótico, Luftal y algunos más que ya ni recuerdo. ¡Ya pasaron 2 años! Ir al baño fue OMG pensé que todo se me iba a caer y que no iba a poder ponerme de pie. Estuve 8 horas acostada y creo que la vejiga se llenó demasiado, y yo tan nerviosa que ni me acordé de avisar que quería hacer pis. Un dolor muy fuerte, pero lo pasaría todo de nuevo para realizar este SUEÑO.”

Es importante saber que no siempre los médicos recetan antibióticos en el postparto y sí, la mayoría de las veces se indican antiinflamatorios apropiados. Pero si notas algún punto inflamado, hay que recurrir al antibiótico. La cefalexina es segura para la lactancia y no le hace daño al bebé. Si notas ardor fuera de lo normal o humedad en la zona de la cesárea, es necesario hablar con el obstetra que hizo el parto. Así evaluará la necesidad de medicación. Claro, además de eso, tener mucho cuidado con el postparto. Entre esos cuidados están no cargar peso, no subir ni bajar escaleras sin necesidad y mucho cuidado con las caídas.

Lo ideal sería una cesárea humanizada donde la madre y el hijo pudieran tener el mismo contacto que en el parto vaginal y natural. Que en cuanto el bebé salga de la madre, pueda ser recibido y acurrucado en su pecho, eso lo echo de menos… Sería realmente mucho mejor, pero pese a haber dado a luz tres veces por cesárea, fueron experiencias diferentes unas de otras, no sé si habría sido diferente en un parto natural, pero bueno… fue así y no hay nada más que hacer al respecto. Me concentro más en el hecho de que todos están bien y sanos y eso es suficiente para mí.

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Foto: Todd Anderson