Hoy en día, muchas mujeres están posponiendo la maternidad. Algunas priorizan su carrera y dejan que el tiempo pase, y la maternidad queda para después de los 35 años. Otras, incluso tras años de intentos y algunos tratamientos, tienen dificultades.
La medicina ha avanzado mucho y, gracias a ello, aunque la mujer pueda tener dificultades en el futuro, aún puede lograr un embarazo a través de métodos y tratamientos artificiales.
En la época de mis abuelas e incluso de mi madre, quedar embarazada después de los 40 años no era algo raro, pero era visto con temor por las mujeres, que consideraban “vieja” a una gestante de esa edad. Hoy en día, esto ya no es así…
FIV – Fertilización In Vitro
La FIV (fertilización in vitro) vino a revolucionar de forma radical la vida de tantas mujeres que también tienen dificultades para tener un hijo de su propio vientre, ya sea por problemas de ella o de su pareja.
IA – Inseminación Artificial
La IA (inseminación artificial) es uno de los procedimientos posibles y también uno de los más económicos, pero aun así exige a la pareja una serie de preparaciones para que el procedimiento pueda ser realizado.
Pero la FIV es el último recurso y también el más costoso; ahora existen tratamientos que van desde una simple inducción de la ovulación con medicación hasta una cirugía de histeroscopia (que es, a grandes rasgos, como una endoscopia, pero que se realiza en el útero), y se realiza cuando hay sospechas de algunos problemas que pueden influir en no conseguir un embarazo natural.
Histerossalpingografía
Existe la histerossalpingografía (¡qué palabrota! Jajaja) que consiste en una cirugía para la desobstrucción de las trompas en caso de que se hayan pegado a lo largo de los años.
Yo misma ya he visto a algunas amigas que han hecho este examen/cirugía, porque es un procedimiento muy sencillo, como una ecografía común a la que se añade un contraste; y si hay adherencias en una de las trompas, o incluso en ambas, se despegan ahí mismo.
Hay casos de mujeres que no logran tener hijos, por falta de capacidad uterina o algún otro factor que pueda anular esta posibilidad, pero que aún así tienen sus óvulos.
En caso de problemas con sequedad vaginal o falta de lubricación o moco, se pueden usar geles lubricantes como el FamiGel, que actúa como el moco de la mujer y aún aumenta la movilidad de los espermatozoides.
Y está la posibilidad de que una voluntaria (debe ser un miembro muy cercano de la familia) actúe como madre subrogada, por decirlo así, aunque en realidad no hay remuneración. Se realiza una evaluación psicológica para poder hacer este procedimiento, ya que exige mucho a nivel emocional de todos los involucrados.
Me voy a profundizar más sobre este tema pronto, hablando más de la FIV (fertilización in vitro) y de la IA (inseminación artificial), que son procedimientos completamente distintos. Los ovarios poliquísticos merecen un capítulo aparte, ya que es más común de lo que imaginas y es un factor que causa infertilidad femenina en muchos casos.
La infertilidad masculina es un tema tabú entre los hombres; los médicos recomiendan que la pareja se haga todos los exámenes para poder detectar con más rapidez y que el tratamiento sea lo más preciso posible.
La varicocele es uno de los factores que hacen que un hombre sea parcialmente infértil, pero en la gran mayoría de los casos es totalmente reversible. A partir de ahora veremos los temas que más impiden que este momento tan bonito en la vida de una pareja suceda.
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