El miedo a que ocurran complicaciones en el parto afecta a todas las mujeres durante el embarazo, especialmente al principio cuando recién se descubre la gestación. El miedo a lo desconocido y a lo que puede suceder durante el parto, tanto en relación con la salud de la mamá como la del bebé, es muchas veces motivo de desvelo para la futura madre. Pero todo puede tranquilizarse con una buena conversación durante la consulta prenatal con el ginecólogo de confianza, aprovecha para resolver todas tus dudas.

Aunque la mujer siga todos los cuidados recomendados por el obstetra durante el período del embarazo, pueden ocurrir imprevistos no esperados durante el parto. Pero en general, si la futura madre cuida bien su salud y hace lo posible por tener un embarazo sano y tranquilo, las posibilidades de que algo salga mal en su parto serán mínimas. Existen algunas complicaciones que pueden presentarse durante el parto que no siempre se pueden anticipar, y otras debido a complicaciones en la fase final del embarazo ya dejan a los médicos preparados para una posible emergencia, y muchas veces es necesario llegar a un parto de una forma que no se había soñado, todo por la salud y la vida de la madre y del hijo.

  • Parto prematuro: Una de las complicaciones que más ocurren es la de prematuridad, ya que pueden suceder por diversos motivos y complicaciones, incluso de manera natural cuando la bolsa se rompe espontáneamente. Se considera parto prematuro cuando la gestante da a luz antes de las 36 semanas, produciéndose la rotura de la bolsa (la membrana llena de líquido que rodea al bebé dentro del vientre). Antiguamente se realizaba el parto apresuradamente apenas se producía la rotura de la bolsa, para evitar el contagio de infecciones y porque se creía que el bebé podría morir. Hoy en día, solo se realiza el parto si se constata que los pulmones del bebé ya están suficientemente maduros para nacer; de lo contrario, se recomienda la administración intravenosa de líquidos y reposo absoluto para la madre, para esperar la maduración pulmonar del bebé.

  • Parto post-madurez: El parto postmaduro o post-término, como se dice, es cuando el embarazo supera las 42 semanas, lo que provoca que la placenta pierda su funcionalidad y ponga al bebé en riesgo. Como es difícil determinar la semana exacta de gestación, también es complicado precisar cuándo realmente está «pasando de plazo». Por eso, la mujer debe ser examinada cuidadosamente y se debe controlar el latido y el movimiento del bebé, así como la cantidad de líquido amniótico, que tiende a disminuir considerablemente en los embarazos post-maduros.

  • Hemorragia uterina: Tras el parto es natural presentar un sangrado abundante que durará algunos días, pero puede ocurrir durante el parto un sangrado mayor de lo normal, ya que los vasos sanguíneos de la mujer están abiertos debido a la separación de la placenta. Cuando el útero no se contrae lo suficiente para controlar el sangrado, la mujer puede sufrir una hemorragia uterina grave y debe ser atendida de inmediato.

  • Preeclampsia: La preeclampsia ocurre cuando la presión arterial de la gestante se eleva por encima de 140/90 mmHg a partir de la semana 20 de embarazo, haciendo que el obstetra esté alerta, porque la preeclampsia puede causar daños mortales tanto para la madre como para el bebé. Para diagnosticar la preeclampsia, además del aumento de la presión arterial, debe haber una alteración elevada en la cantidad de proteína encontrada en la orina y ganar peso rápidamente por encima de lo recomendado. Según el Ministerio de Salud, la hipertensión en el embarazo es la principal responsable de muertes y complicaciones en el parto y su causa todavía es desconocida por la medicina.

Existen otros factores que pueden traer complicaciones al parto, como la embolia amniótica, que puede ocasionar paros cardiorrespiratorios en la madre, y ocurre cuando el excremento del feto entra en el torrente sanguíneo materno causando una reacción alérgica que puede ser letal tanto para la madre como para el bebé. En caso de molestias anormales, dolores de cabeza intensos o cualquier otro síntoma inusual durante el embarazo, acude a tu médico.

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Foto: SantaRosa OLD SKOOL