Para muchos, el embarazo es sinónimo de cuidados excesivos, fragilidad e imposibilidad de realizar cualquier actividad física. De este pensamiento erróneo surge la frase popular “el embarazo no es una enfermedad”. No solo se pueden, sino que se deben practicar ejercicios físicos en el embarazo, ya que ayudan a mantener un embarazo más saludable.
Actualmente, los médicos recomiendan la práctica de ejercicio durante el embarazo para, además de mantener la buena salud en este período, ayudar a controlar el aumento de peso y aliviar los dolores habituales causados por las transformaciones que sufre el cuerpo hasta el nacimiento del bebé. Otro punto muy importante y beneficio que trae el ejercicio en el embarazo es la mejora en el equilibrio de la mujer, ya que con el rápido crecimiento de la barriga la gestante tiende a perder su equilibrio a medida que avanza la gestación. También actúa de forma importante en la preparación para el parto, fortaleciendo todas sus articulaciones y músculos.
Obviamente existen casos en los que no se recomienda realizar ejercicio en el embarazo, ya que en vez de traer beneficios, puede causar daños graves a la salud de la madre y el bebé. Es el caso de mujeres que sufren de presión arterial alta, frecuencia cardíaca acelerada y con placenta baja. Recuerda que cualquier ejercicio practicado, tanto en el embarazo como en el día a día, debe ser supervisado por un especialista y con control de la frecuencia cardíaca. En el caso de embarazadas, las pulsaciones no deben superar los 140 latidos por minuto.
Consejos de Ejercicios Físicos
El ejercicio físico más indicado durante el embarazo es caminar. Esta práctica aporta muchos beneficios para una evolución gestacional saludable, mejorando el acondicionamiento cardiovascular y aumentando el flujo sanguíneo del cuerpo. Los músculos se fortalecen, además de las articulaciones que sufren tanto con el peso de la barriga a lo largo de los meses. El ritmo a seguir depende de la disposición de cada gestante y de la recomendación médica. Si se autoriza la práctica de caminar, hacerlo tres veces por semana durante 40 minutos es suficiente para obtener resultados satisfactorios.
Si ya tienes el hábito de correr incluso antes del embarazo, puedes continuar. Mantén una carrera ligera y controla la frecuencia cardíaca. La recomendación es practicarlo hasta el inicio del segundo trimestre, ya que se trata de un ejercicio de impacto y puede conllevar riesgos durante la práctica con la barriga un poco más grande. Trotar suavemente durante 30 minutos dos o tres veces a la semana es suficiente para lograr el objetivo, que es mantener la salud.
Una actividad muy buscada en los últimos tiempos y que cada día tiene más adeptas es el pilates. No solo tiene éxito entre las mujeres en su día a día, sino que atrae a embarazadas por ayudar de manera poderosa a fortalecer el suelo pélvico y mejorar el control de la respiración. Pero lamentablemente no todos los estudios de pilates están preparados y especializados para atender a embarazadas. En el pilates, gran parte de los ejercicios no está indicada para mujeres gestantes, por lo tanto solo debe practicarse si se cuenta con el acompañamiento de un fisioterapeuta especializado en embarazo. La práctica de este ejercicio se recomienda al menos 3 veces por semana, con clases de una hora de duración.
Otra opción de ejercicio en el embarazo es la natación, que por ser un deporte realizado dentro del agua, ofrece menos riesgo de impacto, lesiones y traumatismos. Ayuda a mejorar la postura, el control de la respiración y alivia el malestar causado por el peso de la barriga. Se recomienda la práctica de dos a tres veces por semana en promedio durante 30 minutos, evaluando mejorías a lo largo de la gestación, de lo contrario debe suspenderse la actividad.
Otro ejercicio acuático recomendado es la gimnasia acuática, que ayuda a relajarse y disminuir el estrés propio del período. También ofrece menos posibilidades de impacto durante la práctica, siendo un ejercicio seguro. Algunos cuidados como la temperatura del agua deben tenerse en cuenta, para evitar posibles desmayos y aumento de la presión arterial. Además, el pH del agua, que fuera de los estándares recomendados podría aumentar el riesgo de infecciones urinarias. Por lo tanto, el lugar donde se realice debe estar adaptado para recibir embarazadas.
Existen otras opciones de ejercicios en el embarazo, como la bicicleta estática o la práctica de Yoga también. El ejercicio físico durante el embarazo más indicado será aquel en el que la mujer se sienta a gusto y segura practicándolo. El médico responsable del embarazo debe estar al tanto de la actividad y autorizarla.
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Foto: Valentina Yachichurova, Sangudo







