El Síndrome de Asperger o trastorno de asperger como se lo conoce, es una condición psicológica donde el niño presenta dificultades características en la interacción social, muestra interés por temas específicos y actúa de forma repetitiva con gestos e incluso con movimientos corporales.

Considerado un trastorno neuroconductual, el síndrome de asperger afecta directamente al desarrollo del niño, ya que incide no solo en la dificultad para relacionarse con los demás, sino también para interactuar y comunicarse con el mundo. Recientemente, el asperger fue incluido e incorporado en las estadísticas de los trastornos mentales, recibiendo el nombre de trastorno del espectro autista y la sigla TEA. Así, se considera un síndrome muy cercano al autismo, con características de menor gravedad. Aún no se conoce la causa exacta del síndrome de asperger. Aunque algunos estudios señalan que puede ocurrir por factores genéticos, todavía no hay nada comprobado. La única comprobación real es que el síndrome es una disfunción en un área del funcionamiento cerebral que afecta directamente la base conductual del niño, impactando su desarrollo.

Características del Síndrome de Asperger

Normalmente, los propios padres notan algunas diferencias en sus hijos. A medida que crecen y su desarrollo es diferente al de los demás niños de la misma edad, la preocupación se vuelve inevitable. Algunos se resisten a aceptar que hay algo mal o diferente en su hijo, lo que acaba empeorando aún más la situación por demorar en buscar ayuda de un especialista. El diagnóstico precoz es de suma importancia para proporcionar aún más beneficios al niño. Utilizando recursos propios y adecuados, es posible integrar totalmente a un niño con síndrome de asperger en la sociedad. Por eso, cuando notes algún comportamiento diferente no dudes en buscar un médico. En la gran mayoría de los casos, solo se detectaron problemas de socialización cuando el niño ya estaba en edad escolar.

Características del Síndrome de Asperger:

  • Coordinación motora alterada
  • Dificultad para hablar y expresarse
  • Repetición de gestos y movimientos corporales
  • Intereses limitados

Las personas con el síndrome, debido a la dificultad en la comunicación verbal con los demás, tienden a aislarse. Esto hace que sus intereses, que ya son reducidos, se limiten aún más. Cuando presentan un verdadero interés por algo en particular, suelen pasar gran parte de su tiempo ocupado en ese mismo tema. Se adaptan muy bien a las rutinas y no reaccionan bien cuando se salen de ellas, no aceptando con facilidad cambios imprevistos. Suelen seguir rituales para todo en su día a día, ya sea al vestirse, comer, ir al colegio o incluso en cómo acomoda sus juguetes para jugar.

Algunos pueden mostrar cierta aversión a los ruidos y sonidos fuertes, mostrando total incomodidad. Y cuando están angustiados, ansiosos o muy felices, lo demuestran de forma agitada, haciendo gestos repetitivos con las manos, pies y brazos, e incluso espasmos faciales.

¿Cómo Lidiar con el Síndrome de Asperger?

Los niños con síndrome de asperger suelen mostrar talentos específicos. Esto hace que los padres incentiven aún más la producción en ese tema, lo que provoca que otros asuntos queden de lado, intensificando aún más la restricción de intereses. Lo ideal es que los padres estén armoniosamente vinculados con el colegio y con el profesional que lo acompaña. De esta manera, se logra un mejor desarrollo social y se ayuda a estimular la diversificación de intereses, antes tan restringidos.

El estímulo del diálogo, de formas de expresarse y la comunicación siempre será el mejor camino para ayudar en el desarrollo de un niño con el síndrome TEA. En cuanto al aprendizaje escolar, es de suma importancia el estímulo y el respeto al ritmo de aprendizaje. No se debe exigir ni cuestionar, simplemente celebrar cada logro obtenido. Utiliza sus intereses como entrada para introducir nuevos conocimientos y nuevos intereses. Son responsables del acompañamiento de un niño con síndrome de asperger el neuropsicólogo, logopeda y psicopedagogo, obviamente trabajando en conjunto con padres y responsables, y con el apoyo de la escuela.

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Foto: Dave C, Tjook