Desde pequeños escuchamos a nuestros padres decirnos que no tomemos agua fría porque hace daño. ¿Hasta qué punto es cierto esto? Al igual que nuestros padres, los médicos también son categóricos: la ingestión de líquidos fríos puede afectar negativamente las defensas naturales de las vías respiratorias superiores del bebé. Esto se debe a que las bajas temperaturas tienden a inhibir algunos de los mecanismos de defensa especialmente de la nariz, garganta y bronquios.
¿Hay una edad adecuada para empezar a consumir frío?
Debido a las consecuencias negativas, los médicos recomiendan que los bebés tomen líquidos fríos solamente después del primer año de vida. Y, sólo después de los 3 años de edad y sin infecciones en el tracto respiratorio es cuando los niños pueden tomar líquidos fríos o incluso con cubitos de hielo y helados, siempre que no sea muy frecuente1. Si el niño no está completamente sano, sigue valiendo la vieja recomendación de mezclar agua fría con natural. Antes de esa edad, los zumos y tés que se les den a los bebés, deben ser ingeridos a temperatura ambiente o ligeramente frescos. Esto ocurre porque los bebés que son amamantados solo conocen la temperatura de la leche materna y probablemente sentirán extraño o incluso rechazarán una bebida un poco más fría. Cuando el niño presenta episodios de tos se recomienda ingerir mucha agua, teniendo en cuenta algunas consideraciones, si la temperatura exterior está baja y el cuerpo frío, el frío empeorará la tos. Los cilios pulmonares2, responsables de la expectoración, sufren con las bajas temperaturas y el movimiento del moco se altera. A veces, sin embargo, la tos es causada por irritación en las vías respiratorias superiores. En esas circunstancias, el frío puede ser beneficioso, ya que tiene un efecto de contracción de los vasos. El problema no es lo que se hace cuando se tiene tos, sino saber si tomar algo frío causa tos. Eso depende de la causa de la enfermedad y si es una crisis asmática, realmente no importa. Si es sinusitis, con secreción que baja desde los senos paranasales por la retrofaringe, cae en la glotis y provoca tos, el frío empeora el cuadro.
¿Comer o tomar cosas frías hace daño a la garganta?
No existe un consenso entre los especialistas sobre esta cuestión. A pesar de que algunos dicen que los alimentos y bebidas frías no causan dolor de garganta porque solo los agentes infecciosos tienen la capacidad de provocar una infección, la gran mayoría es categórica al afirmar que no solo puede, sino que realmente sí hará daño a la garganta. Esto ocurre porque tanto los alimentos como los líquidos fríos causan una congestión de la mucosa respiratoria. La mucosa respiratoria es una capa protectora que recubre el tracto respiratorio (o tejido), que actúa como mecanismo de defensa contra las infecciones3. Cuando esta mucosa se congestiona (o encoge), expone el revestimiento respiratorio a posibles agentes infecciosos, facilitando que virus y bacterias lo ataquen y causen infecciones que provocan dolor de garganta. Además, al ingerir bebidas frías durante el verano, es muy probable que suframos de dolores de garganta recurrentes. Esto se debe a que en verano solemos beber cantidades mayores de líquidos extremadamente fríos, llevando a un ataque constante al sistema respiratorio. Estas infecciones también tardan más en curarse, ya que la mayoría de las personas ansía y bebe frío, incluso estando enfermas, retrasando todo el proceso de curación. La única manera de cambiar esta situación es mejorar la inmunidad y mantenerse alejado de alimentos y bebidas extremadamente frías. Otra excelente manera de mantener las infecciones de garganta lejos es evitar consumir cosas muy frías al regresar de un lugar muy caluroso. Por ejemplo, evita beber un vaso de agua fría en cuanto regreses del calor exterior.
Consejo para ingerir cosas frías
En lugar de eso, permite que el cuerpo se enfríe y, luego, bebe la bebida lentamente, permitiendo que permanezca en tu boca un tiempo antes de tragar. De esta forma, el líquido se calienta un poco y no causa tanto daño como beberlo directamente.
¿Por qué los médicos recomiendan helado después de operar la garganta?
La cirugía de garganta consiste en la retirada de las amígdalas. Así que, inmediatamente después de este procedimiento, el lugar donde estaban las amígdalas queda inflamado, hinchado y dolorido. Y el “hielo” es un excelente antiinflamatorio y analgésico; por lo tanto, mejora las condiciones locales y reduce el dolor. Por eso, los médicos prometen helado a los niños que se someten a la operación de amígdalas. Superadas las dificultades del postoperatorio, el helado se convierte en una de las opciones de alimentación, ya que es mucho más agradable chupar un helado que un cubo de hielo, ¿verdad?
¿Por qué se inflama la garganta?
La «garganta inflamada» es un término popular para denominar las infecciones en la garganta. La inflamación de garganta puede ser causada por diferentes factores, como la exposición al frío, el consumo de alimentos o bebidas muy frías, durante un resfriado o como síntoma de enfermedades como la faringitis, amigdalitis y otras infecciones virales o bacterianas. La mucosa que recubre la garganta posee un mecanismo de defensa muy poderoso. Cuando le causamos algún daño, ya sea por la temperatura ambiente o al ingerir algo muy frío, o porque estamos respirando de forma incorrecta, puede debilitarse esta defensa. También puede ocurrir cuando entramos en contacto con algo alérgico, y esta defensa puede disminuir un poco, y los agentes virales y bacterianos pueden aprovechar la oportunidad para atacarnos y causar dolor de garganta. Los niños, generalmente, cuando tienen la garganta inflamada suelen rechazar la comida, y esto es un signo a tener en cuenta, ya que significa que sienten dolor al alimentarse. Cuando la garganta inflamada se manifiesta por más de tres días puede convertirse en un problema, porque una alimentación adecuada también forma parte del tratamiento, sumando alimentos antiinflamatorios y mucho líquido. Consulta también: Cómo aumentar la inmunidad en los niños Fotos: Nikon D90







