Hace unos días intentaba recordar cómo fue darle el primer baño a Joana siendo recién nacida. Yo era muy joven y nunca imaginé que podría lograr semejante hazaña de inmediato. Tenía 21 años cuando nació y soy la hija menor, no tenía sobrinos y tampoco había tenido contacto directo con recién nacidos, y mucho menos había dado el baño de un recién nacido alguna vez en mi vida. Es decir, resumiendo, mi experiencia con bebés recién nacidos era casi nula.
Tuve la suerte de tener una madre súper experimentada con el baño de recién nacidos, siempre la solicitaban para cuidar a los RN y desde que era muy pequeña recuerdo sus historias sobre la cantidad de bebés que cuidó, los ombligos que curó y los miles de baños de recién nacidos que dio, ¡y todo eso durante su infancia! Sí, ella siempre hizo eso; desde los 7 años cuidaba y bañaba a los bebés que nacían de sus vecinas, primas, madrinas y hasta de sus propios hermanos menores cuando eran recién nacidos, porque siempre tuvo ese don. ¿Pero y quién no tiene una supermamá cerca como yo?
Aun así, tuve miedo, pero quería bañar a mi hija, y orientada por la supermamá que tengo la suerte de tener, al final todo salió bien. Al principio los bebés parecen tan frágiles que muchas personas tienen miedo de cargarlos, bañarlos, cambiarlos… pero ¡si estás a punto de vivir ese momento, no te asustes! Conozco la historia de una chica que tuvo a su bebé y, junto con su suegra, no se atrevieron a voltear al bebé durante 1 mes al bañarlo. Jajaja sí, sólo lo bañaban por delante porque tenían mucho miedo de que se les cayera si intentaban voltearlo en el baño para lavar la espalda. Pero no creas que ese caso es único; hasta que se le agarra el truco al baño del recién nacido, sobre todo padres primerizos, es muy normal tener miedo de lo nuevo, así que tranquila, porque es completamente normal, lo sé porque yo lo viví y créeme, se aprende.
¿Cómo entonces dar el baño al recién nacido?
Aunque hoy en la maternidad se tiene la oportunidad de aprender, todo parece más sencillo cuando estamos allí, y en casa el momento puede volverse un poco tenso. Pero intenta convertirlo en un momento agradable para ti y tu bebé, ya que él puede llorar por diversos motivos, ya sea por frío, miedo a caer, etc. Mira entonces los pasos para dar el baño al recién nacido:
1- Separa todo el material que vayas a usar en el baño: jabones, bastoncillos, algodón, toalla, pañales, crema para la dermatitis del pañal y la ropa del bebé. 2- El agua para el baño debe estar alrededor de 37 grados, es la temperatura en la que el bebé se siente cómodo, y recuerda: nunca pongas el agua caliente en la bañera sin antes tener un poco de agua fría, evita accidentes y causar quemaduras al bebé por descuido. 3- ¡Lava siempre primero la cabeza del bebé! Evita que caigan residuos en los ojos y oídos para evitar irritaciones o infecciones. 4- Procura usar jabones líquidos, ellos facilitan mucho la tarea y actualmente existen jabones neutros que pueden usarse de la cabeza a los pies, facilitando mucho la vida de la mamá. 5- Las bañeras altas son muy buenas al principio, después del parto, pero ten cuidado a medida que el bebé crezca. 6- Ten todo siempre a mano para no alejarte del bebé. 7- Sujetar con firmeza es esencial, sostén con una mano por detrás de la espalda y en la axila del bebé para sentirte segura.
Haz todo según tu instinto, en la maternidad te enseñan de una manera y puede que tu madre, suegra o tía comiencen a dar opiniones y te confundan, así que hazlo según lo que creas correcto. Al final, todo sale bien y sé feliz, porque este momento es único y seguramente lo echarás de menos.
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Foto: bebe.com.br







