Las transformaciones que sufre el cuerpo de una mujer durante el embarazo pueden asustar. El crecimiento del útero, por ejemplo, es uno de los ejemplos más claros de extrañeza que muchos sienten con su propio cuerpo. Alrededor del tercer trimestre de gestación es cuando las transformaciones externas se vuelven cada vez más notorias y rápidas. Y a causa de ellas, podemos notar algunas cosas en el cuerpo de la mujer, como la barriga dura durante el embarazo. Y esto es algo que suele preocupar a muchos padres y madres.
¿Es normal que la barriga se ponga dura?
Al contrario de lo que muchos piensan, tener barriga dura en el embarazo es algo normal y ocurre en prácticamente todos los embarazos. El fenómeno ocurre por diversas razones, y no es motivo de preocupación para los padres. Sin embargo, existen casos en los que se recomienda consultar a un médico para saber si todo está bien con la madre y el bebé. Pero ¿cómo saber hasta qué punto la barriga dura en el embarazo es algo común? Vamos a intentar explicarlo mejor.
¿Por qué ocurre la barriga dura en el embarazo?
Después de la semana 20 de gestación, es común que la barriga de la mujer se endurezca momentáneamente. Esto ocurre debido a las contracciones de entrenamiento, llamadas contracciones de Braxton Hicks1. No son más que contracciones que el cuerpo realiza para prepararse para el trabajo de parto. Un hecho que también contribuye a que ocurran estas falsas contracciones son las relaciones sexuales. El orgasmo femenino ayuda a que el útero reaccione contrayéndose. Sin embargo, no es motivo de preocupación. Solo debes estar atenta si hay sangrado acompañado de las contracciones y buscar ayuda médica.
Contracciones de Braxton Hicks
El cuello del útero puede comenzar a sufrir modificaciones en su consistencia sin que necesariamente haya dilatación. Estos cambios en el cuello del útero se conocen como contracciones de Braxton Hicks. Al sentirlas, algunas mujeres pueden creer que están entrando en trabajo de parto. En realidad, son solo contracciones de entrenamiento, sin dilatación.
¿Cuándo acudir al médico?
Las contracciones de Braxton Hicks pueden ocurrir varias veces al día, y normalmente no provocan ningún tipo de dolor para la mujer. Pero aunque sea algo común en todo embarazo, existen algunos casos en los que se recomienda consultar a un médico. Son los siguientes:
- Cuando las contracciones ocurren demasiado pronto
- Cuando hay dolor
- Cuando las contracciones se vuelven muy frecuentes
Para cada uno de estos casos, la razón para visitar al médico será diferente. Por eso, necesitamos hablar sobre cada uno de ellos por separado.
Cuando las contracciones ocurren demasiado pronto
Como ya se mencionó, la barriga normalmente se endurece por las contracciones que empiezan a ocurrir después de la semana 20 de gestación. Pero hay casos donde este tipo de fenómeno ocurre demasiado pronto, lo que puede causar preocupación. En estos casos, el médico normalmente receta suplementos de magnesio2 a la mujer. También recomienda que descanse más. El suplemento sirve principalmente para que el útero tenga contracciones más controladas.
IMPORTANTE: Aunque muchos médicos indiquen magnesio para mujeres con estos síntomas, cada caso debe ser tratado de forma individual. Esto significa que no debes automedicarte bajo ninguna circunstancia, ya que puedes poner en riesgo tu salud y la del bebé.
Cuando hay dolor
La barriga dura normalmente no presenta dolor. Por eso se recomienda acudir al médico si la mujer comienza a sentirse demasiado incómoda con las contracciones o los dolores, especialmente en la parte baja del abdomen. Como el embarazo está llegando a su fin, los médicos normalmente recomiendan que la mujer descanse, ya que el cuerpo se está preparando para el trabajo de parto. Pero en algunos casos también pueden recetar medicamentos para aliviar el dolor. Si estos persisten, es importante hacer un análisis más preciso de las causas del dolor para tomar las medidas adecuadas.
Cuando las contracciones se vuelven muy frecuentes
Como ya se mencionó, la barriga dura y las contracciones de Braxton Hicks son fenómenos comunes al final del embarazo. Por eso, es necesario prestar atención a las contracciones a medida que avanza el tiempo. Cuando empiezan a volverse muy frecuentes, puede ser una señal de que tu bebé está a punto de nacer3. Para detectar el trabajo de parto es necesario un examen de tacto y también un examen llamado cardiotocografía.
Cómo diferenciar las contracciones verdaderas de las falsas
Para distinguir las contracciones de entrenamiento de las contracciones de parto, es necesario comprobar algunos factores como:
- ¿Las contracciones son regulares?
- ¿Las contracciones son progresivas?
- ¿Las contracciones aumentan en frecuencia, duración e intensidad?
Cada uno de estos factores puede indicar que un trabajo de parto se está iniciando. Por ello, se debe prestar el doble de atención, especialmente cuando el embarazo está llegando a su fin. Muchas cosas nos preocupan durante el embarazo, sobre todo cuando notamos que ocurre algo diferente en nuestro cuerpo. Pero es importante recordar que la mayor característica del embarazo es justamente la transformación. Por eso, es más que normal que ocurran cosas que te resulten extrañas. La barriga dura es una de esas cosas. Aunque existan casos en los que sea necesaria la ayuda de un médico, es un proceso normal y por el que toda gestante debe pasar para que el cuerpo se prepare para el trabajo de parto. También puedes ver: ¿Cómo acelerar el trabajo de parto??







