El embarazo no solo cambia el cuerpo de la gestante, sino también la manera en que camina. ¿Quién no ha escuchado ese viejo dicho que dice que toda embarazada debe caerse al menos una vez durante la gestación? Tal vez la sabiduría popular tenga algo de razón, ya que el centro de gravedad de una mujer embarazada se modifica a lo largo del embarazo1, lo que puede dificultar el equilibrio y hacer que la caída en el embarazo se convierta en un gran riesgo. Sabiendo esto, no es de extrañar que el 25% de las mujeres embarazadas experimenten una caída durante el embarazo y el 10% de estas mujeres se caigan más de una vez.
Un Cuerpo que Protege
Por suerte, el cuerpo femenino está diseñado para proteger al bebé de lesiones. Esto incluye la amortiguación debido al líquido amniótico2 y a los músculos fuertes del útero. La caída puede ocurrirle a cualquier persona, pero si le sucede a una mujer embarazada, es importante conocer cierta información, los riesgos y qué hacer.
¿Cuáles son los Riesgos de una Caída en el Embarazo?
Lo más probable es que el útero no sufra ningún daño permanente ni traumatismo con una caída leve. Pero si la caída es muy grande o sucede bajo cierto ángulo, es posible que la gestante pueda sufrir algunas complicaciones.
Principales Complicaciones
Ejemplos de posibles complicaciones relacionadas con caídas durante el embarazo incluyen:
- Desprendimiento de placenta;
- Fractura de algún hueso de la gestante;
- Confusión mental después de la caída;
- Rotura de la bolsa.
¿Por Qué Ocurren las Caídas en el Embarazo?
No se puede afirmar que toda mujer sufrirá una caída durante el embarazo, pero es importante saber que la gestación puede hacerla más vulnerable. Y esto sucede por algunos factores:
- Cambio en el centro de gravedad – el crecimiento de la barriga dificulta el equilibrio del cuerpo a medida que el centro de gravedad va cambiando. Por lo tanto, puede haber posibilidades de caídas, especialmente en superficies irregulares.
- Hormonas del embarazo – la hormona relaxina, que ayuda a relajar las articulaciones y los ligamentos para el trabajo de parto, también afecta el movimiento y la forma de caminar. Las articulaciones algo más laxas pueden causar inestabilidad en los pies, haciéndola más vulnerable a caídas.
- Hipoglucemia y bajadas de presión arterial – estas dos condiciones, que son comunes durante el embarazo, también pueden provocar que las mujeres se sientan mareadas y pierdan el equilibrio al caminar.
Otros factores que contribuyen a las caídas en el embarazo:
- Exceso de cansancio
- Malestar general
- Cerebro de embarazo o mente preocupada
- Fatiga o sobrecarga
- Hinchazón de los pies
¿Una Caída en el Embarazo Puede Perjudicar al Bebé?
Si la caída no es lo suficientemente grave como para que la gestante sufra una lesión importante, es probable que el bebé no sufra ningún daño, pues estará bien protegido por:
- La bolsa amniótica y su líquido, que actúan como amortiguador;
- La musculatura uterina;
- Los músculos y la grasa abdominales;
- El hueso pélvico.
La combinación de todas estas estructuras minimiza el movimiento del bebé dentro del útero y reduce los riesgos en pequeños accidentes. Si la caída es más grave y causa una lesión importante a la gestante, es probable que el bebé también se vea afectado.
¿Cuándo Buscar Asistencia Médica?
En la mayoría de los casos, una caída leve no es suficiente para causar un problema ni para la madre ni para el bebé. Pero existen algunos síntomas que indican que se debe acudir al médico. Estos incluyen:
- Una caída que haya resultado en un golpe directo en el abdomen;
- Pérdida de líquido amniótico;
- Sangrado vaginal;
- Dolor intenso, principalmente en la pelvis, el estómago o el útero;
- Contracciones cercanas y dolorosas;
- El bebé no se mueve tan frecuentemente.
Si presenta estos u otros síntomas tras una caída, es importante buscar atención médica lo antes posible.
En la Consulta Médica
Tras sufrir una caída, lo primero que hará el médico es verificar si hay lesiones que requieran tratamiento. Esto podría incluir un hueso roto o torcido, o alguna lesión en el tórax que pueda afectar la respiración. Después de eso, evaluará al bebé. Algunos exámenes que pueden realizarse incluyen escuchar y medir los latidos del corazón del bebé usando el ultrasonido Doppler. El médico también podrá preguntar si la gestante ha notado algún cambio que pueda indicar preocupación para el bebé, como contracciones, sangrado uterino o dolor abdominal. El médico puede solicitar la monitorización continua del bebé realizando una cardiotocografía, que monitoriza tanto las contracciones como la frecuencia cardíaca del bebé3. Con esta información puede determinar si ambos están sufriendo alguna complicación, como el desprendimiento de placenta o una frecuencia cardíaca baja. También pueden recomendarse análisis de sangre como el hemograma completo y el factor Rh. Esto se debe a que las mujeres que tienen sangre con Rh negativo pueden estar en riesgo de hemorragia interna que puede afectar al bebé.
¿Cómo Evitar Caídas Futuras?
No siempre es posible evitar las caídas, pero hay algunos pasos que se pueden tomar para que no se produzcan caídas durante el embarazo:
- La gestante no debe evitar la actividad física por miedo a caerse. En cambio, probar actividades regulares en superficies planas, como una cinta de andar, puede ayudar a mejorar la agilidad durante el embarazo;
- Para evitar resbalones, tener cuidado con las superficies mojadas o con otros líquidos.
- Usar zapatos con buena adherencia o suela antideslizante.
- Evitar el uso de tacones muy altos o zapatos planos que sean fáciles de tropezar al usarlos.
- Usar medidas de seguridad, como agarrarse al pasamanos al bajar escaleras.
- Evitar cargar objetos pesados que impidan ver los pies.
- Caminar sobre superficies niveladas siempre que sea posible, y evitar caminar por áreas con césped.
- Hacer pequeñas y varias comidas al día y llevar siempre algo para comer en el bolso. Así se evitarán las bajadas de presión y de azúcar.
Durante el embarazo, el médico seguirá monitorizando la posición del bebé, así como la placenta. Realizar los controles prenatales todos los meses y observar cualquier condición que pueda presentarse durante el embarazo puede ayudar a la gestante a tener un bebé sano. Si has llegado a este texto porque acabas de sufrir una caída durante el embarazo y estás preocupada por tu salud y la de tu bebé, llama a tu médico o busca asistencia médica cuanto antes. Aprovechando el espacio quiero contar una novedad a nuestras lectoras mamás, que planean tener otro bebé en el futuro o tienen una pareja amiga que está intentando quedarse embarazada. Hemos desarrollado algunos productos que ayudan a la fertilidad de hombres y mujeres, entre ellos vitaminas de preconcepción femenina FamiPré y en el caso de los hombres, FamiUp, así como el test de ovulación, test de embarazo y el gel lubricante FamiGel. Puedes adquirirlos aquí en nuestra tienda online. También te puede interesar: Embarazo de Riesgo – ¿Cuáles son los Casos Que se Consideran? Fotos: DanielReche







