La gran mayoría de las mamás se asustan al escuchar que el bebé tiene candidiasis y se preguntan si es posible, ya que se trata de una enfermedad conocida entre mujeres adultas1. Pero sí, debes saber que es posible y que no afecta solamente la zona genital, pudiendo también afectar la región de la boca y generar algo conocido como “muguet”.

La candidiasis, o candida albicans, como se la conoce científicamente, es una infección que afecta la mucosa bucal, produciendo pequeñas placas blanquecinas en el interior de las mejillas, lengua y paladar. Son lesiones bastante dolorosas que suelen dificultar la alimentación y aparecen principalmente en bebés de hasta 2 meses de vida. Otra posibilidad, y aún más preocupante para las madres, es la candidiasis que se encuentra en la zona genital del bebé, afectando especialmente a aquellos que aún usan pañales. La condición genera un enrojecimiento muy parecido a las dermatitis y provoca bastante picor. Es normal que también aparezcan pequeñas placas blancas con cierta descamación alrededor, que no desaparecen con el uso de cremas para dermatitis convencionales.

El hongo de la candidiasis está presente en el sistema digestivo de todo ser humano2 y no representa ningún daño, pero se manifiesta en ciertas situaciones, como:

  • Baja inmunidad
  • Uso de antibióticos
  • Alteraciones hormonales
  • Personas con diabetes y VIH

También puede transmitirse de la madre al bebé a través de la lactancia materna, durante el paso vaginal en el parto normal (si la madre tiene candidiasis vaginal) o por contacto con tetinas de biberón infectadas3.

¿Cómo tratar la candidiasis en bebés?

En caso de candidiasis bucal o muguet, se recomienda consultar a un pediatra para evaluar la gravedad o incluso confirmar el diagnóstico. Generalmente se receta una medicación antifúngica, y en bebés en etapa de lactancia materna es la madre quien debe aplicarse una crema específica en los pezones. Las madres diagnosticadas con candidiasis vaginal y que tuvieron un parto normal deben recibir tratamiento con antifúngicos. El bebé no necesariamente se verá afectado, pero en los casos en los que el bebé adquiere esta candidiasis, además del antifúngico, se recomienda utilizar soluciones a base de violeta de genciana, mantener la zona limpia y seca y evitar el contacto con cualquier producto que contenga fragancias, como por ejemplo, toallitas húmedas. Lo ideal es limpiar la zona con agua y jabón neutro y, si es posible, evitar que la región del pañal esté muy húmeda o cerrada.

La candidiasis, tanto oral como genital, puede ser muy dolorosa, pero rara vez se considera un problema grave. Sin embargo, es importante estar alerta si los síntomas no desaparecen en aproximadamente 2 semanas. En ese caso, es importante consultar nuevamente al pediatra para definir un enfoque de tratamiento, ya que la candidiasis, principalmente la oral en bebés, afecta la alimentación y puede causar pérdida de peso.

Consulta también: Reflujo en recién nacidos – ¿Cómo identificarlo?

Foto: Daniel Horacio Agostini