Tener un bebé es una evolución natural para la mayoría de los matrimonios. Cuando una pareja decide formar una familia, la naturaleza de su relación se ve obligada a cambiar y, con ello, puede ocurrir algo bastante inesperado a los ojos maternos: los celos del padre hacia el bebé. No es un secreto que los bebés recién nacidos traen consigo una mezcla de emociones para los padres. Junto con el amor, la alegría y la imaginación, estos padres sentirán la responsabilidad de traer una nueva vida al mundo.
Emociones y Sentimientos del Momento
Ellos ciertamente experimentarán miedo, ansiedad y pánico, sin mencionar el agotamiento total. Pero, ¿y los celos? Aunque pueda parecer una locura sentir celos de un bebé, no se puede ignorar ese sentimiento en este torbellino emocional de la paternidad, por eso, es importante estar atentos para no correr ese riesgo. Créalo o no, es bastante común que una madre reciente sospeche que su marido está celoso del bebé. A veces, la pareja se siente desatendida cuando llega el pequeño, lo que muchas veces lleva a sentir culpa por tener envidia de una criatura tan pequeñita e indefensa. Con el tiempo, estos sentimientos causan estrés y tensión entre la pareja, allanando el camino para problemas mayores en la relación. Aunque muchos padres no prevén este obstáculo, es importante entender por qué ese sentimiento, que es tan dañino, llega sin avisar y saber cómo prevenir conflictos futuros.
Importante: Trabajar en una sólida alianza de pareja no solo fortalece el vínculo entre ambos, sino que también les hace crecer como padres a lo largo de todo el proceso.
¿Por Qué Suceden los Celos?
Cuando la mujer recibe el alta médica y regresa a casa con su bebé, el tiempo que antes tenía disponible para el marido queda totalmente ocupado con la nueva rutina de un recién nacido. Las primeras semanas con un bebé nuevo pueden ser increíblemente exigentes: los desafíos de la lactancia, la falta de sueño, los cólicos, el cambio de pañales hará que las noches dedicadas antes a planes especiales desaparezcan. El tiempo con la pareja disminuye drásticamente y esta es sin duda una fase especialmente difícil para los padres primerizos, quienes podrían estar acostumbrados a tener noches y fines de semana libres para la vida en pareja. Un recién nacido ocupa toda la atención materna, lo que significa que incluso cuando la pareja esté junta, el centro de atención de la madre estará en el bebé, en lugar del marido. No importa cuántos libros sobre bebés hayan leído, inevitablemente el mundo se pondrá patas arriba. Esto puede afectar la relación de pareja de maneras inesperadas, incluido el tema de los celos del padre hacia el bebé. Los nuevos padres deben tener presente que, durante los primeros seis meses de vida del bebé, prácticamente todas las energías de la mujer (y de él también) deberán concentrarse en cuidar al recién nacido. Puede que no quede mucha energía física, psicológica o emocional al final del día para el romance y el fortalecimiento del matrimonio.
Depresión Postparto en el Padre
Algunos hombres también pueden presentar cuadros de depresión postparto o baby blues masculina, como también se le llama. Este tipo de depresión generalmente es más leve. En la mayoría de los casos, se manifiesta en hombres con tendencia a la depresión, aunque diversos otros factores pueden estar involucrados, directa o indirectamente. Uno de los principales es el sentimiento de exclusión frente a la madre y el bebé, que en esos períodos iniciales tras el parto, tienden a ser el centro de atención. Un estudio reciente publicado en el Journal of the American Medical Association constató que hasta el 10 por ciento de los padres primerizos experimentan baby blues. Este cuadro puede llevar a discusiones que no llegan a un consenso, donde ninguno de los dos siente que haya ocurrido algún cambio. Con el tiempo, esa falta de unión puede generar sentimientos de celos e inseguridad entre parejas, especialmente cuando se combina con la privación de sueño que inevitablemente viene con un bebé.
¿Cómo Superar los Celos del Padre hacia el Bebé?
Afortunadamente, domar al monstruo de los celos es relativamente posible. La manera más eficaz es protegerse contra los celos en todas sus formas y trabajar para superarlos antes y después de la llegada del bebé. Antes del bebé: Pésalo bien – Al considerar tener un nuevo bebé, evalúa honestamente cómo está la relación. Sé realista, imagina cómo un hijo cambiará los objetivos. Por ejemplo, si la pareja siempre quiso embarcarse en una aventura en el extranjero, es importante pensar cuán difícil sería con un bebé. Si notan que necesitan más tiempo para realizar algunos sueños «de pareja», entonces la mejor alternativa sería posponer el plan de tener hijos. Haz cuentas – Los bebés son caros. ¿La pareja está financieramente preparada? Muchas veces los celos y el resentimiento ocurren porque el marido trabaja muchas horas y no tiene tiempo para estar con el bebé o la familia. Decir que solo tendrán un hijo cuando tengan suficiente dinero tal vez no sea la opción más sabia, ya que no es fácil ahorrar lo suficiente. Tal vez puedan considerar soluciones como guardería, trabajar medio tiempo o incluso montar una oficina en casa. Durante el embarazo: Mantén el diálogo – La pareja necesita mantener la comunicación y, en la medida de lo posible, el padre hacer el esfuerzo de estar incluido en todo lo que rodea el embarazo: la elección del nombre, del médico, las citas prenatales, ecografías, compras del ajuar y, sobre todo, el momento del nacimiento. Es muy valioso que la mujer invite a su pareja a estar presente en todas las situaciones y no se intimide si aparece algún retroceso conductual en el hombre. Ajusta las expectativas – Preparar al marido para lo que está por venir. Hacerle ver que mientras la mujer esté ocupada cuidando al bebé, no podrá prestarle tanta atención como antes. Ambos estarán menos disponibles cuando llegue el bebé. Intenta anticipar hechos que puedan provocar celos. Por ejemplo, es normal que la mujer se sienta insegura respecto a su cuerpo durante el embarazo, lo que muchas veces la lleva a evitar una relación más íntima con su marido. Hacerle entender cuáles son tus miedos e inseguridades ayuda a evitar discusiones futuras. El hombre también puede hacerla sentir más guapa con pequeños gestos, como flores, masajes o un simple cumplido cada día. Después del nacimiento: Sigue el plan – Con un recién nacido en casa, es tentador dejar de lado todo lo demás y pasar cada segundo admirándolo. Sin embargo, el «tiempo de pareja» es fundamental para la salud mental y la relación. Seguir con la rutina establecida antes de la llegada del bebé es esencial, sin importar lo difícil que sea. Si es necesario, pide ayuda cuando te sientas abrumada. Dejar al bebé no es tarea fácil, pero es una buena idea dejarlo al cuidado de la hermana mientras la pareja pasa un tiempo juntos. Fomenta la participación – La mejor manera de minimizar los celos del padre hacia el bebé es construir una relación consistente entre padre e hijo. Aunque no pueda amamantar, hay muchas otras formas de contribuir y relacionarse con el bebé, incluyendo tiempo de juego, cambiar pañales, bañarlo y contarle cuentos antes de dormir, asegurando que él perciba que es tan importante como la madre. Especialmente si la mujer está en casa durante el día y el padre trabaja, tratar de aprovechar las noches para cuidar al bebé y compartir los turnos nocturnos tanto como sea posible. Tras seis meses o más, la vida suele volverse más fácil, ya que los bebés empiezan a dormir de noche y adoptan una rutina más previsible. Cita nocturna. Planead un momento para estar juntos. Un día a la semana funciona bien, ya que ambos tienen más probabilidades de poder reorganizar sus horarios. Si los abuelos aceptan cuidar al niño los jueves, por ejemplo, tendrán una noche para dedicarse a su tiempo «en pareja». Esto puede ser cualquier cosa: una cena en un buen restaurante, ir al cine, una copa de buen vino, lo importante es que establezcan ese día para pasarlo juntos. Todo padre necesita apoyo, aliento, información, confianza y herramientas para ayudarle a estar tan implicado como sea posible con su nueva familia. Prepararse para la llegada de un bebé genera expectativas e ilusión. Por eso, es fácil que la mujer olvide que necesita animar y preparar a la otra parte que también es esencial para este plan: su pareja. No dejes que un poco de celos se convierta en un obstáculo para una relación armoniosa. Y nunca pienses que es solo un drama de tu compañero. Los celos del padre hacia el bebé son más comunes de lo que parece, y la buena noticia es que son temporales. Así que, atiende este consejo, y pronto estarán disfrutando de su pequeño, el uno del otro y de la familia. Consulta también: ¿Preferencia por un Hijo – Eso Existe? Fotos: Canon EOS 5d Mark II







