La audición es un canal de comunicación fundamental para los seres humanos y, a partir del tercer mes de gestación, los bebés ya pueden desarrollar y percibir algunos sonidos fuera del útero. Después del nacimiento, este desarrollo ocurre a diario y debe ser acompañado y estimulado todo el tiempo.
Cuando el bebé nace, su sistema auditivo ya está listo, pero su sistema neurológico aún no lo está. Este proceso llevará algún tiempo en establecerse y madurar hasta que el bebé consiga demostrar reacciones ante los sonidos y responder a los llamados girando su carita.
Fases del Desarrollo Auditivo del Bebé
El bebé irá desarrollando su habilidad auditiva de acuerdo a su edad. Veamos qué se puede esperar en cada etapa:
- A los tres meses – El bebé se despierta al oír un ruido fuerte y responde al sonido de la voz de alguien conocido.
- A los seis meses – Reacciona moviendo los ojos, ya responde y se gira hacia la dirección de voces familiares.
- Entre seis meses y un año – puede pronunciar algunas sílabas simples e intenta reproducir lo que escucha.
- De un año a dos años – Consigue decir algunas palabras y ya interactúa con los adultos. Aprenden a hablar de forma natural, a medida que escuchan a los padres y amigos.
El período más crítico para el niño respecto al sistema auditivo es antes de los tres años. Hasta esa edad, la audición debe haberse desarrollado completamente y haber pasado por todas las etapas, cumpliendo las expectativas de su franja de edad. Por eso es necesario e importante que los padres estén atentos y lleven a sus hijos a realizar pruebas auditivas si perciben algo fuera de lo normal.
Cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo, pero si ocurre algo fuera de los patrones de aprendizaje por causa de la audición, se recomienda iniciar el tratamiento cuanto antes para que no afecte su vida escolar.
Problemas con el Desarrollo de la Audición del Bebé
Uno de los problemas más serios que pueden comprometer la audición del bebé es la sordera. De cada diez mil recién nacidos, treinta presentan problemas de sordera y una de las causas son las infecciones virales ocurridas aún durante el embarazo. La rubéola, por ejemplo, es una enfermedad que puede causar lesiones auditivas en el bebé, pero puede ser evitada con una buena orientación en el control prenatal.
El bebé recién nacido, antes de salir del hospital, debe realizar la prueba de la orejita. El examen de emisiones otoacústicas evocadas es totalmente gratuito al igual que la prueba del talón. En este test se verifica si el bebé responde a estímulos sonoros y si hay necesidad de exámenes más detallados.
Para realizar el examen de la orejita y verificar el desarrollo de la audición del bebé, se coloca una pequeña sonda en el oído del niño y se conecta a un aparato. Este aparato emite un sonido que llega al oído interno y retorna al dispositivo. Cuando no hay retorno, es porque existe algún problema en la audición del bebé.
Cuando el desarrollo de la audición del bebé está comprometido, los padres deberán acudir a un otorrino para complementar la evaluación. Es importante iniciar el tratamiento lo antes posible, para que no se perjudique el desarrollo del lenguaje del bebé.
Muchas veces también es necesario el acompañamiento de un logopeda para trabajar el habla y la audición y obtener mejores resultados en el tratamiento. Hay casos en los que el niño necesita de un audífono para mejorar la capacidad auditiva.
Cómo Estimular la Audición del Bebé
Es muy importante que el bebé sea estimulado para ayudar en el desarrollo de la audición; este acto aporta muchos beneficios. Pero, ¿cómo estimular la audición del bebé?
Los padres deben hablar con el bebé y ofrecer juguetes que emitan sonidos. En esta etapa ellos intentan repetir las palabras que escuchan y los padres pueden reforzar hablando para que las palabras sean repetidas.
Otra manera de estimular la audición del bebé es llamar la atención del niño con sonidos diferentes, voces variadas, canciones, sonidos de animales y música infantil. Recuerda que el bebé escucha desde el útero materno, así que siempre es bueno oír tu voz para tranquilizarlo.
El estímulo auditivo del bebé debe ir acompañado del movimiento corporal, esto ayuda al bebé a fijar mejor el mensaje recibido. Por lo tanto, gesticula y crea un diálogo con preguntas. Es importante este contacto visual directo y hablar pausadamente para que el bebé comprenda y comience a repetir los sonidos que está oyendo.
Obviamente, al principio solo recibirás algunos grititos de tu pequeño; después, balbuceos, en otra etapa, palabras simples y cortas. Es importante que cuando el niño emita algún sonido, los padres siempre repitan lo que escucharon. Así, se establecen pequeños diálogos que fortalecen el vínculo entre los padres y el bebé.
¿Los Juegos Ayudan a Estimular la Audición del Bebé?
Estimular al bebé a través de juegos es de gran ayuda para un desarrollo más rápido. Para ello, aprovecha el momento del baño, ofrece juguetes que capten su atención y juega con él en ese momento.
Aprovecha también para aumentar los juegos y otras actividades con objetos que hagan ruido, como sonajeros. En este momento lo ideal es observar si el bebé responde a los sonidos y a diferentes ruidos y cómo reacciona a cada uno.
También es importante repetir varias veces el mismo sonido, para que el bebé llegue a reconocer lo que se le está transmitiendo. En este proceso, también se pueden incluir estímulos visuales que ayudan mucho a fijar y reconocer los diferentes tipos de ruidos.
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