La rodilla es una articulación perfecta que permite flexionar, extender y hacer una ligera rotación lateral. Una estructura tan completa como esta requiere cuidados, porque cuando menos se espera, los dolores pueden aparecer. En estos casos, el simple acto de caminar puede ser extenuante y muy doloroso, a veces incluso incapacitante. Y se equivoca quien piensa que el dolor de rodilla es solo señal de que la edad está avanzando. En el artículo de hoy, todo sobre una de las articulaciones más nobles del cuerpo.
Tipos de Dolor de Rodilla
Anatómicamente hablando, la rodilla es una articulación compleja – la más grande del cuerpo humano. Está formada por cuatro huesos: fémur (en la zona del muslo), tibia (en la parte frontal de la pierna), fíbula (en la parte interna de la rodilla) y rótula (o patela, en la parte frontal de la rodilla). Además, cuenta con ligamentos que se encargan de estabilizar la articulación con la ayuda de los meniscos, cuyo papel es amortiguar el impacto sobre los cartílagos.
La gran complejidad e importancia de la rodilla para los movimientos la hace susceptible a lesiones agudas, cuando ocurren de repente, o de naturaleza crónica, como sucede con el esfuerzo repetitivo. Los dos principales tipos de dolor de rodilla son:
- Traumático: debido a problemas durante una actividad física
- Degenerativo: como por ejemplo la artrosis (desgaste del cartílago)
El dolor puede presentarse con intensidades que varían según el movimiento. Y además de lidiar con ellos, la persona muchas veces debe estar pendiente del surgimiento de otros síntomas, como hinchazón e incluso fiebre – en estos casos, es probable que haya inflamación en alguna zona de la rodilla.
Causas del Dolor de Rodilla
La lista de causas de dolor de rodilla es extensa y puede estar asociada sobre todo a cinco factores: estabilidad, desalineación, sobrecarga, edad avanzada y posibles traumatismos. Vale recordar que solo una buena evaluación médica es capaz de diagnosticar con precisión el problema. Normalmente, las causas del malestar en la rodilla pueden ser:
- Tendinitis y bursitis
- Distensiones y esguinces
- Desgaste en la rodilla, especialmente en los meniscos
- Rotura de ligamentos y cartílago
- Infecciones en la rodilla
- Síndrome de dolor patelofemoral – trastorno musculoesquelético que afecta a la articulación de la rodilla, muy común en futbolistas
- Enfermedades reumáticas, como artritis, lupus y gota
Para ayudar a identificar las causas del dolor, enumeramos algunas regiones y momentos donde suelen presentarse. Es evidente, sin embargo, que cada caso es único. Además, ante la complejidad de la rodilla, se trata solo de suposiciones basadas en lo que comúnmente se observa:
- Dolor en la parte delantera de la rodilla: Es una característica de la condromalacia rotuliana, es decir, el desgaste del cartílago del hueso de la rótula.
- Dolor en el lateral de la rodilla: Puede sugerir el Síndrome de la Banda Iliotibial, una lesión inflamatoria, generalmente causada por sobrecarga. Es común en pacientes que suelen correr.
- Dolor detrás de la rodilla: Se refiere posiblemente al llamado Quiste de Baker (o quiste poplíteo), una lesión benigna caracterizada por dolor en la parte posterior de la rodilla, generalmente al agacharse.
- Dolor en la parte interna de la rodilla: Sugiere relación con un esguince. Puede ser causado por lesión del ligamento colateral medial, rotura del menisco medial y tendinitis de la pata de ganso, caracterizada por inflamación en los tendones.
- Dolor al doblar la rodilla: Puede ser señal de problemas en el menisco.
- Dolor en la rodilla al despertar: Puede estar relacionado con artritis reumatoide en la articulación.
- Dolor al estirar la pierna: Puede indicar lesión en el tendón o rotura del ligamento rotuliano.
- Dolor al caminar o al estar mucho tiempo de pie: Puede ser desgaste de la rodilla por artrosis. El paciente puede sentir rigidez en la rodilla al levantarse por la mañana.
- Crujidos y dolor al mover la rodilla de forma lateral: Están asociados a lesiones en los ligamentos cruzados anterior, posterior o coronario, rotura del menisco o fractura.
- Dolor generalizado en la rodilla: Puede deberse a algún traumatismo, como una caída, lo que ocasiona contusión, torsión o incluso ruptura de un ligamento o músculo.
La infinidad de asociaciones del dolor en las rodillas demuestra la importancia de cuidarlas al máximo para no lesionarlas. Por eso, las medidas preventivas son fundamentales, como la práctica de actividades físicas supervisadas por un profesional y una dieta equilibrada. Se sabe, incluso, que uno de los casos clásicos de sobrecarga en las rodillas es la obesidad.
¿Qué Médico Consultar por Dolor de Rodilla?
Esta es una duda muy común. El traumatólogo es el médico que trata los problemas mecánicos que involucran los huesos, como fracturas, luxaciones y otros problemas relacionados normalmente con la práctica deportiva. Por otro lado, el reumatólogo es quien diagnosticará enfermedades de carácter inflamatorio en articulaciones y tejidos, como la artrosis.
Para saber a cuál especialidad acudir, un consejo: si el dolor o la hinchazón aparecen después de un traumatismo, como una torcedura, lo indicado es consultar con un traumatólogo. Pero si los síntomas son crónicos y van acompañados de signos como enrojecimiento y dificultad para moverse, un reumatólogo suele ser más adecuado. En algunos casos, sin embargo, el diagnóstico preciso puede darse por el análisis conjunto de ambos especialistas.
Diagnóstico y Tratamiento del Dolor de Rodilla
El médico preguntará al paciente sobre molestias y síntomas, desde cuándo ocurre el problema, si hubo algún traumatismo y su localización exacta. Tras algunas pruebas, debería solicitar al paciente una batería de exámenes, como radiografía, ecografía y artroscopia, para obtener un diagnóstico completo.
Realizados los análisis minuciosos de toda la información e imágenes, se prescribirá el mejor tratamiento. Generalmente, se basan en:
- Prescripción de analgésicos y cremas antiinflamatorias
- Fisioterapia
- Recomendación para usar plantillas y otros recursos, como ortesis
- Tratamiento con frío o calor
- Acupuntura
- Reposo
En casos de lesiones más urgentes y complejas se indica cirugía. Pero no hay motivos para preocuparse. Las cirugías de rodilla suelen no presentar riesgos, aunque el paciente debe ser muy meticuloso con las medidas requeridas en el postoperatorio. Reposo, atención a la medicación y cuidado con los movimientos son imprescindibles.
Consejos para Aliviar el Dolor de Rodilla
Existen algunos trucos para aliviar el dolor y prevenir problemas en las rodillas. Además de practicar ejercicio físico con supervisión y mantener una buena alimentación, es fundamental respetar las articulaciones y los límites del cuerpo, evitar actividades repetitivas y no automedicarse.
Los hábitos saludables benefician no solo a las rodillas, sino a todo el organismo. ¡Solo hay que conseguir adaptarlos a la rutina! Procura suplementar con vitaminas, esto seguramente ayudará a mejorar la calidad de las articulaciones. Conoce más sobre FamiPlena aquí.
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