Las mascotas forman parte de la vida e historia de prácticamente todas las personas. Puede que hoy no tengas una, pero seguro tuviste un animalito que fue muy querido y dejó huella en tu vida. Actualmente, estos animalitos han ganado gran protagonismo, recibiendo más atención y cuidados que antes, siendo tratados y amados como verdaderos hijos. Sin embargo, cuando se descubre el embarazo, surgen dudas y preocupaciones de manera natural y enseguida aparece la pregunta: ¿El embarazo y las mascotas presentan algún problema? Obviamente existen familias que no aceptan o simplemente no les gustan los animales, pero la gran mayoría disfruta tener un integrante peludo en casa. Muchas parejas incluso optan por no tener hijos y criar mascotas ofreciéndoles todo su amor y atención. Con el paso de los años, la idea de tener hijos “humanos” acaba madurando y la familia crece. Entonces, ¿cómo descartar a un “hijo” por la llegada de otro? Para quienes no son muy cercanas a los animales, pueden usar el embarazo como excusa para “deshacerse” del animalito. ¿Deshacerse? Sí, muchos animales son abandonados cada día con las excusas más absurdas. Pero estamos aquí para aclarar, porque el embarazo y las mascotas conviven perfectamente, sin ningún problema. Para quienes siempre han amado, cuidado y protegido a su mascota, no te preocupes porque todo lo que él hará por tu embarazo es positivo.
Cuidados entre la Gestante y los Animales
Por supuesto en el embarazo se deben tomar muchas precauciones, al fin y al cabo, además de la salud de la gestante es necesario preocuparse por el desarrollo del bebé. Pero la presencia de animales en los hogares de embarazadas ofrece muchos más beneficios que problemas, ¡puedes creerlo! Los animales son compañeros, amigables, brindan tranquilidad y el amor más puro. ¿Existen límites? ¿Tendré que privar a mis mascotas de convivir conmigo como siempre ha sido? ¿Pueden subir/dormir en mi cama y en el sofá? Estas son algunas de las preguntas más comunes entre las embarazadas y, para todas ellas, la respuesta es sí. De hecho, si tu mascota está debidamente vacunada, es sana, se baña regularmente, ¿por qué no podría continuar con su rutina normal?
IMPORTANTE: Muchas personas creen que las embarazadas no pueden convivir con gatos debido al contagio de la toxoplasmosis. Lo único necesario es delegar la responsabilidad de limpiar las heces a otra persona. El contagio ocurre por las heces y solo si el animal está infectado.
Antiguamente era muy común que los obstetras limitaran el contacto de las gestantes con sus mascotas, informando que podían contraer enfermedades a través de ese contacto. En muchos casos, los animales eran donados o abandonados por ese motivo. Pero gracias a diversos estudios realizados sobre el tema, se comprobó que este contacto solo se convierte en un riesgo si el animal no recibe los cuidados debidos y no se higieniza correctamente, incluyendo el lugar donde vive.
¿Cómo Mantener el Contacto de Forma Segura?
Si tu preocupación era que tendrías que deshacerte de tu querido animalito por culpa del embarazo, ¡tranquila! Basta con cuidar la higiene y mantener tu salud al día para que todo permanezca bajo control.
Vacunación
El primer paso para mantener la armonía de este momento tan mágico de tu vida con tu mascota es mantener su cartilla de vacunación al día, desparasitación en orden y ofrecerle una alimentación adecuada. Los baños semanales, el antipulgas al día y el cambio de mantas, cobijas y la limpieza de la cama donde duermen también son fundamentales semanalmente. Los perros con vacunas al día y los gatos domésticos que no salen de casa y solo comen alimentos cocidos o pienso, difícilmente son transmisores de enfermedades; la probabilidad es prácticamente nula. Es más fácil que contraigas toxoplasmosis a través de la alimentación que por el contacto con tu mascota.
Lugar Higienizado
Segundo paso de suma importancia: el lugar donde tu mascota hace sus deposiciones debe estar bien higienizado con productos bactericidas y, de preferencia, durante la limpieza deben usarse guantes para evitar el contacto. Tras cada limpieza del lugar, se deben lavar cuidadosamente las manos con agua y jabón. Si quieres limitar a tu mascota a ciertos ambientes de la casa, como por ejemplo, el cuarto del bebé, es hora de comenzar la adaptación. Irlo retirando poco a poco, cerrando puertas, diciendo no, o incluso colocando puertas divisorias puede resolver el problema. Realizar este procedimiento durante el embarazo disminuirá las probabilidades de que la mascota sienta celos con la llegada del bebé.
IMPORTANTE: Investigaciones indican que gestantes y bebés que conviven con mascotas presentan menos riesgos de sufrir alergias, bronquitis y asma.
Animales y Sus “Fiestecitas”
En general, los cuidados son básicos y simples, y la única preocupación mayor será con ciertas travesuras del animal cerca de la barriga. Si es un perro grande o pesado, cuidado para que no te empuje durante una “fiestecita” al llegar a casa, o simplemente brinque sobre tu regazo de forma brusca. Si crees que es muy ruidoso o que necesita más límites para facilitar la convivencia con el bebé, y también después del nacimiento, busca un especialista en comportamiento animal que pueda ayudarte, aconsejarte e incluso entrenar a tu hijo peludo para que todo quede y permanezca bajo tu control. Con la llegada del bebé, que todo fluya de la mejor manera posible, sin estrés, sin celos y que lleguen a ser verdaderos amigos. ¡Consulta también: Mascotas y Bebés – Cómo Lidiar! Foto: spilltojill







