Cuando una mujer descubre un embarazo, naturalmente comienza a recibir orientación para cuidar su salud, así como siente el deseo de cambiar malos hábitos con el fin de tener un embarazo saludable. Lo ideal en realidad sería que la mujer se preocupara por llevar un estilo de vida saludable mucho antes del embarazo, pero si esta preocupación solo surgió después de la noticia del embarazo, hay algunas recomendaciones que son esenciales. Según un artículo elaborado por la Red Nacional Feminista de Salud y Derechos Reproductivos en colaboración con el Ministerio de Salud, cuando la mujer confirma el embarazo debe acudir a la unidad de salud más cercana para iniciar el seguimiento de salud (control prenatal), que tiene como objetivo garantizar un embarazo saludable y un parto seguro. Además, es derecho de la mujer, si se siente más segura, contar con el acompañamiento de una persona de su confianza en las consultas prenatales.
Alimentación y Nutrientes
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Alimentación Rica en Nutrientes – El mito de una alimentación exagerada durante el embarazo duró siglos, pero actualmente, se sabe a nivel mundial que la alimentación debe ser de calidad y equilibrada en nutrientes. Debido a los cambios hormonales, muchas mujeres pueden sentir náuseas por ciertos alimentos, pero existen tantas opciones en la alimentación saludable, que es posible encontrar maneras de sustituirlos mientras sea necesario.
Es esencial que la dieta en el embarazo incluya frutas, verduras y hortalizas y carbohidratos integrales. En cuanto a las proteínas, lo ideal es que la mujer prefiera el pescado, el pollo y las carnes magras, además de huevos y buenas fuentes de proteína vegetal como frutos secos, legumbres y verduras, destacando el brócoli.
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Cuidado con Algunos Alimentos – Entre los consejos para tener un embarazo saludable está la importancia de higienizar bien frutas, verduras y hortalizas; no consumir carnes crudas o poco cocidas; lavarse muy bien las manos antes de comer y evitar el consumo de sodio y azúcar.
Quesos: evitar algunos tipos de quesos como camembert, brie, roquefort y gorgonzola, así como quesos frescos que no sean industrializados, es lo recomendado, esto para evitar la listeriosis, una enfermedad que puede ser provocada por el consumo de estos alimentos y que puede llevar al aborto o a complicaciones en la salud del bebé. Otro cuidado que se debe tener es con la salmonela, infección alimentaria provocada por el consumo de alimentos de origen animal, huevos, leche y alimentos crudos.
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Ácido Fólico – Este es un nutriente esencial para un embarazo saludable, es un suplemento vital en la gestación y actúa tanto protegiendo la salud de la embarazada como en la prevención de problemas congénitos en el bebé. El hierro también es un mineral de extrema importancia para la salud de la madre y el bebé y suele ser recomendado en suplementación por los médicos.
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Actividad Física – El ejercicio físico es esencial para un embarazo saludable, es importante para dar a la mujer fuerza y resistencia para los cambios que ocurren en el cuerpo, incluido el peso del vientre y el desgaste de la columna vertebral. La liberación de hormonas neurotransmisoras durante la actividad física ayuda a estabilizar las emociones y evita las sensaciones comunes de tristeza que la gestante puede llegar a experimentar debido a los cambios hormonales.
Otro beneficio de la práctica de ejercicio es la recuperación más rápida de la forma física tras el nacimiento del bebé.
IMPORTANTE: La actividad física solo puede realizarse con el acompañamiento de un profesional especializado y la autorización médica. Deportes que impliquen impactos o riesgos de caídas no deben practicarse.
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Baños Calientes – Los baños calientes o la sauna no están indicados para la embarazada, ya que pueden resultar en bajadas de presión o incluso desmayos. Por la gestación, la mujer ya presenta los vasos sanguíneos dilatados y el agua caliente o el vapor de la sauna pueden aumentar esa dilatación.
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Ejercicios para la Región Pélvica – El fortalecimiento de los músculos de la zona vaginal es importante antes incluso del embarazo y puede prevenir la incontinencia urinaria y contribuir al aumento del placer sexual. Músculos fortalecidos también pueden contribuir a un buen parto y los ejercicios son simples: al menos 5 veces al día, la mujer puede contraer 10 veces los músculos pélvicos. Esta contracción consiste en simular que va a orinar y detener el proceso.
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Cuidado con los Medicamentos – Entre los consejos para un embarazo saludable está el cuidado con la toma de cualquier medicamento. En caso de dolor de cabeza, dolores corporales, tratamiento para gripes, resfriados o dolor de garganta, es fundamental que la mujer consulte con el médico para saber qué medicamento puede tomar en el embarazo. Otro consejo es no guiarse nunca por la orientación médica dada a otras mujeres, pues si un medicamento fue prescrito para una mujer, no significa que pueda ser recetado a todas, además, hay mujeres alérgicas a determinadas sustancias, por eso, informar al médico sobre cualquier eventualidad es fundamental.
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Hábitos Prohibidos – El tabaco y el consumo de alcohol deben ser estrictamente eliminados de la vida de la embarazada; es más, el tabaquismo puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo y el consumo de alcohol puede provocar malformaciones congénitas.
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Momento de Descanso – La mujer necesita momentos de descanso durante el día, al menos media hora con las piernas elevadas es lo recomendado, así como masajes que pueden ayudar a aliviar el estrés.
Se habla mucho sobre cómo tener un embarazo saludable y es importante que la mujer siga algunas recomendaciones para proteger su propia salud y la de su bebé; lo ideal sería que los buenos hábitos y la preocupación por el estilo de vida continuaran después del nacimiento del bebé, incluyendo la práctica de actividad física.
Ejercicios y Baños
Medicamentos y Otras Prohibiciones
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