Difícilmente no escucharás a una madre quejarse de la alimentación de sus hijos, a menos que esa madre seas tú, jeje. La alimentación de los niños es una de las grandes preocupaciones de los padres y cuando el hijo es difícil para comer y aceptar una gran variedad de alimentos, la situación se complica aún más. Suele decirse que tener un niño que come de todo es cuestión de suerte, ya que aquellos que no comen bien acaban volviendo locos y llenando de canas a los padres por la preocupación. Por eso se han desarrollado algunas formas y métodos para ayudar con esta dificultad y sortear la falta de apetito, logrando que se interesen más a la hora de comer.

En las consultas pediátricas, esta es una de las principales quejas de los padres. “Mi hijo no come nada, doctor”. El uso de vitaminas para estimular el apetito en los niños es un tema de discusión y opiniones divididas entre los especialistas, que no siempre consideran que sea el mejor método para incentivar a la infancia a comer, ya que su uso puede traer riesgos y efectos secundarios. Algunos apuestan por otros métodos de estímulo, incluso cambios de comportamiento o la aceptación de que el niño simplemente no come mucho.

Las causas de que los niños desarrollen falta de apetito y den tanto trabajo a los padres se dividen en dos factores. El niño puede ver afectado su apetito por problemas psicológicos, como ansiedad, angustia e incluso depresión, normalmente derivados de motivos emocionales. El otro factor es el orgánico, que suele ir acompañado de algún problema de salud, siendo lo más común la anemia, cuyo principal síntoma es la falta de apetito. El uso de algunos medicamentos también puede inhibir el apetito de los niños, haciendo que baje drásticamente la cantidad de alimentos ingeridos, o incluso llegando a rechazar totalmente la comida.

La hora de la comida, que debería ser un momento de tranquilidad y sagrado, acaba convirtiéndose en una verdadera batalla, con mucho llanto, gritos y berrinches. Pero, ¿cómo afrontar esto sin perder los nervios y resolver de una vez la situación? En vez de gritar y obligar a comer algo que no quiere, intenta dar el ejemplo. Los buenos hábitos alimentarios de la familia en general son ejemplos valiosos para los más pequeños, ya que ver a alguien comer algo con gusto les despertará la curiosidad. Para los perezosos o los que no quieren perder el tiempo parando un juego para comer, usa la táctica de la recompensa. Pídele con tranquilidad que pause lo que está haciendo para alimentarse y mezcla alimentos que le gusten entre los demás, prometer un postre que le agrade también puede ayudar. Recuerda que los dulces no deben ser ofrecidos todos los días, de preferencia elige frutas y postres más saludables.

Una buena táctica para atraer el paladar de los niños y estimular el apetito, es invitarlos a cocinar y preparar los alimentos. ¿Qué tal si les pides ayuda para preparar el menú de la cena? ¿Lavar las verduras y hortalizas que van a usar y dejar que cojan cada ingrediente a emplear? A los niños les gusta probar aquello que han preparado y este puede ser el camino para superar la falta de apetito. Además, pon horarios fijos para cada comida y no permitas que piquen entre las horas. No dejes que las comidas se realicen frente al televisor o el ordenador, porque eso desvía la atención y se olvidan de la comida que tienen en el plato.

Vitamina para aumentar el apetito en los niños

Desde la época de nuestros abuelos, las recetas milagrosas para aumentar el apetito de los niños se vienen utilizando. Mezclas caseras o con medicamentos se usaban para abrir el apetito de los niños y lograr que se alimentaran correctamente. Pero, ¿es eso correcto? ¿Ayuda realmente a que los niños superen la falta de apetito y se alimenten bien? Según los pediatras, la falta de apetito en los niños debe ser investigada antes de iniciar cualquier tipo de tratamiento, ya que el síntoma puede ser la señal de algún problema de salud que se puede enmascarar tomando vitaminas para estimular el apetito. Recuerda que los niños pasan por diversas etapas y una de ellas es rechazar ciertos alimentos o comer menos, por lo que no siempre debe ser motivo de preocupación. Si notas algo inusual o la falta de apetito se prolonga por mucho tiempo, consulta con el pediatra y juntos averigüen qué sucede. Nunca, jamás y bajo ninguna circunstancia des ni compres una vitamina para estimular el apetito de tu hijo solo porque tu amiga, vecina o colega se la dio a su hijo y funcionó. ¡Todo tratamiento debe ser realizado bajo recomendación médica!

La gran mayoría de las vitaminas para estimular el apetito contienen hierro en su composición. Y esta sustancia, si se ingiere sin necesidad, puede causar problemas de salud como acumulación en el bazo, hígado y médula ósea, afectando el funcionamiento de estos órganos. Los especialistas también concluyen que la ingesta excesiva de suplementos y complementos vitamínicos puede ser responsable de un gran número de casos de cáncer de pulmón en la etapa adulta. Por tanto, sólo utiliza medicamentos, vitaminas y complementos vitamínicos si el pediatra lo considera necesario y supervise el tiempo de tratamiento y la forma adecuada, así como la dosis. Hay una gran variedad de vitaminas en las farmacias, incluso que se pueden comprar sin receta médica, pero la cautela y el cuidado en el uso de medicamentos siempre es la mejor manera de evitar problemas aún mayores que la falta de apetito en el niño.

Ver también: Anemia Infantil – ¿Cómo combatirla?

Foto: Ramon Abasolo