El sueño de tener hijos es prácticamente experimentado y compartido por todos los seres humanos. Pero no todo sucede de forma natural o como siempre soñamos que ocurra en nuestra vida y, a veces, se requieren apoyos médicos, como en el caso de la fertilización in vitro. La fertilización In Vitro, también llamada y reconocida por la medicina con las siglas FIV, es un método de reproducción humana diseñado para ayudar a las parejas que desean tener hijos y no lo logran de manera natural debido a diversos factores de infertilidad conyugal. Aunque ya es una técnica antigua, actualmente se está volviendo más popular y abarca a más parejas, convirtiéndose cada vez más en un método conocido y accesible.
¿Qué es la FIV?
El procedimiento de fertilización in vitro (FIV) no es más que la fertilización de los espermatozoides con los óvulos de la mujer de forma totalmente asistida y en laboratorio. Tras la fecundación, se transfiere al útero de la mujer para que el embarazo continúe su desarrollo. Explicándolo así parece sencillo, pero en realidad requiere un tratamiento adecuado, una gran preparación y el acompañamiento de un especialista en fertilidad que garantizará que todo el proceso funcione de forma tranquila y según lo esperado para conseguir un bebé sano.
¿Cómo se Realiza la Fertilización In Vitro?
El proceso de la FIV comienza a partir de la consulta médica con un especialista en fertilización. Antes de iniciar cualquier procedimiento, es necesario realizar pruebas de evaluación para determinar el camino a seguir y las condiciones de salud reproductiva de la pareja. Se realizan exámenes como el espermograma y el antimulleriano para analizar las condiciones y calidad del material recogido para la reproducción de la pareja. Tras obtener resultados satisfactorios y que el especialista concluya que la FIV es realmente la mejor opción, se inicia el tratamiento para la inducción de la ovulación. 
IMPORTANTE: Normalmente se separan un máximo de 3 embriones por intento. Por eso, es muy común ver partos gemelares en parejas que optaron por la FIV como tratamiento.
Después del proceso de inseminación uterina, la mujer continúa el tratamiento medicamentoso a base de progesterona, que ayudará al endometrio a fortalecerse y garantizar el desarrollo saludable del embarazo. Tras el proceso de fertilización, es necesario esperar unos 12 días para confirmar si el proceso de la FIV fue exitoso. A través de una prueba de beta HCG es posible comprobar si el embarazo ha tenido éxito.
¿Y si la Fertilización No Funciona?
Lamentablemente, la fertilización puede no dar resultado, y es una posibilidad que no se puede descartar. Sin embargo, durante todo el proceso se prepara a la pareja teniendo en cuenta esta posibilidad y, por eso, cuando se separan los embriones para la implantación, los que no se utilizan son congelados en caso de que sea necesario un nuevo intento. No existe un número límite de intentos de fertilización in vitro, ya que se pueden hacer los que sean necesarios y la pareja disponga de recursos. Pero se recomienda que, después de algunos intentos, el cuerpo de la mujer tenga un descanso, principalmente por la cantidad de hormonas que recibe durante la preparación.
¿Cuáles son las Probabilidades de Éxito de la Fertilización In Vitro?
Toda pareja considerada sana y apta por el especialista en fertilidad tiene posibilidad de lograr el embarazo con este método, especialmente en el primer intento. Las mujeres entre los 30 y 35 años son consideradas las más propensas a tener éxito ya en el primer intento de FIV. Por otra parte, las mujeres mayores de 40 años requieren un seguimiento más detallado, ya que las probabilidades disminuyen un poco, bajando hasta un 25% respecto a las posibilidades anteriores, debido a su baja reserva ovárica.
Congelación de Óvulos para Fertilización In Vitro en el Futuro
Para que la fertilización in vitro se realice con éxito, se valoran diversos factores en las condiciones reproductivas de la pareja, como ya mencionamos anteriormente. La edad de la mujer influye directamente en la calidad de los óvulos y es por ello que, con el paso de los años, las probabilidades de éxito de la fertilización in vitro disminuyen. En el caso de mujeres que desean ser madres en el futuro, ya sea porque tienen otros proyectos en mente en ese momento o incluso porque están pasando por un problema de salud que sabe que el tratamiento la dejará infértil, existe una opción para mantener vivo ese sueño: la congelación de óvulos. La edad recomendada para realizar la congelación de óvulos es hasta los 35 años, donde la producción y su calidad aún son consideradas buenas. Después de esta edad, la reserva ovárica empieza a disminuir, reduciendo la calidad de la producción. La congelación de óvulos no tiene fecha de caducidad, por lo que puede mantenerse durante un periodo indefinido, hasta que la mujer esté realmente preparada para quedarse embarazada e iniciar el tratamiento de fertilización in vitro o inseminación artificial. Sin embargo, en 2013 el Consejo Federal de Medicina determinó que la fertilización in vitro solo puede realizarse en mujeres hasta los 50 años de edad, considerando que es la edad con mayor riesgo de malformaciones, pérdidas gestacionales y complicaciones durante el embarazo. Todo el proceso de congelación de óvulos empieza 10 días antes de la recogida. Al igual que en el proceso de fertilización in vitro, la mujer se somete a un tratamiento medicamentoso de estimuladores de la ovulación, y cuando se confirma que están maduros, pueden ser recolectados para la congelación. La recogida o punción ovárica, como se denomina, se realiza en una clínica especializada y equipada para procedimientos quirúrgicos, ya que la recogida de óvulos requiere anestesia y tiene una duración aproximada de 2 horas. Esta recogida se realiza por vía vaginal y guiada mediante una ecografía que ayuda a localizar los folículos del ovario. Los folículos se recolectarán uno a uno y se enviarán al laboratorio para su análisis, que determinará mediante el grado de madurez si son aptos para la congelación.
IMPORTANTE: El procedimiento es totalmente indoloro debido a la anestesia, pero puede presentar ligeras molestias o cólicos durante la recuperación.
Congelación de Semen
Así como las mujeres pueden asegurar que su sueño se haga realidad en el futuro, los hombres también pueden a través del banco de semen. También es una opción para mujeres que desean una producción independiente o incluso cuando la pareja no puede ser el donante de semen por problemas de infertilidad. Tras decidir el congelamiento de semen, el especialista solicitará análisis serológicos de evaluación y luego se programará la recogida. El hombre debe guardar abstinencia sexual de un mínimo de 3 días hasta 7 días antes de la recogida. Se recomienda que se realicen 3 recogidas de semen para garantizar el procedimiento. El semen se almacenará en nitrógeno líquido, a una temperatura de -196°C en clínicas especializadas. Se puede mantener en este estado hasta 40 años.
¿Ofrece Riesgos la Fertilización In Vitro?
Como cualquier procedimiento médico, existen riesgos. Pero con el paso de los años y la evolución de la medicina y los estudios relacionados con la reproducción humana, estos riesgos se han ido reduciendo cada vez más. Antiguamente, se analizaba la calidad de los embriones antes de realizar la fertilización, pero no era suficiente para tener certeza de posibles problemas de salud que pudieran tener. Actualmente se utiliza una técnica innovadora en la que se realiza una biopsia en el embrión para buscar confirmaciones antes de ser transferido al útero. Por eso se recomienda que el procedimiento de fertilización in vitro solo sea realizado por clínicas especializadas, reconocidas y habilitadas y por profesionales completamente capacitados para ofrecer un tratamiento totalmente seguro. Antes de realizar cualquier procedimiento, confirma que el médico tiene CRM y es especialista en reproducción humana y que forma parte de la Sociedad Brasileña de Reproducción Asistida, Reproducción Humana y la Sociedad de Ginecología del Estado. Consulta también: Inseminación Intrauterina – Ventajas y Desventajas







