El proceso natural de todos los seres humanos es crecer, volverse fértiles y reproducirse, y todo este proceso parece bastante simple cuando se decide que ha llegado el momento de tener un hijo. Pero, lamentablemente, no es así para todas las parejas, y pueden surgir algunos obstáculos en el camino, siendo necesarios algunos métodos y tratamientos para lograr ese sueño, como es el caso de la FIV.
¿Qué es la FIV?
FIV es la sigla del método de reproducción humana de fertilización in vitro, muy utilizado como opción para las parejas que tienen algún problema de fertilidad, ya sea desde los más simples hasta los más complejos. O incluso porque presentan cierta dificultad para lograr el embarazo mediante métodos naturales. El método consiste en la fecundación asistida de forma laboratorial, donde el óvulo de la mujer recibe el espermatozoide totalmente preparado. Tras la fecundación completa, el embrión es transferido al útero de la mujer, donde se realizará el seguimiento de su desarrollo. Además de todo el proceso en laboratorio, el método requiere un tratamiento previo y preparación bajo la supervisión del especialista en reproducción asistida para que todo ocurra de manera saludable y dentro de lo esperado.
Paso a paso de la FIV
Todo el proceso del método FIV se inicia con la primera consulta con el especialista en reproducción asistida. Durante la consulta, se resolverán todas las dudas sobre el método y se tomarán notas sobre los antecedentes de enfermedades y sobre la salud general de la pareja. Se solicitarán pruebas para evaluar la salud fértil de la pareja, como el espermograma, análisis de sangre y antimulleriana. Tras analizar los resultados se confirmará si realmente es necesario el procedimiento o si otro método podría ajustarse mejor a las necesidades de la pareja. Una vez confirmada la indicación de la FIV para la pareja, se iniciará la inducción de la ovulación. El tratamiento de inducción se llevará a cabo durante un periodo de entre 5 y 10 días y se realizará mediante inyecciones hormonales que deben aplicarse en la zona abdominal. Durante ese proceso de estimulación ovárica, se realizarán ecografías para monitorizar la evolución y confirmar la aparición de folículos ováricos. Cuando estos se rompen, dando paso a los óvulos maduros y dominantes, estos serán recogidos para dar seguimiento al procedimiento de fertilización. En algunos casos, puede utilizarse la ayuda de otro medicamento que ayude a la maduración de los óvulos, garantizando que estén lo suficientemente preparados para ser recogidos y fertilizados de la manera más saludable posible. En el momento de la recogida de óvulos en el proceso de FIV, se recomienda retirar entre 2 y 12 óvulos, que serán llevados inmediatamente para su almacenamiento y preparación en el laboratorio. De forma paralela a todo este tratamiento y acompañamiento de la mujer, también se realizará la recogida del semen. En el laboratorio, se examinarán y seleccionarán los mejores espermatozoides, aquellos con mayor movilidad, para ser utilizados en la fertilización. Con los óvulos maduros ya recogidos y los espermatozoides seleccionados, se realiza el proceso de la FIV. Los espermatozoides se inyectarán dentro del óvulo y se generará el embrión. Tras 5 días de realizarse la FIV, los embriones generados serán evaluados y los considerados más fuertes y sanos serán transferidos al útero de la madre.
IMPORTANTE: En el momento de seleccionar los embriones, se eligen hasta 3 para la transferencia uterina
Tras la transferencia de los embriones en el proceso de la FIV, es necesario que la mujer continúe el tratamiento a base de progesterona, lo que garantizará el fortalecimiento del endometrio. Con el endometrio reforzado, las posibilidades de que el embrión se implante y siga desarrollándose de forma saludable son mayores. 
¿Existen posibilidades de que la FIV no funcione?
Como en cualquier procedimiento médico o de reproducción asistida, sí existe la posibilidad de que no funcione. Obviamente se tomarán todos los cuidados, exámenes y seguimientos para garantizar mayores probabilidades. Las mujeres con edades entre 30 y 35 años y parejas consideradas saludables según los exámenes de fertilidad, tienen grandes posibilidades de lograr el embarazo ya en el primer intento de la FIV. Recordando que no existen límites de número para realizar intentos de FIV. Se pueden hacer tantos intentos como la pareja desee y pueda costear, siempre que el especialista esté de acuerdo. Tras la selección de los mejores óvulos a fertilizar, los que no se han utilizado no se descartan. Se realiza la criopreservación de los mismos para su uso futuro, incluso como posibilidad en caso de que no funcione el primer intento de FIV. En mujeres mayores de 40 años, las probabilidades se reducen un poco, debido a su reserva ovárica. Pero con el tratamiento adecuado de los especialistas y el seguimiento oportuno, existen grandes posibilidades de éxito.
¿Y cuando se detecta algún problema en la ovulación o en los espermatozoides?
Durante la realización de los exámenes de fertilidad, es posible que se detecte algún problema, tanto en los exámenes de la mujer como en los del hombre. En el caso de las mujeres, si se constata la incapacidad de utilizar sus propios óvulos, puede recomendarse el uso de óvulos donados, ya sean de donantes anónimas o incluso de alguna donante de la familia o conocida. En el caso de los hombres, el proceso es parecido. Si se confirma la imposibilidad de utilizar los espermatozoides propios para la FIV, puede recomendarse el banco de semen y todo se realizará con la mayor discreción y cuidado. Existen diversas formas de solucionar el problema y hacer realidad el sueño de la maternidad. Esto, si la pareja está abierta a todas las posibilidades, incluso a usar material de donantes. Los bancos de óvulos y semen están totalmente especializados y capacitados para controlar, almacenar y cuidar el material, así como indicar el que mejor se adapte a la pareja. Se consideran diversos factores antes de la elección.
Banco de óvulos
Aún es muy difícil encontrar bancos de óvulos, pero algunas clínicas y laboratorios ya ofrecen este servicio de almacenamiento de óvulos por donación. Normalmente, las candidatas ofrecen sus óvulos con el objetivo de ayudar a otras familias o incluso para compartir los costes de su propio tratamiento con otra mujer receptora que también está en tratamiento. Este proceso se conoce como donación compartida.
IMPORTANTE: La venta de óvulos está expresamente prohibida y se considera delito.
La recogida de óvulos se realiza mediante una cadena cuidadosa de reclutamiento y cuidados. Es necesario pasar por un proceso de estimulación ovárica y la indicación para la donación es que la mujer tenga hasta 35 años, debido a la calidad de los óvulos y al bajo riesgo de problemas genéticos. El proceso para utilizar óvulos donados es similar al de utilizar óvulos propios. Será necesaria una estimulación ovárica, seguimiento mediante ecografía y recogida en el momento ideal para recoger los óvulos maduros que serán fecundados.
Banco de semen
Al igual que ocurre con la donación de óvulos, existe también la donación de semen. En este caso, es mucho más fácil de encontrar, ya que existen bancos de semen en varias localidades. Normalmente, cuando la pareja ya está siendo atendida por un especialista en reproducción asistida y ha optado por la FIV, puede ser derivada a un banco de semen ya registrado por la clínica. Para ser donante es necesario pasar por una rigurosa selección y evaluación de salud. También se recogerán todos los datos e informaciones de los donantes, incluso para que sirvan como información para las parejas que buscan donación. En el proceso de elección del donante ideal, el nombre del donante es totalmente anónimo. Las únicas informaciones ofrecidas son características físicas, genéticas, profesionales y hobbies, lo que facilitará la selección y elección.
¿Quién puede someterse a la FIV?
Cualquier mujer o pareja considerada sana y apta para someterse a la FIV puede realizar el procedimiento. Siempre que se encuentre en condiciones óptimas para someterse a todo el tratamiento, inducción de la ovulación e implantación del embrión. Solo un especialista en reproducción asistida puede solicitar las pruebas y evaluar las condiciones de ambos e indicar el tratamiento adecuado, así como supervisar y acompañar la evolución del método. En caso de dudas, consulta con tu ginecólogo, quien te recomendará a un especialista o una clínica de confianza. Busca siempre especialistas registrados en el Consejo Federal de Medicina. Foto: DrKontogiannilVF







