La fase fértil es muy importante para la pareja que desea tener hijos, especialmente para la mujer. Y uno de los indicios de esta fase es justamente el moco fértil, o como también se le conoce, flujo clara de huevo. Sin embargo, ¿sabías que este moco no es necesariamente un flujo vaginal?
En la mayoría de las veces, la presencia de flujo significa que hay algo mal en el cuerpo, una enfermedad, por ejemplo1. Por eso, flujo clara de huevo no es un término adecuado al referirnos a esta secreción fértil. Lo ideal es decir moco clara de huevo. Y el moco clara de huevo no es más que el moco del periodo fértil de la mujer, que demuestra que el organismo está preparado para el embarazo en ese momento.
Los hombres, teóricamente, son fértiles todos los días y no dependen de un ciclo. Sin embargo, las mujeres no son fértiles todos los días del ciclo menstrual. Por eso, la naturaleza envía señales cuando el cuerpo se está preparando o ya está listo para la concepción.
El moco clara de huevo es resultado de una estimulación hormonal bastante intensa en el organismo femenino, muy diferente al moco blanco común en buena parte del ciclo. El ciclo menstrual comienza con el primer día de sangrado rojo vivo. Entonces, la hormona folículo-estimulante (FSH) es liberada por la hipófisis y empieza a aumentar. Esta hormona es la responsable del reclutamiento de los folículos.
Estos folículos van creciendo, ya que tienen receptores suficientes para eso, y entonces liberan el estrógeno. El estrógeno realiza una retroalimentación positiva en la hormona luteinizante (LH). Entonces hay un aumento de la LH, el llamado pico ovulatorio, y esta hormona es la responsable de la producción de la progesterona.
¿Cuándo se produce y beneficios del moco clara de huevo?
Normalmente, el flujo clara de huevo comienza el primer día del periodo fértil. Cuando los folículos alcanzan cerca de 20-24 mm ya es posible sentir los efectos de las hormonas en el moco cervical.
Suele ser espeso al principio, como una gelatina dura, y va volviéndose cada vez más elástico y maleable con el paso de los días. Algunas mujeres, sin embargo, tienen el moco muy fino desde el inicio, lo cual también es completamente normal. De hecho, el moco tipo jabón es el más fértil de todos. Es ese tipo que no se estira y es bastante resbaladizo.
No obstante, esta no es la única función del flujo clara de huevo durante el periodo fértil. Además de proporcionar una mayor movilidad a los espermatozoides, por ejemplo, el moco clara de huevo también es capaz de nutrirlos y mantenerlos vivos durante mucho tiempo.
En el caso de mujeres que producen poco o nada de moco fértil, existe la opción de geles lubricantes especiales para ayudar en la fertilidad. Además de mejorar la lubricación, también optimizan las condiciones del canal vaginal para los espermatozoides. Es el caso de FamiGel, por ejemplo, que tiene una textura idéntica a la del moco vaginal natural.
Si los espermatozoides del hombre son saludables, es posible que permanezcan vivos dentro del cuerpo esperando al óvulo por al menos 48 horas2, llegando a durar hasta 4 días dependiendo de las condiciones. Por ello, el periodo fértil es mayor que solo el día de la ovulación en sí, ya que el óvulo vive solo unas 24 horas en el organismo.
La lubricación por la excitación sexual no es igual al moco clara de huevo, aunque tengan aspectos semejantes. El periodo fértil puede aumentar el deseo sexual en la mujer y el moco será más abundante. Un consejo para diferenciar es frotar un poco de la secreción entre los dedos. El moco cervical fértil no se seca rápidamente, en cambio la lubricación de la excitación desaparece enseguida.
El gran estímulo hormonal en esta fase también es responsable del engrosamiento del endometrio. Esto es importante para ayudar en la implantación del bebé y el desarrollo del embarazo. Es en el endometrio donde el embrión se refugia inicialmente, hasta que se forma la placenta3.
Recuerda, ten relaciones durante una semana desde la primera señal de moco clara de huevo, al menos en días alternos para aumentar las probabilidades de fecundación. Ahora bien, si el objetivo no es quedar embarazada, entonces lo recomendado es no tener relaciones sexuales sin protección durante 10 días.
Ver también: Método Billings – Qué es y cómo hacerlo








