La infertilidad masculina sigue siendo un tabú. Se habla poco acerca de los problemas que muchos hombres enfrentan y que acaban resultando en la dificultad para lograr un embarazo. La Organización Mundial de la Salud afirma que cerca del 40% de los casos de dificultad para concebir están relacionados con algún problema de fertilidad masculina. Así es, ¡el problema existe y es mucho mayor de lo que imaginamos!
¿Cuáles son las principales causas?
De manera general, podemos decir que las dificultades en torno a la infertilidad masculina se deben a alguna enfermedad o alteración en los espermatozoides. Pero también es posible que la dificultad para concebir esté relacionada, básicamente, con el estilo de vida que muchos hombres llevan y, en esos casos, solo un cambio de hábitos puede ser suficiente para aumentar las posibilidades de embarazo. Entre los principales factores para la aparición de infertilidad podemos citar:
- Edad (con el paso del tiempo, ocurre una disminución en la producción de espermatozoides);
- Enfermedades de transmisión sexual;
- Alteraciones en los espermatozoides;
- Condiciones médicas como azoospermia y varicocele.
Cómo detectar el problema
Para detectar la causa de las dificultades para concebir, se realiza una prueba muy sencilla llamada espermograma. A través de este examen, se examinan las siguientes características de los espermatozoides:
- Concentración: en este parámetro, se evalúa la cantidad de esperma por mililitro. Normalmente, esta cuenta es de, al menos, 15 millones de espermatozoides por mililitro.
- Morfología: cuando se realiza un análisis de la morfología, se verifica el tamaño y la forma del esperma, siendo estos factores necesarios para fertilizar el óvulo. Así, es fundamental que los espermatozoides tengan una forma ideal que les permita realizar esa fertilización.
- Movilidad: aquí se evalúa qué tan bien pueden moverse los espermatozoides dentro del cuerpo.
Cómo tratar la fertilidad masculina
Dependiendo de la causa de la infertilidad, puede ser necesaria la intervención médica o, en algunos casos, incluso cirugías. Sin embargo, como mencionamos anteriormente, es posible que la infertilidad ocurra debido a los hábitos de muchos hombres. Por eso, si estás pensando en tener hijos, es importante tener en cuenta que hábitos como fumar, beber alcohol en exceso y una alimentación poco saludable son factores que alteran las condiciones del cuerpo para producir espermatozoides de calidad. Así, mantener buenos hábitos es un paso muy importante para quien desea tener hijos en el futuro. Hacer ejercicio físico y cuidar la alimentación, por ejemplo, son condiciones esenciales que favorecerán y aumentarán tus posibilidades de concebir. En cualquier caso, si tienes dificultades para lograr un embarazo, lo más importante es acudir a una consulta médica para que la causa real de dicha dificultad sea diagnosticada y, así, se indique el tratamiento más eficaz.







