El agua, como siempre, la fuente de la vida. Y en el embarazo no podría ser diferente. El líquido amniótico es fundamental durante la gestación. La función del líquido amniótico es proteger al bebé durante el embarazo y proviene del cuerpo de la madre durante la gestación1.

Sobre el líquido

El bebé ingiere el líquido como una especie de entrenamiento. También ayuda en la maduración de los riñones y la vejiga, por lo que el líquido de la bolsa también es la orina del bebé. Pero calma, el útero es un entorno totalmente estéril. El cuerpo humano está compuesto por un 70% de agua y no hay nada mejor para proteger al bebé. Sin embargo, el líquido amniótico puede tener algunas variaciones en diferentes embarazadas, y también en distintas ocasiones.

Volumen de líquido

El volumen normal de líquido amniótico es de 800 ml a 1 litro en el pico del embarazo, que es de la semana 34 a la 37. No obstante, algunas mujeres pueden llegar a tener hasta 3,100 litros de líquido amniótico.

En algunos casos, puede superar el volumen máximo o incluso quedar por debajo de lo considerado normal, lo que puede significar algún problema. El aumento o disminución del líquido amniótico puede detectarse en un examen rutinario de ultrasonido, y cualquier cambio se identifica con mucha precisión.

El aumento del líquido se llama polihidramnios2 y las causas pueden ser variadas. Pero si el líquido presenta un aspecto normal y no es excesivo, no hay ningún problema. En ese caso, se puede llevar el embarazo adelante sin consecuencias solo con algunos cuidados extra, como reposo. También se puede recomendar algún medicamento para ayudar a controlar el aumento del líquido, disminuyendo la cantidad de orina producida por el bebé.

El líquido amniótico aumentado puede detectarse a partir de la semana 30. Además, la mujer también puede sospechar de un posible polihidramnios por algunas señales que presenta el cuerpo.

Barriga muy grande, estirada al máximo y sensación de estar llena y falta de aire son algunos de los síntomas más comunes. Sin embargo, como son síntomas también del embarazo, sería más prudente antes que nada realizar una ecografía para un diagnóstico preciso.

Vídeo explicativo

Imágenes de un bebé dentro del útero tragando el líquido amniótico.

El aumento de líquido amniótico puede deberse a factores como: infecciones virales y ETS, problemas de malformación del feto, pero el más común es la diabetes gestacional. La diabetes gestacional puede hacer que aumente la cantidad de líquido amniótico en la bolsa y también provocar que el bebé orine más de lo normal.

Pre-eclampsia

Otro factor que puede causar un incremento del líquido es la presencia de problemas en la placenta, o podría estar relacionado con la posibilidad de pre-eclampsia. El factor RH incompatible también puede ser un villano para el aumento del líquido amniótico3.

Por suerte, la gran mayoría de los casos de polihidramnios resultan en bebés perfectamente sanos y sin ningún problema de salud. Si tu médico diagnostica un aumento del líquido amniótico, te orientará sobre cómo proceder y qué medidas tomar, y si será necesario investigar más a fondo la causa del aumento. Pero generalmente, un buen reposo puede ser la solución.

Líquido reducido

En caso de disminución del líquido, es necesario investigar una posible ruptura de la bolsa amniótica. En los casos de poco líquido y si se confirma bolsa rota, dependiendo de la edad gestacional, la paciente puede quedarse ingresada para recibir antibióticos y ser hidratada para reponer la cantidad perdida.

¡Disfruta mucho tu embarazo, cada hijo que una mujer trae al mundo es único!

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