Incluso con toda la modernidad del mundo, ser madre soltera sigue siendo un gran tabú para la sociedad. Mucho prejuicio y juicios rodean a las mujeres que enfrentan esta ardua jornada, solas. Si pensamos que lidiar con el juicio del mundo es difícil, es porque no hemos entrado en la mente de una mujer que se queda con esa responsabilidad sola. Es inevitable que el primer pensamiento llegue en forma de miedo sobre si podrá lograrlo. ¿Seré capaz de esto? ¿Cómo reaccionará la familia? Lo primero que debes pensar es que ahora no está en juego solo tu vida, serás responsable por dos vidas. Todos los comentarios, miradas de reojo, lecciones de moral y consejos sobre cómo debes criar a tu bebé serán pequeños detalles comparados con toda la aventura de la maternidad que vas a atravesar1.

Tarea Difícil

Ser madre soltera no es nada fácil, pero obviamente tiene su lado gratificante. Cuidar a un niño sola es una tarea para valientes y decididas, ya que llegará el cansancio y el deseo de compartir la carga con alguien. Si la mujer tiene una vida profesional activa, el trabajo se duplica. Hay que encontrar a alguien que cuide al bebé para ayudarla o incluso una guardería e iniciar su recorrido de hacer varias cosas a la vez. Trabajo, hijo, casa, ropa, comida, facturas y más facturas; al final, tener un hijo implica un costo alto y hay que admitir que también supone un gran desgaste físico y emocional. No siempre ser madre soltera es una decisión, ya que diversas circunstancias pueden llevar a este resultado. Pero para quienes asumen esa responsabilidad solas, ser madre va mucho más allá de poner comida en el plato y dar ropa. Los hijos necesitan cariño, atención, mucha dedicación, seguridad y mano firme para educarlos. En los primeros años puede parecer muy difícil e incluso pensar que no lo vas a conseguir, pero toda mujer tiene una fuerza interior que muchas veces desconoce y que solo sale a la luz tras la maternidad. Enfrenta la situación, pon todo tu amor y sensibilidad, y sigue adelante. Lamentablemente, no existe un manual de la buena madre, pero todas hacen lo mejor posible, incluso cuando se equivocan.

Desafíos de Ser Madre Soltera

La maternidad es hermosa, mágica y especial, pero como todo en la vida, tiene sus dificultades y momentos duros. Cuando esa responsabilidad recae en una sola persona, se vuelve aún más pesada. Los desafíos de ser madre soltera van más allá de cuidar a un niño sola. Si no tienes con quién contar o que te ayude, algunos planes pueden posponerse o incluso cancelarse. Algunos programas ya no podrán hacerse y muchas decisiones cambiarán de rumbo tras el nacimiento de un hijo. Otro gran desafío de ser madre soltera es la presión que la sociedad pone sobre ti y sobre el cuidado que proporcionas a tu hijo. La crítica por la ausencia paterna o incluso los comentarios malintencionados que tendrás que enfrentar acerca de tus elecciones o posibles errores. Escuchar comentarios sobre el comportamiento del niño, incluso sobre la falta de una figura masculina en su educación, se considera normal en ese universo de madres solteras. Pero muchas saben esquivar ese tipo de visión y demostrar que una madre luchadora vale mucho más que muchos padres y madres flojos.

Explicaciones Para el Mundo

Además de tener que afrontar toda la doble jornada sola, todavía es necesario enfrentarse a las especulaciones sobre los motivos de ser madre soltera. Para algunas puede ser sencillo aclarar lo sucedido, pero también están quienes no les gusta recordar una etapa traumática de su vida, normalmente ocasionada por el abandono paterno o incluso familiar.

Un Nuevo Amor

Creo que uno de los mayores desafíos para una madre soltera no es responder a cuestionamientos ni lidiar con las suposiciones de otros, sino que cuando se trata de encontrar una nueva pareja, la cosa cambia. Toda mujer tiene derecho a volver a empezar su vida, ser feliz y darse una nueva oportunidad. Pero cuando tienes un hijo, los cuidados y las elecciones deben ser mucho más cuidadosos. ¿Cómo presentar a una tercera persona a tu hijo sin saber cómo será la relación? ¿Y si también termina? ¿Tratará esa persona a tu hijo con respeto y amor? Superar los traumas del pasado también entra en juego, pero por otro lado puede ser bueno para que todo sea diferente esta vez. Los errores del pasado sirven como lecciones para no ser repetidos y una nueva historia puede vivirse. La inseguridad en los cuidados y la educación de un hijo cuando se es madre soltera es inevitable, pero ¿quién dijo que las madres casadas no la tienen también? Ser madre significa entregarse por completo, con cuerpo, alma y corazón, sin escatimar esfuerzos2. Equivocarse también forma parte del camino, pero seguir adelante hasta el final rebosando amor es lo que realmente vale la pena. Los hijos son regalos del cielo para nuestra vida, madre soltera o casada, ¡siempre serán especiales! Enfrenta la misión con total dedicación a tu compañero de vida, porque eso es lo que se vuelven con los años. Los hijos bien educados, bien orientados y amados, se convierten en grandes amigos y todas las dificultades y miedos se vuelven insignificantes cuando al final vemos que lo logramos.