¡Así es, ser tentante no es fácil! Como si no fuera suficiente el enorme deseo de tener un bebé, a veces aparece además la tan temida ansiedad para complicarlo todo. A medida que pasa el tiempo, la situación parece empeorar, porque esa agonía parece no tener fin, cuanto más ansiosas estamos, más lejos parece estar el embarazo. Pero ser tentante no significa solo sufrir por la ausencia del positivo; también hay una parte buena en los intentos de quedar embarazada, y justamente ahí es donde los maridos, compañeros o novios participan activamente: la parte de las relaciones sexuales.

Lo que muchas tentantes no se dan cuenta es que, a veces, la relación puede volverse forzada, automática, solo para conseguir un embarazo, y muchas veces buscan tener relaciones únicamente en el período fértil, olvidándose de la mejor parte de una relación y, por qué no, de los intentos de concebir: el amor y los momentos a solas. El otro día, entre varios correos que recibo a diario, un desahogo de un marido de tentante. Por medio de ella misma, leí en unas pocas líneas lo que oí de mi propio marido en determinado momento, cuando aún formaba parte del grupo de las tentantes.

¿Será que, como tentantes, nos damos cuenta de que los maridos también sufren como nosotras? ¿Puede ser que una relación “programada” solo para embarazarse esté afectando negativamente al vínculo de la pareja? No siempre el hombre se queda solo con la parte buena del asunto; ellos también pueden sentir dificultades a la hora de intentar embarazar a su esposa o pareja. Son preguntas que valen la pena hacernos nosotras mismas, las tentantes. La mayoría de nosotras, mujeres, tenemos esa manía de querer todo para ayer y, enfocándonos en lograr un embarazo lo más rápido posible, nos olvidamos de que al otro lado de la relación hay otra persona que puede verse afectada directamente por tanta determinación, y a veces hasta obsesión, de quedar embarazada.

Es ahí donde los maridos de las tentantes sufren. ¿Cómo lidian con esa presión de tener que tener relaciones, hacer el amor o estar juntos en días marcados, durante ciclo tras ciclo? Por más que el deseo de ser padres sea de ambos, hay situaciones en las que la presión por lograr el embarazo puede hacerse mucho más grande que el propio amor de la pareja, y ahí… ¿Forzar tener relaciones solo para quedar embarazada es lo ideal? Por más sintonía que la pareja tenga en la cama y fuera de ella, de alguna forma la presión puede sí afectar muchísimo al marido o compañero.

Imaginen la preocupación de ver a la esposa o compañera frustrada otro ciclo más sin el tan soñado embarazo. Otras situaciones del día a día pueden también complicar los entrenamientos para las parejas tentantes. Físicamente, está el estrés diario, todas las exigencias del trabajo, las cuentas y todas las obligaciones cotidianas, por eso es importante que la mujer considere mucho el hecho de que su marido no quiera tener relaciones en un día determinado, aunque esté ovulando. A lo mejor no parece justo, pero pensar en el lado del marido también es un acto de amor, y si quieres tener un hijo con él es porque le amas, ¿verdad?

¿Los maridos de las tentantes entienden la situación?

A veces el vínculo de la pareja es tan fuerte que el deseo de ser padres es compartido con la misma intensidad por el hombre y la mujer, pero no siempre es así. Entonces, ¿cómo hacer que los entrenamientos sean menos forzados para las parejas tentantes? Ponerle chispa a la relación es un gran consejo. ¿Saben cuántos sex shops y tiendas de lencería hay en línea? ¡Muchos! #tomaeldato. Diversifiquen los lugares y también procuren tener relaciones siempre que les apetezca, sin pensar en si mañana es el día más fértil. ¿Por qué esperar a mañana si las ganas son hoy, ahora? Mejor aprovechar el deseo del momento, son esos instantes los que traen al mundo los bebés más bonitos, el fruto del verdadero amor de la pareja.

Otra situación es la de las parejas tentantes que ya tienen hijos: no siempre pueden tener relaciones cuando realmente les apetece, y mucho menos en los momentos ‘ideales’. Los que tienen hijos saben de qué hablo… ¡Parece que sienten el olor del período fértil y quieren estar cerca, pegados a los padres, como si no hubiera un mañana! jeje, y claro que no es culpa suya, pero los hijos, especialmente a ciertas edades, sean muy apegados o no tanto, pueden marcar la diferencia a la hora de traer un hermanito. Imagina la siguiente situación… Tú y tu marido en pleno clima romántico y justo en ese momento el niño se despierta, llora y, ¿qué hacer? Toca parar para cuidar al pequeño, y retomarlo luego no siempre es fácil, y menos para parejas que tienen días agotadores por sus carreras y tareas. Así que, queridos tentantes, intentad aprovechar la oportunidad cuando surja, y si no es así, ¡cread la oportunidad! Dejad al bebé con la abuela, la tía, la madrina, una amiga, una vecina o quien sea que pueda cuidarles al menos 2 o 3 horas y aprovechemos para intimar.

Nada de reproches entre vosotros, ni acusaciones… Y maridos de tentantes, sabed que este puede ser el periodo más frustrante de la vida de una mujer. La urgencia de tener un bebé dentro de su vientre puede cambiar el comportamiento de vuestra compañera, pero los altibajos existen y son pasajeros. Nada mejor que un día tras otro y mucha comprensión para remediar la situación. Mucha paciencia, mucho amor y menos ansiedad es el secreto de todo. Pareja, no olvidéis tener los exámenes y controles al día y ¡buena suerte a todas las parejas tentantes!

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Foto: Adam Foster