Respirar es una función fisiológica tan natural para el ser humano que solo le damos verdadera importancia cuando se ve afectada por algún motivo. Como aviso de una posible gripe o resfriado que se aproxima, o incluso de una reacción alérgica entre otras causas, la congestión nasal es un síntoma muy molesto.
La nariz congestionada es una reacción de las mucosas cuando son atacadas por gérmenes y alérgenos. Pero puede ser también provocada por crisis de sinusitis, rinitis, cambios bruscos de clima, y también por alteraciones estructurales1. Cuando es causada por motivos infecciosos, el síntoma suele ser pasajero, a diferencia de los casos anatómicos, como el desvío de tabique nasal, en el que la dificultad para respirar, sobre todo al dormir, es constante.
La nariz congestionada es un síntoma que puede afectar desde bebés, niños hasta ancianos y lo más indicado es descubrir la causa de la congestión para solucionarlo de una vez por todas. Muchas personas que sufren este malestar terminan usando de forma excesiva descongestionantes sin prescripción médica, lo que ocasiona dependencia. El uso excesivo de descongestionantes causa vasoconstricción y puede acarrear problemas más graves. El uso de medicamentos para cualquier especialidad, incluido el caso de la nariz congestionada en niños, solo debe ser recetado por un pediatra junto con la forma adecuada de uso.
¿Cómo aliviar la congestión nasal?
Si para los adultos resulta increíblemente desesperante intentar dormir y no poder debido a la nariz tapada, ¿te imaginas para los niños? Para nosotros los padres, ver al niño con sueño, llegando a estar irritable y agitado por no poder descansar es aún más preocupante. Para aliviar este síntoma tan molesto, existe una larga lista de soluciones que no siempre funcionan tan bien. El famoso “suero” para la nariz, que se utiliza a diario para limpiar las mucosas de los bebés y niños puede ofrecer un alivio inmediato pero que pronto vuelve. Lo ideal es descubrir la causa y cuando la congestión nasal en los niños sea un síntoma constante debe ser investigado. Para la congestión causada por cambios de clima, resfriados y síntomas de gripe, una excelente solución son los aspiradores nasales, como el Nosefrida.

A primera vista, para los padres puede parecer un poco “asqueroso” aspirar el moco nasal. Pero esa sensación desaparece tras comprender las formas de uso y cómo funciona en realidad. Al usarse con la ayuda de un filtro, el moco que se aspira no tiene ningún contacto con la boca y proporciona un alivio inmediato al bebé y al niño. Es el método más recomendado por la mayoría de los pediatras en la actualidad2. Para la congestión nasal causada por una reacción alérgica, la mejor forma de solucionar el problema es alejar al niño del alérgeno que lo estimula. Ningún medicamento ni aspirador nasal resolverá si el niño sigue en contacto con aquello que provoca la congestión. El uso de humidificadores y nebulizadores también es recomendable, además de la ingestión abundante de agua para ayudar a diluir el moco.
Se deben evitar los lugares con aire acondicionado y calefactores porque provocan aún más sequedad de las mucosas, aumentando la congestión nasal. A la hora de dormir, coloque una almohada más alta o eleve la cabecera del colchón de la cuna del niño. Esto hará que logre respirar mejor y tenga un sueño más tranquilo.
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Fotos: George Hodan, Archivo Personal TF







