Los primeros cuidados del ombligo del recién nacido generan muchas dudas entre las madres. Existen preocupaciones sobre el sangrado en el ombligo del bebé, riesgos de infecciones y dudas sobre la higiene adecuada. El cordón umbilical es un vínculo vital entre la madre y el bebé cuando aún está en el vientre, siendo responsable de transportar el oxígeno y los nutrientes hasta el niño1. Después del nacimiento, el cordón se corta a unos dos centímetros del abdomen del bebé y requiere ciertos cuidados, como la higiene hasta que cicatrice y ocurra la caída natural del muñón umbilical.

¿Es normal el sangrado?

El sangrado es un factor que causa preocupación y miedo, sin embargo, es bastante común, especialmente cuando el muñón está cerca de cicatrizar. Cuando haya pequeños sangrados es importante intensificar la higiene, realizar la cura más veces al día y, si aparece exceso de sangre o secreción purulenta, se aconseja buscar al pediatra.

¿La higiene del ombligo duele?

Un temor muy común al cuidar el muñón umbilical es el dolor que puede causar al bebé. Sin embargo, para alivio de las madres, la región carece de terminaciones nerviosas, puede higienizarse sin preocupación, ya que no causa dolor. Si el bebé llora durante los cuidados es debido a la temperatura fría del alcohol al entrar en contacto con la piel. El muñón umbilical es solo un pedazo del cordón que tarda entre 7 y 15 días en desprenderse del abdomen del niño.

Cuidados esenciales para la higiene del ombligo

La correcta higiene es fundamental para una rápida cicatrización. Se recomienda que la limpieza se realice hasta tres veces al día con la ayuda de algodón o hisopos empapados en alcohol al 70%2. Al bañar al bebé, la zona puede lavarse normalmente con jabón neutro. En cuanto a las dudas sobre el llanto del niño al higienizar el ombligo, es seguro decir que la zona no duele, como se ha mencionado, no posee terminaciones nerviosas. Puede limpiarse delicadamente sin preocupación.

IMPORTANTE: no se recomienda tapar el ombligo del bebé con fajas o cinturones. Este hábito puede perjudicar la cicatrización. Evite dejar el pañal sobre el ombligo, siempre dóblelo hacia abajo.

Hábitos perjudiciales para la cicatrización del muñón umbilical

Existen algunas costumbres e incluso creencias que indican poner una moneda en el ombligo para acelerar la cicatrización o evitar su abultamiento. Esta práctica no está recomendada, ya que la zona debe estar libre, sin humedad y aireada de manera natural. El abultamiento umbilical es causado por la formación de una hernia umbilical. Cuando el bebé hace fuerza al llorar o evacuar, aumenta la presión intraabdominal y, como la zona es muy frágil, puede formarse una hernia.

Cuidados necesarios después de la cicatrización

Incluso después de la caída del muñón, la limpieza diaria de la zona debe continuar. Es importante resaltar que la higiene antes y después de la cicatrización debe realizarse solo con alcohol al 70%. No aplique nunca otras sustancias, como mercurocromo, antisépticos o mercurio. Estos productos pueden intoxicar la zona e insinuar la presencia de inflamación, como ocurre con el mercurio, por su color rojizo. Otra situación frecuente tras la caída del muñón umbilical es la salida de secreciones o pequeño hinchazón. Estos síntomas se conocen como granuloma umbilical y suelen desaparecer con el tiempo, tras los cuidados recomendados.

Ombligo inflamado: ¿Cuáles son las señales?

El malestar en el ombligo puede ser notado por la madre si la zona presenta algunos síntomas, como: secreción purulenta (blanquecina), enrojecimiento o hinchazón, lo que puede indicar la presencia de infecciones. Si observa estos signos, busque inmediatamente la orientación de un pediatra3.

Cicatrización lenta, ¿qué ocurre en esos casos?

Algunos bebés tardan más en que caiga el muñón umbilical. Esto puede ocurrir porque el ombligo es más grueso o tiene consistencia gelatinosa; en esos casos, la caída puede producirse hasta 25 días después del nacimiento. Para ayudar en la cicatrización es fundamental mantener la zona bien seca y aireada, no usar en ningún caso fajas o cualquier objeto que dificulte la ventilación natural.

¿Qué es la onfalitis?

La onfalitis es un tipo de infección que afecta el ombligo del bebé a los pocos días del nacimiento. Es común principalmente en casos de mala higiene, desinfección inadecuada o uso de productos perjudiciales. Pañal sucio durante mucho tiempo, falta de higiene al menos dos veces al día, así como pañal o ropa muy ajustada en la zona del ombligo, son las principales causas. El tratamiento en los casos de onfalitis se realiza tras el diagnóstico médico y consiste en la prescripción de antibióticos. Vea también: Cuidados con el recién nacido – ¿Llegamos a casa y ahora?