Estás buscando ese tan esperado positivo y, ¡para tu alegría, llega! Pero todo lo que parecía estar bajo control se sale de tus manos y, ahora, por varios motivos terminas perdiendo tu seguro de salud que ya tenías, o cuentas con un seguro nuevo y descubres que, debido al periodo de carencia, tu parto no estará cubierto. ¿Y ahora?
Para algunas mujeres, pensar en tener a su hijo a través del sistema público (SUS) es una auténtica pesadilla. Aún más si ya tienen antecedentes de traumas o falta de buena atención sanitaria en el lugar donde viven. Pensando en esto fue creado el plan de parto, que es ofrecido por algunos seguros y maternidades.
Tipos de servicio
Obviamente, cada empresa que ofrece el plan de parto dispone de diferentes tipos de servicios y atenciones, por eso lo mejor es que investigues mucho antes de decidirte por alguno. Algunos ofrecen, además del parto, ciertos lujos extra como alojamiento para el acompañante, así como también comida y estacionamiento durante toda la estadía. También pueden ofrecer filmación del parto y fotos, pero por supuesto, todo esto tiene un coste extra. Otro gran diferencial son los precios, ya que puedes encontrar grandes diferencias entre ellos.
Descuido del sistema público
Vemos a muchas embarazadas sufriendo el descuido del Sistema Único de Salud y que no logran un acompañamiento adecuado durante su gestación; el momento del parto, que debería ser único, mágico e inolvidable, se convierte en una pesadilla. ¡Un total descuido hacia las mujeres en un momento tan especial! Claro que no podemos generalizar1, pero el 80% de las maternidades y centros de atención del SUS ofrecen una atención precaria a las embarazadas, y en algunas zonas el descuido es aún mayor.
El seguimiento del prenatal puede hacerse tranquilamente en los centros de salud, pero el momento del parto es lo que más preocupa. El seguimiento lo realiza el médico del centro de salud más cercano al domicilio, pero en el momento del parto se deriva a la maternidad más cercana, que no siempre atiende a la embarazada como debería. Para quienes pueden evitar tener a su bebé en el SUS y contratar un plan de parto, realmente vale la pena por la seguridad y el confort proporcionados.
Cómo hacer y cómo funciona el Plan de Parto
El plan de parto2 es una opción para las mujeres que están sin seguro y desean que este momento se dé de la manera esperada y de la forma más tranquila posible. Para contratar tu plan de parto o plan de maternidad es necesario buscar en las maternidades de tu interés y más cercanas a tu domicilio si ofrecen este tipo de servicio, y también investigar bastante antes de cerrar el trato.
Hablar con amigas y conocidas que hayan pasado recientemente por un parto puede ayudarte en la búsqueda, ya que pueden brindarte buenas o malas referencias.
Planes de maternidad
Algunas maternidades ofrecen en sus sitios web información completa sobre los servicios incluidos en el plan de parto, facilitando así la búsqueda de la embarazada. En otras será necesario agendar una visita para mayores aclaraciones. Pero, en general, el plan básico para parto incluye los siguientes servicios:
- Internación hospitalaria para la mujer – siendo 2 días para parto normal y 3 días para parto cesárea
- Anestesia y uso de todo el equipo necesario
- Cuidados pre y post-operatorios, curas, medicamentos y material utilizado en el parto
- Sala de preparto y sala de parto 24 horas
- Nursery
- Servicios de enfermería y cuidados
- Prueba del talón, prueba del ojito y prueba del oído
- Vacunas BCG y Hepatitis B
Recordando que cada maternidad ofrece su propio plan, algunos también ofrecen comodidad para el acompañante, ofreciendo cama, estacionamiento y alimentación. Es importante advertir que el plan cubre el nacimiento de un solo bebé y en caso de nacimiento de gemelos el valor es diferente. En caso de necesidad de internación en UCI Neonatal o si se prolonga la internación de la madre, se generarán costos adicionales.
¿Cuándo debo pagar?
Al contratar el plan de parto, el primer pago normalmente debe realizarse en el momento de la contratación, con vencimiento en la misma fecha los meses siguientes y debe estar completamente abonado antes del nacimiento del bebé. El pago completo se exige en el momento de la internación de la embarazada y, en caso de no pagar, el ingreso puede ser negado. La posibilidad de fraccionar el pago a lo largo del embarazo es el gran diferencial del plan y lo que más llama la atención de las futuras mamás.
Ver también: ¿Cómo elegir la maternidad ideal?
Fotos: Anna Langova, Anton Nossik







