La embarazada puede comer picante y no existe evidencia científica de que el picante pueda provocar malformaciones en el feto o aborto, pero es importante que la mujer preste atención a algunos problemas y molestias que pueden surgir debido al consumo de este alimento estimulante. Lo que hace que el picante no sea un alimento muy recomendable en la dieta de la embarazada es la capacidad que este condimento tiene de alterar el pH del estómago, y durante el embarazo, la mujer ya sufre con problemas como: un tránsito intestinal más lento, acidez, reflujo y sensación de hinchazón en el cuerpo debido a la retención de líquidos. Así, el consumo de comida picante podría causar más problemas a la digestión de la embarazada e intensificar, principalmente, el malestar de la acidez. Cabe recordar que el picante natural es rico en nutrientes1, incluyendo la vitamina C, pero eso no significa que pueda ser consumido sin restricciones.
Advertencias y problemas relacionados con el picante
Hemorroides – En casos en que la mujer tenga antecedentes de hemorroides o ya haya tenido hemorroides en alguna etapa del embarazo, lo ideal es no incluir el picante en la alimentación bajo ningún concepto. Principalmente al final del embarazo, la aparición de hemorroides es común y el cuadro puede agravarse aún más si la mujer come mucho picante. Antecedentes de acidez – Si la mujer ya sufría de acidez incluso antes del embarazo, probablemente ya le hayan indicado que el consumo de picante agrava la irritación estomacal, provocando sensación de malestar. Salsas picantes o en conserva – Lo ideal, si a la mujer le gusta el sabor picante, es respetar la cantidad diaria de 5 gramos al día, lo que equivale a un trozo pequeño del propio picante. Las salsas picantes industriales, llenas de conservantes o las preparaciones que contienen picantes, aceite, sal y vinagre deben quedar fuera de la alimentación de la embarazada. Las semillas son las responsables del ardor del picante; lo ideal es retirarlas en caso de consumir picante fresco. Pimienta negra – La embarazada puede consumir pimienta negra si no tiene problemas o molestias al ingerir este condimento, pero aun así, se recomienda el consumo con moderación para prevenir malestares. Combinación de sodio y picante – Una de las grandes molestias durante el embarazo es la retención de líquidos y sensación de hinchazón. El consumo de sodio es el gran villano para la salud, ya que aumenta la sed y facilita la retención de líquidos. Pero los perjuicios del sodio pueden potenciarse si se consume junto con el picante y, especialmente en días calurosos, la mujer puede sentir el malestar debido a una hinchazón aún más acentuada.
Cuidados con la dieta durante el embarazo
Alimentación equilibrada – Durante muchos años existió el mito de que la mujer embarazada podía comer lo que quisiera o alimentarse por dos, pero actualmente se sabe en todo el mundo la necesidad de que la mujer en la gestación tenga hábitos alimenticios saludables2. Cambio de estilo de vida – Un estilo de vida poco saludable que incluye tabaquismo y exceso de alcohol solo puede perjudicar la salud de la embarazada y del bebé; de hecho, representa un gran riesgo de que la gestante no logre llevar el embarazo hasta el final por riesgo de una muerte gestacional. Exceso de alimentos ultraprocesados – Lo ideal es que la embarazada evite al máximo el consumo de alimentos industrializados como embutidos, zumos envasados, refrescos, alimentos enlatados, entre otros3. Lo recomendado es consumir la mayor cantidad posible de alimentos naturales (frutas, verduras, hortalizas, semillas oleaginosas, granos integrales, pastas y panes integrales, etc.). Prefiera el agua – El zumo industrializado tiene exceso de conservantes y azúcar, el refresco también es rico en sustancias nocivas y puede perjudicar la absorción de calcio. Muchos nutricionistas advierten que lo ideal es consumir la fruta entera y que, al hacer zumo, las fibras generalmente se cuelan y las vitaminas y minerales se pierden rápidamente, quedando principalmente la fructosa (el azúcar de la fruta). En caso de embarazadas con diabetes, queda la advertencia de que el zumo colado y que no fue preparado en el momento, en realidad, solo causará daños a la salud, ya que al ser ingerido se transformará rápidamente en azúcar en la sangre, pudiendo causar picos de glucosa. Todo en exceso perjudica – Lo ideal sería que toda embarazada contara con seguimiento nutricional y una dieta específica; aun así, en algún momento puede romper la dieta y consumir otros alimentos, pero lo importante es que no se convierta en una rutina. Consulta también: ¿Qué Pueden y No Pueden Hacer las Mujeres Embarazadas?







