Mucho se habla sobre la famosa depresión posparto, pero también existe la depresión prenatal o preparto, que es menos conocida y afecta a las madres incluso antes de que nazca el bebé1. En Brasil, se estima que el 10% de las gestantes sufren esta enfermedad, según un estudio divulgado por el Consejo Regional de Enfermería. La depresión preparto debe ser tratada para no poner en riesgo a la futura madre y su bebé. Sabemos que el embarazo es un periodo de cambios rápidos en el cuerpo y los estados de ánimo de la mujer. Además de la alta sensibilidad, hay toda una expectativa, positiva o negativa, acerca de la idea de tener un hijo. ¡Es imposible no pensar en el futuro y tener preocupaciones en este momento! Pueden existir muchas razones que desencadenan un cuadro de depresión en el embarazo. Algunas mujeres tienen predisposición a la depresión, otras se encuentran en una situación de falta de apoyo familiar o médico, de desacuerdos con la pareja, de soledad y, principalmente, de embarazo no deseado. Una mujer puede tener varios embarazos completamente diferentes, dependiendo del contexto en el que se encuentre cuando recibe el resultado positivo. Por lo tanto, si desarrollaste una depresión preparto, ¡no pienses que es tu culpa!
¿Cuáles son los síntomas de la depresión?
Al igual que otros tipos de depresión, incluida la posparto, la depresión prenatal presenta:
- Tristeza profunda
- Irritabilidad
- Desánimo y falta de energía
- Movimientos y pensamiento lento
- Grandes cambios de humor
- Exceso de sueño o insomnio
- Falta de apetito
Es importante tener en cuenta que algunos de estos síntomas de forma aislada no significan un cuadro mayor de depresión2. Es perfectamente comprensible que en el embarazo haya alteraciones en el ánimo, el sueño y el apetito, debido a las hormonas. Sin embargo, cuando esto viene asociado a la culpa y te impide sentirte feliz y capaz de ser madre, o sentir afecto por el niño que va a nacer, llegando a perjudicar tu rutina, deberías considerar un consejo médico. Por ejemplo, la futura madre puede no sentirse animada, en el periodo preparto, con el ajuar del bebé y los primeros juguetes para el bebé.
Riesgos y complicaciones de la depresión prenatal
Los principales riesgos de la depresión durante el embarazo vienen como consecuencia de la misma: el descuido de la gestante con su propia salud. En depresión, la mujer puede no mantener una alimentación equilibrada, desarrollando anemia y otros cuadros que, además de afectar su propia salud, influyen en el desarrollo del bebé. Las horas de sueño y descanso, especialmente al principio, son importantes para un embarazo saludable, y pueden no cumplirse si la gestante sufre de insomnio o crisis de pánico y ansiedad. Entre las complicaciones que derivan de los síntomas, el feto en desarrollo puede verse afectado por deshidratación, bajo peso, y finalmente el niño puede nacer prematuramente. Además, hay un factor subjetivo en la relación madre e hijo que afecta el desarrollo neuropsicomotor del niño, generando problemas de relación y de aprendizaje. En una relación saludable, el hijo recibe estímulos de la madre desde dentro del vientre, como masajes, el sonido de la voz cariñosa o canciones. Aunque el bebé no perciba estos estímulos conscientemente, sin ellos puede cargar un sentimiento de rechazo, inadecuación y culpa desde su nacimiento. La depresión preparto puede ser pasajera, especialmente si la mujer busca ayuda y tratamiento pronto. Pero si no se trata adecuadamente, puede evolucionar a una depresión posparto, que hoy afecta a cerca del 15% de las madres, ya que existe el agravante de la caída drástica del nivel de estrógeno después del embarazo, lo que contribuye a los estados de ánimo depresivos, como ocurre también con el síndrome premenstrual.
Tratamientos
Siempre se recomienda evitar el uso de medicamentos alopáticos durante el embarazo. Pero en el caso de la depresión preparto, el tratamiento con medicamentos no se descarta durante la consulta, ya que puede ser una enfermedad grave. Antidepresivos que no perjudiquen la salud del bebé pueden ser recetados por el médico especialista3. Si los síntomas son leves y la depresión prenatal está comenzando, lo más recomendable es realizar sesiones de psicoterapia con un profesional cualificado. Es la forma de llegar a la raíz del problema, que es psicológica. En cualquier caso, cuando sea necesario un tratamiento, siempre debe hacerse bajo el acompañamiento de un profesional cualificado de la salud.
IMPORTANTE: Como complemento, la gestante puede buscar prácticas de relajación, como el Yoga y la Meditación, y tratamientos fitoterapéuticos, como homeopatía y flores de Bach. Un consejo valioso es no ser sedentaria durante el embarazo, ya que eso aumenta las probabilidades de desarrollar depresión. ¡Existen excelentes ejercicios recomendados para embarazadas!
El problema no es solo de la gestante
La depresión pre y posparto también es un tema de salud pública. Toda mujer tiene derecho a un buen tratamiento durante el embarazo, lo que contribuye a prevenir el cuadro de depresión y tratarlo adecuadamente cuando exista. Para mejorar la atención a las parturientas, el Ministerio de Salud publicó sobre qué actitudes debe tomar un profesional de la salud durante el acompañamiento prenatal, así como cuáles son los derechos de la mujer y del recién nacido.
Actitudes del profesional de la salud y derechos de la mujer
- Monitoreo del bienestar físico y emocional de la mujer durante todo el proceso
- Respeto a la elección de la mujer sobre su acompañante durante el trabajo de parto
- Servicios con normas de procedimientos y monitoreo de la evolución del parto mediante el partograma, con alojamiento conjunto, y estímulo a la lactancia materna
- El profesional de la salud debe responder a las preguntas realizadas
- El profesional debe orientar y ofrecer métodos para aliviar los síntomas durante el trabajo de parto, como baño tibio, masajes y otras técnicas de relajación
- El profesional debe permitir el contacto, inmediatamente después del nacimiento, entre madre e hijo, así como el inicio de la lactancia
- La gestante tiene derecho a caminar durante la primera fase del trabajo de parto, en el periodo de dilatación, y a adoptar la posición que prefiera en la fase de expulsión;
- La gestante tiene derecho a conocer la identidad del profesional de la salud
- La gestante tiene derecho a ser llamada por su nombre
- La gestante debe ser informada por los profesionales sobre los procedimientos médicos
- El recién nacido tiene derecho a una asistencia neonatal adecuada
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