Todos saben de la diversidad de síntomas1 que ocurren y pueden aparecer durante el periodo gestacional, y uno de los principales síntomas es el mareo en el embarazo. Incluso muchas mujeres sospechan y descubren que están embarazadas al asociar este síntoma a otros, como las náuseas o las ganas de comer algo diferente.
¿Cuándo empiezan a ocurrir?
En el primer trimestre los mareos ocurren con mayor frecuencia por la mañana junto con las náuseas y casi siempre al levantarse de la cama o después de pasar mucho tiempo sentada. Esto sucede debido a que la presión arterial de la gestante está totalmente alterada2 por el aumento de la producción de estrógeno y progesterona durante el embarazo.
Otro motivo común del mareo en el embarazo es la hipoglucemia3, que se produce por una disminución de los niveles de azúcar en la sangre derivada de un largo periodo sin comer o incluso de una alimentación inadecuada, pobre en nutrientes y vitaminas tan importantes para una gestación y desarrollo fetal saludables.
Otra causa del surgimiento del síntoma es el exceso de calor. Para las futuras mamás que inician el embarazo en épocas más calurosas y secas, el mareo acaba sucediendo de manera natural y los cuidados deben ser redoblados durante esta fase.
Al llegar al tercer trimestre, las causas del mareo en el embarazo se amplían porque la presión del útero sobre los vasos sanguíneos termina provocando mareos y malestares diarios. Por eso, en esta etapa aumentan las precauciones relativas al uso de zapatos altos, optando por modelos más cómodos y bajos, y hay que tener más cuidado al bajar escaleras y caminar por la calle.
Al fin y al cabo, durante un mareo la mujer puede perder el equilibrio y caerse, causando accidentes, lesiones y daños para la madre y el bebé. Existen muchos casos de caídas relacionados con el parto prematuro, por eso hay que tener el máximo cuidado en este periodo.
¿Qué hacer ante los mareos en el embarazo?
Cuidar la alimentación, hidratarse e ingerir agua constantemente, y usar ropa, especialmente zapatos bajos y cómodos, son métodos de prevención y alivio de los mareos en el embarazo, además de reducir el riesgo de accidentes causados por este síntoma. Otro método muy aceptado por las gestantes es la pulsera anti-náuseas, que ayuda a controlar las náuseas y los mareos de forma inmediata.
Pero cada cuidado es recomendado para la causa específica responsable del mareo, que debe evaluarse correctamente. Para los mareos matutinos al inicio del embarazo, que pueden durar desde el primer trimestre hasta el final del segundo, la mejor forma de disminuir el malestar al despertar es acostarse de lado y levantarse lentamente. Sentarse hasta sentir seguridad de que el mareo ya ha pasado y así poder ponerse de pie de forma segura.
En caso de mareo muy intenso, no hay más que hacer que acostarse y quedarse tranquila hasta que el malestar pase. Es mejor descansar que poner en riesgo tu salud y la vida de tu bebé. Otra forma de aliviar durante el reposo es acostarse sobre una superficie plana con la ayuda de una almohada bajo las piernas, para que queden elevadas por encima de la cabeza y así se mejore la circulación sanguínea.
Riesgo de anemia
En cuanto a la alimentación, come de forma adecuada y con un menú variado y rico en nutrientes, como vitaminas y minerales, que te mantendrá sana para gestar a tu bebé y que crezca como se espera. La falta de vitaminas en el organismo de la gestante, además de perjudicar el desarrollo fetal, puede ser la causa de anemias graves en el embarazo, por eso los mareos en exceso deben ser informados al obstetra, quien valorará la necesidad de realizar exámenes complementarios para verificarlo.
Recuerda que comer alimentos saludables, repartidos en pequeñas porciones, hará que tus niveles de glucemia se mantengan controlados, lo que servirá para que los mareos disminuyan. Si necesitas salir, lleva un tentempié rápido como un mix de frutos secos o una fruta, que te mantendrá alimentada hasta la próxima comida.
Vale la pena alertar que los mareos en el embarazo por sí solos no representan riesgos, sino los accidentes y el peligro de desmayarse, caerse y lesionarse durante un mareo. Por eso, si los síntomas ocurren diariamente y acompañados de otros como visión borrosa o dolor de cabeza intenso, deberás informar al médico inmediatamente para evaluar tu situación y recibir el tratamiento adecuado, ya que puede ser señal de anemia.
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Foto: Marcos







