El nombre puede confundirse fácilmente con el conocido líquido amniótico, pero en realidad se trata de una condición considerada muy rara por la medicina. El síndrome de la banda amniótica, también conocido por los médicos como síndrome de las bridas amnióticas, es una ocurrencia poco conocida, pero que genera mucha preocupación cuando se diagnostica. Por eso, vamos a explicar mejor sobre esta condición, los síntomas, las causas principales y cuáles son los tratamientos indicados.

¿Qué es el Síndrome de la Banda Amniótica?

El síndrome de la banda amniótica ocurre cuando fragmentos y residuos de un tejido similar al de la bolsa amniótica se adhieren y enredan a los miembros del feto durante el desarrollo gestacional, formándose una banda o vendaje alrededor de los brazos, piernas y otras partes del cuerpo. Con ello, la sangre no puede circular adecuadamente en esas áreas del cuerpo, lo que puede provocar malformaciones e incluso que no se desarrollen por completo, como por ejemplo que no se formen los dedos. Dependiendo del lugar del cuerpo donde se forma la banda amniótica, es posible que miembros del cuerpo no lleguen a desarrollarse completamente. Si se forma en la zona del rostro, puede ocurrir labio leporino o fisura palatina. El síndrome de la banda amniótica ocurre siempre en el primer trimestre gestacional, cuando el feto ya está formado.

Causas del Síndrome de la Banda Amniótica

Las causas del síndrome de la banda amniótica aún están siendo estudiadas por la medicina y por eso sólo existen teorías que intentan explicarlas. La primera teoría se basa en el desarrollo inicial en el primer trimestre, donde el bebé dentro de la bolsa amniótica tiene contacto en su interior con un líquido viscoso llamado celoma, muy parecido a la clara de huevo. En este período, debido a algunos factores, puede ocurrir la ruptura de esta bolsa, rompiendo esa membrana amniótica (no es rotura de la bolsa amniótica, es solo la membrana), y el feto al moverse puede meter el pie, las manos o cualquier otra parte del cuerpo en “ese agujero” y quedarse pegado al cuerpo. Con el avance de la gestación y el crecimiento del bebé, esa área adherida deja de recibir la sangre adecuadamente, provocando un desarrollo incorrecto. En algunos casos es posible detectar en la ecografía algunas partes estructurales del cuerpo pegadas, pero en este inicio es posible que al moverse, el feto logre liberarse de lo que estaba pegado. La segunda teoría estudiada indica que es posible que el síndrome de la banda amniótica esté relacionado con sangrados que pueden ocurrir dentro del útero. Si por alguna circunstancia se produce un sangrado y esta sangre se coagula, puede ocurrir que el bebé o algún miembro quede pegado a este coágulo, restringiendo su movimiento y desarrollo adecuado. Otra teoría es la presencia de contracciones uterinas muy fuertes que pueden provocar un desprendimiento parcial de la placenta. No se han encontrado teorías que relacionen el síndrome de la banda amniótica con factores hereditarios o genéticos. Pero se ha observado que mujeres que consumen drogas como crack, heroína y cocaína tienen mayor probabilidad de presentar el síndrome.

¿Es un Síndrome Grave?

Obviamente recibir un diagnóstico así es algo desesperante para los padres. Pero es importante resaltar que cada caso debe ser evaluado minuciosamente para conocer el grado del síndrome y qué partes han sido afectadas o no. El síndrome es bastante inusual, por eso se considera un síndrome raro, pero en general no representa grandes riesgos para el bebé. La condición puede generar alguna lesión en el cuerpo del bebé, como un dedito de menos o un miembro un poco más pequeño que el otro, pero en términos generales, las probabilidades de que afecte gravemente a otras partes del cuerpo son muy bajas. Aprovechando este espacio, queremos dejar un consejo para las embarazadas. ¿Quieres mejorar el placer del sexo durante el embarazo? Usa geles lubricantes a base de agua que imitan el moco cervical y además controlan el pH vaginal, reduciendo las posibilidades de proliferación de hongos y bacterias responsables de infecciones. Famivita ha desarrollado el lubricante perfecto para las que intentan quedarse embarazadas y para gestantes, el FamiGel. Puedes comprarlo aquí en nuestra tienda online.

¿Cómo se Diagnostica el Síndrome de la Banda Amniótica?

Como es una ocurrencia gestacional, que normalmente sucede en el primer trimestre, el diagnóstico se realiza mediante el examen de ecografía morfológica y si es necesario una transvaginal complementaria. A partir de la semana 12 de gestación ya se puede detectar cualquier complicación causada por el síndrome y ofrecer un seguimiento más detallado para cerrar el diagnóstico de forma anticipada. En el examen de ecografía con doppler es posible visualizar mediante un mapeo completo del cuerpo si existe algún compromiso en el flujo sanguíneo, aunque sea en una parte muy pequeña.

Tratamientos del Síndrome de la Banda Amniótica

Cuanto antes se descubra, menor será el compromiso. Este es uno de los principales factores de extrema importancia de realizar un adecuado control prenatal y, en especial, de hacerse la ecografía morfológica en el primer trimestre. Cuando se constata el síndrome de la banda amniótica después de que el feto ya ha tenido algún miembro comprometido, lamentablemente no es posible hacer nada. Pero cuando la condición se diagnostica al comienzo de la gestación, se puede realizar un procedimiento para retirar las adherencias y permitir que el feto se desarrolle adecuadamente. En este tipo de procedimiento, es necesario que la madre reciba anestesia raquídea y sea consciente de que se trata de un procedimiento muy complejo y de alto riesgo para el bebé. Durante el procedimiento existen riesgos de rotura de la bolsa amniótica y la interrupción del embarazo. Debido a los altos riesgos, este método sólo se recomienda cuando se verifica que la banda amniótica está involucrando una gran parte del cuerpo del feto, como un brazo entero o una pierna. En estos casos, el examen doppler es fundamental para observar el flujo sanguíneo en el miembro afectado y estudiar las posibilidades y la real necesidad del procedimiento. Es muy importante decir que no siempre que se detecta la presencia de banda amniótica adherida al cuerpo del feto significa que habrá malformaciones. Así como no toda señal de membrana observada durante una ecografía indica síndrome de banda amniótica. Es muy común que los especialistas confundan la membrana de la banda amniótica con otros residuos, como por ejemplo restos de otro saco gestacional, en caso de que fuera un embarazo gemelar que no prosperó. Por eso es imprescindible el seguimiento prenatal y realizar todas las pruebas solicitadas por el médico. En la gran mayoría de los casos, el tratamiento más indicado es después de el parto, donde las malformaciones se corrigen mediante procedimientos reconstructivos. Sólo en los casos más graves y de gran compromiso se recomienda el procedimiento quirúrgico durante la fase gestacional. Foto: Nevit Dilmen