El mercado laboral actualmente cuenta con una gran parte de mano de obra femenina. Mujeres que desempeñan diversas funciones y, debido a ello, pueden enfrentar un embarazo durante su jornada profesional. Pero, ¿y cuándo se considera un trabajo de riesgo durante el embarazo, qué hacer? ¿Qué derechos tiene la mujer en ese momento? Es necesario estar atenta a los factores de riesgo en el trabajo; si fuera necesario, la ley garantiza la seguridad de la gestante, pudiendo incluso cambiarla de sector dentro de la empresa si el trabajo realizado presenta peligro para ella y su bebé.

Cómo Mejorar Tu Día a Día en el Trabajo

El embarazo es un momento único y especial, pero que exige cuidados y atención para garantizar la salud de la futura mamá y del bebé. Especialmente en el caso de trabajos de riesgo durante el embarazo, es muy importante conocer bien tu función y si presenta algún peligro o causa estrés que perjudique tu salud o la del bebé. Toda embarazada tiene derecho a un ambiente de trabajo seguro, que le proporcione tranquilidad; al fin y al cabo, no solo los factores de riesgo físico pueden perjudicar el embarazo, sino factores de estrés o lugares con mucho ruido. Está prohibido impedir que la mujer embarazada camine o se desplace cuando sienta la necesidad dentro de la empresa, así como realizar actividades con movimientos repetitivos, permanecer en una sola posición durante la jornada laboral o sufrir presión por parte de los superiores.

Circulación Sanguínea e Hinchazón de Piernas

Para que tu día a día sea más cómodo es necesario establecer algunos hábitos saludables que te ayudarán a reponer energías y garantizar tu bienestar. Si trabajas muchas horas de pie o sentada, se recomienda que camines cada hora y, si es posible, que pongas los pies en alto para ayudar y reactivar la circulación sanguínea. La trabajadora embarazada siente la necesidad de relajarse, especialmente si su función es muy cansada; una siesta de quince minutos ayuda a retomar fuerzas. Habla con tus superiores sobre tu necesidad y consulta si existe la posibilidad de tener un rincón donde descansar durante el intervalo de cada jornada de trabajo. Procura estar lo más cómoda posible, usa zapatos y ropa que no aprieten y ten en cuenta que pasarás gran parte de tu embarazo en el trabajo. Otro detalle importante es no pasar mucho tiempo sin ir al baño, así evitarás una posible infección urinaria. Bebe mucha agua, ya que te ayudará a mantenerte hidratada, y aliméntate de forma saludable cada tres horas. Procura añadir frutas y alimentos ricos en fibra a tu dieta, lo que favorecerá el buen funcionamiento de tu intestino.

Profesiones Peligrosas Para Embarazadas

Algunas profesiones que pueden considerarse peligrosas para embarazadas son aquellas que suponen algún riesgo para la salud de la mujer y de su bebé en desarrollo. Este momento exige máxima precaución y el cuidado debe redoblarse durante todo el embarazo. Si trabajas manipulando productos químicos, ya sea de forma directa o indirecta, es importante consultar a tu médico, pues existen riesgos que pueden afectar el desarrollo del bebé y causar malformaciones. Si es necesario, solicita el traslado de sector y haz valer tus derechos en relación con las leyes laborales para embarazadas. Las profesiones que exigen mucho esfuerzo o gran exposición al calor terminan por perjudicar el buen desarrollo del embarazo y pueden provocar el parto prematuro. Entre ellas están las limpiadoras, cocineras, pintoras, empleadas domésticas y quienes trabajan en lavanderías y supermercados. Embarazadas que prestan servicios en fábricas y que están expuestas a sectores con mucho ruido o que realizan trabajos repetitivos en la línea de producción también son clasificadas como embarazos de riesgo. Además de padecer problemas circulatorios, están expuestas a altos niveles de estrés debido al ruido y a permanecer muchas horas en una sola posición. Futuras mamás que trabajan en guarderías, escuelas o lugares con gran afluencia de personas, también están sujetas a contraer enfermedades, entre ellas la rubéola, una infección viral muy contagiosa. A las mujeres que no se han vacunado contra la rubéola se les recomienda vacunarse y esperar un mes antes de quedar embarazadas, ya que la vacuna está contraindicada durante el embarazo. Las embarazadas que trabajan en el sector de radiología están respaldadas por la Portaría ANVISA nº 453/98, reciben protección radiológica y deben ser reubicadas en otro sector.

Principales Enfermedades que Afectan a las Embarazadas en el Trabajo

No siempre la embarazada está amparada y protegida en su ambiente de trabajo, y su salud, así como la de su bebé, pueden verse perjudicadas. Algunas enfermedades más frecuentes derivadas del trabajo de riesgo en el embarazo son:

  • Infección urinaria – Las embarazadas que desempeñan trabajos que dificultan el acceso al baño y pasan muchas horas sentadas pueden desarrollar problemas en el tracto urinario.
  • Dolores de espalda y problemas en la rodilla – Trabajos que implican posturas como pasar mucho tiempo sentada en una oficina o cargar peso, como en un supermercado.
  • Estrés y depresión – Ambientes laborales inadecuados, con mucha presión y exigencias por parte de los superiores.
  • Enfermedades del tracto respiratorio – Causadas por productos tóxicos y químicos

Leyes Laborales Para Embarazadas

Es importante estar atenta respecto a las leyes laborales para embarazadas, ya que son ellas las que proporcionan estabilidad y garantizan tus derechos como gestante. De acuerdo con la CLT, las mujeres embarazadas con contrato laboral registrado no pueden ser despedidas hasta cinco meses después del nacimiento del bebé. Si eres despedida de la empresa y descubres tu embarazo después, solo debes comprobar la gestación con un certificado médico, exámenes y solicitar el regreso a la empresa. Toda embarazada tiene derecho a licencia de maternidad de ciento veinte días, comenzando hasta veintiocho días antes del parto. Las gestantes tienen derecho a ausentarse del lugar de trabajo para realizar seis consultas médicas, hacer su controles prenatales y más exámenes. Tras el nacimiento del bebé, está permitido realizar pausas en el trabajo para amamantar hasta que el bebé cumpla seis meses. Este derecho se llama licencia de lactancia. Cuando la función supone un riesgo para la gestante y el bebé, la ley concede el derecho a ser trasladada a otro sector que garantice la estabilidad física y emocional de la embarazada. Consulta también: Derechos de la Gestante y la Madre – Proyecto Com Licença de Bia Siqueira Foto: voltamax