El mayor error de la mayoría de las personas es empezar a pensar en el cuidado de la salud solo después de sufrir un susto o descubrir alguna alteración en los exámenes. La falta de cuidado y los malos hábitos en el día a día terminan generando problemas que requieren atención de por vida, y si no se toman en serio, pueden ocasionar daños irreversibles a la salud e incluso provocar graves riesgos de muerte. En este artículo hablaremos sobre los cuidados necesarios frente a una enfermedad que ha ido alcanzando cada vez a más personas de todas las edades: la presión alta. Cuáles son los tratamientos más eficaces para la presión alta y los principales cuidados en la vida de una persona hipertensa. Antes de empezar, vamos a entender qué es la presión alta.

¿Qué es la Presión Alta?

La presión alta o hipertensión arterial, como se denomina en medicina, es una enfermedad crónica caracterizada por el aumento de los niveles de presión sanguínea en las arterias. Con este descontrol en los niveles de presión, la función del corazón se sobrecarga y se dificulta la distribución adecuada de la sangre por el cuerpo, lo que puede causar daños graves a la salud y situaciones como ictus (accidente cerebrovascular), infarto, insuficiencia renal y cardíaca y hasta un aneurisma arterial. La presión alta se diagnostica mediante la confirmación constante con aparatos específicos de medición, en los que la presión permanece elevada. En las consultas de rutina, la presión debe medirse siempre para su análisis y registro y, de ser necesario, derivar a exámenes complementarios para confirmar la sospecha diagnóstica. En el caso de pacientes que pertenecen al grupo de riesgo, la presión arterial debe comprobarse de forma constante para su control y, ante cualquier señal, se debe consultar al médico de inmediato para indicar el tratamiento adecuado para la presión alta.

Grupo de Riesgo de la Presión Alta

En casi un 90% de los casos, los pacientes hipertensos heredan la enfermedad de sus padres. Pero existen miles de otros factores que pueden influir en la salud y provocar alteraciones en la presión, volviéndolos hipertensos. Vamos a listar los principales motivos y personas que forman parte del grupo de riesgo y que deben prestar aún más atención y cuidado.

  • Personas con antecedentes familiares de hipertensión;
  • Personas con obesidad;
  • Personas alcohólicas;
  • Fumadores;
  • Sedentarios;
  • Personas mayores;
  • Alimentación con exceso de sal

Las personas de raza negra y asiática también tienen mayor tendencia a sufrir presión alta. Diabéticos, personas con alto nivel de estrés, con problemas de sueño, problemas renales o que padecen hipertiroidismo también están en el grupo de riesgo de desarrollar la enfermedad y deben prestar especial atención a sus hábitos, su salud y rutina.

Síntomas de la Presión Alta

Se recomienda no esperar a que aparezcan los síntomas de la presión alta para buscar ayuda médica, ya que las señales suelen aparecer cuando la hipertensión ya está avanzada y crónica. Si formas parte del grupo de riesgo, mantente alerta y, si es posible, realiza controles de presión de manera regular para asegurarte. Si tienes un tensiómetro portátil en casa, te resultará más fácil hacer este seguimiento.

  • Dolor de cabeza;
  • Visión borrosa;
  • Mareos;
  • Dolores en el pecho;
  • Zumbidos en los oídos

Cómo Prevenir y Tratar la Presión Alta

La mejor forma de evitar la aparición de síntomas y el desarrollo de presión alta es adoptar cuidados esenciales en la salud, como una alimentación saludable, practicar actividad física y evitar una rutina estresante. El estilo de vida influye mucho en la vida de las personas, de manera positiva o negativa, por eso es necesario elegir lo que queremos para nosotros. Las mejores formas de tratamiento para la presión alta pasan por poner fin al sedentarismo; opta por actividades aeróbicas que incentiven la producción de óxido nítrico, una sustancia vasodilatadora que ayuda a mantener las arterias relajadas y así la presión sanguínea permanece controlada. Es conveniente destacar que las personas hipertensas deben contar con un seguimiento específico al realizar cualquier actividad física, ya que la presión arterial tiende a subir durante el esfuerzo. Pero es solo cuestión de tiempo que se estabilice y el cuerpo se acostumbre a la nueva rutina saludable. Es importante tener en cuenta que, aunque se sigan todas las indicaciones médicas y la presión arterial esté controlada, no se debe abandonar el tratamiento, especialmente si el paciente toma medicamentos reguladores de la presión. Los tratamientos solo son eficaces si se llevan a cabo de forma conjunta y adecuada. En la alimentación, incluye diariamente en tu menú muchos vegetales, hortalizas y, sobre todo, cereales integrales. Como contienen nutrientes como calcio, magnesio y potasio, ayudan en el control y regulación de las contracciones del corazón y los vasos sanguíneos. El consumo de sal debe ser moderado, y lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) es no superar los 5 gramos diarios, equivalente a una pequeña cucharadita. No debemos olvidar que la gran mayoría de los alimentos que se consumen a diario en el desayuno y la merienda contienen mucho sodio, como el sabroso pan, embutidos y fiambres, además de los sazonadores preparados en sobres y cubitos que se utilizan habitualmente en la preparación de comidas.

IMPORTANTE: Sustituye los sazonadores industriales por condimentos naturales como ajo, cebolla, perejil, cebollino, cilantro, orégano. Puedes preparar tu propia mezcla de condimentos naturales. Establece una rutina de sueño, ya que la calidad del sueño influye en todos los aspectos de la vida. Cuando duermes mal, tiendes a tener problemas de concentración, bajo rendimiento y alteraciones en el cuerpo y la salud, incluidas la presión arterial y el aumento de peso.

Dejar los hábitos nocivos también es una forma de reducir las probabilidades de que aparezca la enfermedad. El tabaco y el consumo de alcohol aumentan considerablemente el riesgo de que la afección se manifieste, sobre todo en personas jóvenes.

Principales Agravantes de la Presión Alta

Entre los principales agravantes de la presión alta se encuentran el riesgo de accidente cerebrovascular (ACV), infarto agudo de miocardio, hemorragia cerebral, insuficiencia renal y pérdida de visión, además de la disfunción eréctil, que es una de las grandes preocupaciones de los hombres en edad fértil en las consultas médicas. Después de que la presión alta se agrava y ocurren estos factores, rara vez la situación se revierte, por eso es fundamental extremar los cuidados para evitar llegar a este punto y mantener una vida saludable. Consulta también: ¿Gripe o Alergia? Foto: tangyi178