La lactancia materna es un momento mágico, de entrega total y que requiere de la mujer mucha determinación y deseo para lograrlo. Especialmente en los primeros días no es nada fácil: primero porque la leche no baja rápido o en cantidad suficiente, segundo por el dolor, sobre todo cuando el pezón no está bien formado, y tercero cuando nos encontramos con el pezón agrietado y herido por la cantidad de intentos e insistencia para alimentar a nuestro hijo.
Pero al contrario de lo que piensa la mayoría de las mujeres, el pezón agrietado no es un síntoma común de la lactancia materna, sino una señal de que la posición de agarre no se está haciendo correctamente. En algunos casos ocurre incluso sangrado en la zona debido a fisuras que se abren, pero también puede haber sangrado aunque no haya dolor1. Por eso, si tu bebé regurgita leche con un poco de sangre, no te asustes, pues puede haber tomado un poco de sangre y esto no le hace daño, ya que proviene de tu pecho. La mejor manera de evitar que el pezón se agriete es asegurarse de que el bebé succione y agarre el pecho correctamente. El pezón debe tocar el paladar blando de la boca del bebé, que es la parte más blanda del techo bucal. Si esto no ocurre, empiezan a aparecer las fissuras. Otro hecho muy común que causa esas dolorosas lesiones en el pecho es que el bebé succione sin realmente tomar leche o que «mastique» el pezón, y este proceso junto con la saliva hace que la piel se rompa y cause heridas.
En casos aislados, la piel del pecho puede presentar sequedad causada por diversos motivos y acabar generando incomodidad en el momento de amamantar. También conocido como eccema o dermatitis, esta zona, que tiene la piel tan delicada y fina, puede sufrir debido al contacto con residuos de jabón de lavar la ropa, perfumes e incluso puede presentar alergia a hidratantes o desodorantes2. En este caso, lo mejor es descubrir qué está causando la alergia y suspender su uso, y para acelerar el proceso de cicatrización y que no interrumpa la lactancia, se pueden usar pomadas apropiadas para el pecho durante la lactancia materna.
En caso de dolor constante y que llegue a afectar la lactancia, se debe acudir a un médico para investigar una posible infección por cándida en el pezón. Puede ocurrir que el bebé tenga una infección bucal llamada cándida, también conocida como muguet, y la transmita al pezón de la madre. El dolor es muy característico y la madre siente punzadas desde la espalda y un ardor muy intenso durante la toma y posteriormente. Para solucionar el problema es necesario el tratamiento adecuado, incluyendo en algunos casos la toma de antifúngicos, incluso para el bebé.
¿Cómo Tratar el Pezón Agrietado?
El primer paso para resolver este problema es no desesperarse y no abandonar la lactancia de inmediato, ya que existe solución para la situación. Al principio, lo mejor que se puede hacer es buscar a un médico para que revise el pecho, ya sea tu obstetra, el pediatra de tu bebé o incluso en la maternidad donde nació, donde se analizará la forma en que estás amamantando; por eso lleva al bebé contigo en la consulta. Como mencionamos antes, la forma incorrecta de amamantar puede ser la responsable de las fisuras, así que un buen asesoramiento médico y el aprendizaje de una correcta técnica de lactancia pueden ser la solución que buscabas. Otra recomendación muy importante es que no se deben usar productos de higiene en los pezones durante esta etapa de la lactancia, la limpieza de la zona solo con agua es suficiente3.
El mejor remedio para la cicatrización de la zona y para ayudar en este momento de adaptación a la lactancia es la exposición del pecho al sol. Al menos 15 minutos de exposición ayuda mucho en la cicatrización, además de la propia leche materna. Aplicar leche materna sobre el pezón antes y después de cada toma hace que la piel se mantenga firme y sin grietas; y si ya existen, sirve como un gran cicatrizante. El uso de medicamentos analgésicos solo debe hacerse bajo recomendación médica, ya que cualquier tipo de medicación durante esta etapa pasará al bebé a través de la leche materna. En caso de duda sobre cómo proceder, busca ayuda médica.
Ver también: Cómo aumentar la leche materna – Inicio de la lactancia







