Toda mujer atraviesa transformaciones desde la etapa de niña hasta la adolescencia y, con ellas, el cuerpo se va adaptando hasta la llegada de la menarquia (la primera menstruación). La menarquia es el inicio del período menstrual de la mujer y este período se divide en tres fases que durarán hasta la llegada de la menopausia, momento en el cual la menstruación cesará y el propio cuerpo deja de prepararse para un posible embarazo.

Estas tres fases, que ocurren a través de los cambios hormonales, se repiten naturalmente todos los meses y, cuando ocurre la menstruación, esta puede durar entre 3 y 7 días. El período menstrual considerado normal tiene una duración de 28 días, pero es común que este período varíe entre 23 y 35 días, siendo considerado irregular. En los primeros años después de la menarquia es muy común que el período menstrual aún no esté debidamente regulado y esto puede tardar, en promedio, 3 años en regularizarse. Esto ocurre porque todo este proceso depende de las hormonas producidas en el ovario, el hipotálamo y la hipófisis, y hasta que logran funcionar de manera rítmica puede llevar algún tiempo.

Algunas mujeres pueden tener su período menstrual desregulado durante toda su vida, lo que termina dificultando el quedarse embarazada al no poder identificar exactamente su período fértil, salvo por las señales que el propio cuerpo da, como la sensibilidad en los senos y el flujo transparente comparable a una clara de huevo, que es señal de ovulación. Una forma de regular la menstruación y así tener certeza de los días en que estará menstruando es a través del uso de anticonceptivos, opción descartada para quienes desean quedar embarazadas durante ese período, ya que el método inhibe la ovulación.

Fases del Ciclo Menstrual

Como ya mencionamos antes, el ciclo menstrual ocurre en tres fases: la fase folicular, la fase ovulatoria y la fase lútea, donde cada una cumple sus funciones naturales hasta que se completa el ciclo, reiniciando todo el proceso nuevamente. En la fase folicular, que comienza el primer día de la menstruación y dura en promedio 12 días, se produce un aumento de la hormona FSH, que es la estimulante de los folículos, los cuales, al madurar, se convierten en óvulos. El folículo, también conocido como “futuro óvulo”, está rodeado de células responsables de la producción de hormonas, llamadas células de la granulosa. En esta fase se estimula mucho la producción de estos folículos hasta que solo uno domina y hace que los otros dejen de funcionar naturalmente.

En la fase ovulatoria el folículo que se volvió dominante comienza a producir altos niveles de estrógeno, lo que induce la producción de la hormona LH, que es la principal responsable de la ovulación. Este período tiene una duración de aproximadamente 8 días y su día pico es el día 14 (en el caso de un ciclo menstrual de 28 días). Durante la ovulación, el óvulo se desprenderá hasta la trompa de Falopio, donde esperará para ser fecundado por un espermatozoide.

En la fase lútea, las células de la granulosa que ahora ya no contienen un óvulo en su interior reciben el nombre de cuerpo lúteo; este proceso dura en promedio 10 días. El cuerpo lúteo se mantiene a través de la producción de la hormona LH y comienza la producción de progesterona, que al iniciarse interrumpe la producción de LH, que comienza a detenerse y, después de aproximadamente 14 días desde la ovulación, ocurre la menstruación.

Para entender mejor sobre las hormonas y sus funciones durante el ciclo menstrual, vamos a señalar a cada responsable y dónde se encuentra. Por ejemplo, la hormona que libera gonadotropina o GnRH es producida por el hipotálamo, que se localiza en la parte cerebral. La hormona folículo estimulante, también llamada FSH, es producida por la hipófisis, que también se encuentra en el cerebro, así como la hormona responsable de la luteinizante o LH, que también es producida por la hipófisis. Por último, el estrógeno y la progesterona son producidos por los ovarios.

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Foto: clarissa rossarola