Antes de tener un bebé, la mayoría de las mujeres tiene una idea de cuánto tiempo piensa amamantar. La teoría es bastante sencilla, pero es en la práctica donde las cosas cambian un poco. Hasta cuándo amamantar se convierte en una pregunta llena de análisis y decisiones que no solo involucran el deseo materno, sino también el bienestar del bebé. La lactancia materna es muy importante en la vida del bebé y no es necesario decidir, al principio, cuánto tiempo se debe amamantar. Muchas madres continúan amamantando a sus hijos incluso después de volver al trabajo o a los estudios, mientras que otras deciden dejar de amamantar o combinan la lactancia con fórmula.
Importancia de la Lactancia Materna
Lo importante es hacer lo que sea ideal para la madre y su bebé. Continuar amamantando ayuda a reducir la posibilidad de intolerancias alimentarias y sigue protegiendo al bebé de infecciones, independientemente de que tenga cuatro meses o dos años de edad. La lactancia materna es mucho más que solo una forma de alimentar al bebé, forma parte del vínculo entre madre e hijo. Existen muchos factores prácticos, físicos y emocionales involucrados en la decisión de continuar, disminuir o cesar la lactancia. Los consejos de familiares y amigos sobre hasta cuándo amamantar pueden ser bien intencionados, pero imprecisos o tendenciosos. Por eso, si la madre necesita apoyo imparcial sobre cuándo y cómo debe dejar de amamantar, es necesario buscar orientación fuera del entorno familiar.
¿La Leche Materna Sigue Siendo un Alimento Nutritivo?
Hace algunos años, era común oír que, después de los seis meses, la leche materna ya no tenía sentido, pues era como el agua. Después de un tiempo, ese extraño fenómeno de que la leche se convierta en agua comenzó a decirse que ocurría después de los 12 meses. Y, sin embargo, ambos son falsos. La leche materna sigue siendo un alimento nutritivo para el niño desde recién nacido. Además, cuanto mayor es el niño, más grasa contiene y más calorías aporta. La Organización Mundial de la Salud recomienda que el bebé sea amamantado exclusivamente hasta los 6 meses de edad (es decir, sin otros alimentos ni líquidos). A partir de ese momento, la lactancia puede combinarse con alimentos hasta los 12 meses de edad y entre los 12 y 24 meses la leche materna es solamente un alimento más entre todo lo que un niño puede comer. Después de los 2 años, se dice que el bebé puede seguir siendo amamantado hasta que la madre o él decidan detenerse. A partir de esa fecha, no hay un límite. No se establece una edad a partir de la cual se considere que la leche materna ya no aporta nada al niño, así que, a nivel nutricional, no hay motivo para dejarla. Un estudio realizado concluyó algunos hechos acerca de la leche materna que vale la pena recalcar:
- La leche materna no pierde sus propiedades con el tiempo. A partir del primer año de lactancia, la cantidad de grasa en la leche aumenta en relación a los primeros meses, resultando en un alimento completo y nutritivo para un niño mayor y de mayor calidad que la fórmula o la leche de vaca. Se ha comprobado que un bebé mayor de un año que todavía es amamantado recibe cerca de 1/3 de sus necesidades diarias de calorías y proteínas a través de la leche materna (a veces más, especialmente durante períodos de enfermedad), además de una cantidad muy importante de vitaminas y minerales.
¿Cuáles son los Beneficios de la Lactancia Prolongada?
Los niños mayores que son amamantados siguen disfrutando de los beneficios inmunológicos de la leche materna, con menor incidencia de infecciones que los niños de la misma edad que no son amamantados. Las ventajas de mantener la lactancia por más tiempo no solo se ven a corto plazo, sino años después del destete. Se ha observado una menor incidencia de ciertos tipos de cáncer (como la leucemia infantil), enfermedades metabólicas y autoinmunes (como la diabetes tipo 1) y mayor desarrollo intelectual con una lactancia más prolongada y exclusiva, un efecto que dura años y que incluso puede llevar a un mayor nivel educativo y de ingresos en la vida adulta.
Beneficios Para el Bebé
Los beneficios de la lactancia prolongada para el bebé incluyen:
- Nutrición equilibrada – La leche materna se considera un tesoro para la nutrición infantil. A medida que el bebé crece, la composición de la leche materna seguirá cambiando para satisfacer sus necesidades nutricionales. No existe una edad conocida en la que la leche materna sea insignificante para un niño.
- Inmunidad reforzada – Mientras la mujer amamante, las células, hormonas y anticuerpos de la leche materna continuarán fortaleciendo el sistema inmune del bebé.
- Mejor salud – Las investigaciones muestran que una lactancia más larga y continua, y la cantidad de leche materna que toma un bebé, solo benefician su salud.
Los beneficios de la lactancia prolongada para la madre incluyen:
- Riesgo reducido de ciertas enfermedades – La lactancia prolongada, así como amamantar durante 12 meses o más, ha demostrado reducir el riesgo de cáncer de mama, cáncer de ovario, artritis reumatoide, hipertensión, enfermedades del corazón y diabetes.
- Mejor salud – Las investigaciones indican que una lactancia prolongada y continua, y la cantidad de leche materna que consume un bebé, también es beneficiosa para la salud de la madre.
Cuando una madre se pregunta hasta cuándo amamantar a su bebé y cuándo destetarlo, siempre es por una decisión personal: trabajo, comodidad, cansancio, falta de tiempo, etc. Esto es natural y forma parte de la vida de una madre y su hijo. Y solo ellos decidirán qué y cuándo será mejor ese destete. Un vínculo de amor y salud que solo trae beneficios y que debe ser respetado por todos. Ver también: Bebés Prematuros – Cuidados y Atención Especial Fotos: badarsk







