Uno de los lugares que los padres visitarán regularmente después del nacimiento de su bebé es el consultorio del pediatra. La coordinadora de uno de los consultorios pediátricos más reconocidos de Johannesburgo, dice que aconseja a los padres acudir a la primera visita al pediatra justo después del nacimiento. «La mayoría de los bebés pierden peso en el hospital, esto es normal. Nos gusta volver a ver a los bebés entre 10 y 14 días después, para poder pesarlos y comprobar que están recuperando el peso de nacimiento», señala. Las primeras semanas de un bebé son ajetreadas y los padres muchas veces tienen dudas. Por eso es importante anotarlas, ya que es muy fácil olvidarlas cuando se está cansado con la nueva rutina. Es importante que esta primera visita al pediatra sea larga e intensa, se realice en un ambiente agradable y distendido y que los padres permanezcan cerca del bebé para tranquilizarlo. Esta primera visita al pediatra también es un buen momento para comprobar cómo la madre está gestionando la alimentación. Por ejemplo, los bebés que son amamantados se alimentan con mayor frecuencia, lo que puede generar dudas en la madre, que piensa que su leche no está siendo suficiente. Los bebés amamantados también hacen caca con una apariencia más líquida, en oposición a las heces formadas de un bebé alimentado con fórmula. Esto puede causar un cierto pánico, pues la madre suele pensar que su bebé tiene diarrea, lo que no es el caso.

¿Qué se Hace en la Consulta Pediátrica?

En esta primera visita al pediatra, el médico buscará saber: Historia clínica – El pediatra recoge datos sobre el embarazo, el parto y las pruebas perinatales realizadas en el hospital. También preguntará a los padres sobre sus antecedentes familiares y sobre el estado de salud de ambos. Es muy útil que la madre conserve los informes de alta y obstetricia y los análisis realizados durante el embarazo. Exploración física – Tras abrir la historia clínica, el pediatra realizará un examen completo del bebé. Comienza con la auscultación y la palpación del abdomen y termina con el examen de las caderas (el 1% de los bebés sufre desplazamiento de caderas) y la boca, ya que estas son las dos pruebas que causan mayor incomodidad al niño. El pediatra también examinará la textura y el color de la piel y el tamaño de los órganos genitales, palpará la cabeza para comprobar la condición de las fontanelas y explorará las pupilas y la parte posterior del ojo. El examen continúa con pruebas neurológicas (tonos musculares) y la comprobación de sus reflejos, aunque las reacciones del bebé a las pruebas más irritantes ya le permiten valorar su respuesta a los estímulos.

Gráfico de Crecimiento

Finalmente, el médico medirá el peso, la talla y el perímetro cefálico, anotando los valores en una curva de crecimiento, lo que permite verificar si el bebé está creciendo a un ritmo saludable. No se trata tanto de los números, lo importante en la gráfica de crecimiento es que el bebé siga las curvas, sin subir o bajar bruscamente. A veces hay problemas con la alimentación, así que, si el bebé fue pesado y no ha recuperado su peso de nacimiento, se recomienda que los padres regresen una semana después. Así, es posible pesar al bebé en la misma balanza, ya que balanzas diferentes pueden estar calibradas de forma algo distinta.

Vacunas

Cuando se trata de vacunas, muchos padres se sienten inseguros respecto a las reacciones. El médico puede explicar todo esto a los padres en la primera consulta pediátrica: qué hacer después de cada vacuna y cualquier reacción que el bebé pueda presentar. En esta conversación, se les puede aconsejar que administren paracetamol si el bebé presenta fiebre leve, y explicar que la dosis se determina por el peso del bebé. Recomendar a los padres que siempre tengan a mano un termómetro para comprobar si el bebé tiene fiebre antes de administrar el medicamento. A veces, el bebé está calentito: una fiebre leve de 38 °C es muy diferente de una fiebre de 40 °C. Es importante conocer esta cifra y es en esta primera consulta que el pediatra puede explicar qué se puede hacer en estos casos.

¿Qué Más Esperar de la Primera Visita al Pediatra?

Además de los exámenes y dudas que el pediatra resolverá, puede haber una conversación con algunos consejos para el bienestar materno e infantil. En esta charla el pediatra explicará todo lo que la madre debe saber para cuidar bien de sí misma y de su bebé. Le aconsejará sobre la dieta y hábitos de sueño, le mostrará cómo vestir y bañar al bebé, si podrá sacarlo a pasear al aire libre, qué temperatura debe tener la habitación, cómo protegerlo del sol y muchas otras cosas. Además, le dará pautas para evitar la muerte súbita y consejos sobre qué hacer en caso de accidentes. Por último, la próxima visita se agendará para el mes siguiente. Por supuesto, todo esto puede variar según el pediatra, por lo tanto, es importante elegir bien al especialista, ya que probablemente acompañará al bebé hasta la adolescencia. Es importante que los padres aprovechen la oportunidad para preguntar al médico cualquier duda sobre los cuidados del bebé. De esa forma, estarán mucho más tranquilos y seguros cuando estén solos en casa con el bebé. Ver también: Tabla de Crecimiento del Bebé Fotos: Maessive