El embarazo es un momento tan soñado y tan esperado por la mayoría de las mujeres y cuando reciben la noticia de la tan esperada llegada del heredero, ¿dónde está la alegría? De forma inesperada, una tristeza invade su cuerpo, su pensamiento y el sueño se convierte en una pesadilla; la depresión en el embarazo da la cara.

¿Qué es la Depresión en el Embarazo?

La depresión en el embarazo es un trastorno psicológico que ocurre durante el período gestacional, por motivos variados como el estrés diario, miedos, inseguridad, variación hormonal e incluso por estar pasando por problemas personales. En tiempos antiguos se creía que estar embarazada significaba ser inmune a los problemas psicológicos, pero lamentablemente eso no es cierto. Pues en esta etapa de la vida la mujer está aún más sensible, atravesando millones de transformaciones en su cuerpo y sus niveles hormonales parecen una montaña rusa, lo que la deja más expuesta a sufrir este tipo de trastornos. Y más aún en la actualidad, donde la rutina de las mujeres es aun más agitada que antes, trabajan fuera y cumplen jornadas extenuantes y todavía son responsables de los cuidados del hogar y de los hijos.

Síntomas de la Depresión en el Embarazo

Las variaciones en el estado de ánimo de la mujer durante el embarazo son algo inevitable debido al gran cambio en la producción hormonal en esta etapa, pero si esas variaciones permanecen durante varias semanas debe buscarse un especialista para analizar el caso. Durante una crisis de depresión en el embarazo es común que la mujer sienta los siguientes síntomas:

  • Ansiedad extrema
  • Tristeza sin motivo
  • Insomnio
  • Llanto sin razón aparente
  • Pensamientos suicidas

También puede presentarse alteración en la alimentación, haciendo que la embarazada no se alimente de forma adecuada, afectando incluso el desarrollo del feto. El sentimiento de culpa con respecto a todo lo que la rodea también es muy común en este cuadro, especialmente todo lo relacionado con el nacimiento del bebé.   Existen casos en los que el obstetra puede solicitar el alejamiento temporal de la madre del trabajo, ya que el desánimo absoluto y la fatiga pueden perjudicar su rutina diaria, reduciendo su productividad y causando aún más frustraciones. Muchos de los casos de mujeres con depresión en el embarazo están relacionados con un embarazo problemático, con riesgos, lo que puede afectar aún más el estado psicológico de la mujer, desencadenando y desarrollando este trastorno en esa etapa, y si no es tratado correctamente, además de traer daños para el desarrollo del feto y aumentar los riesgos de parto prematuro, puede extenderse incluso después del nacimiento del bebé, ocurriendo la depresión posparto.

¿Cómo Tratar la Depresión en el Embarazo?

El mejor tratamiento para la depresión en cualquier etapa de la vida es el apoyo de la familia, los amigos y de quienes amamos, pero el acompañamiento médico también es esencial. El seguimiento con psicólogos y las sesiones de psicoterapia pueden ayudar de manera potente en esta etapa, trayendo mayor autoconfianza, venciendo miedos y devolviendo a la mujer a su verdadera realidad. Alternativas muy recomendadas y buscadas son la acupuntura y la práctica de ejercicios físicos como el yoga, que pueden tranquilizar la mente y el cuerpo. Junto con una buena alimentación, una vida tranquila y solamente en casos de extrema gravedad se indicarán antidepresivos. Son muchos los casos de familias que simplemente ignoran el hecho de que la embarazada está decaída, lo califican de manía o de querer llamar la atención. Pero la situación es más grave de lo que parece y los amigos y familiares más cercanos tienen un papel fundamental en la ayuda en este momento. ¿Cómo explicar al mundo lo que se siente si ni la propia persona lo entiende? Es ese sentimiento que invade el alma, que llega a ser desesperante por no tener ganas de hacer nada y mucho menos de disfrutar un momento que debería ser tan feliz.

Apoyo Familiar

El apoyo familiar durante el período de depresión en el embarazo es fundamental para que la mujer se sienta protegida, bien asistida y acogida durante este momento de total sensibilidad. El cariño, la atención, el apoyo y el evitar los juicios ayudan en el tratamiento y favorecen que la respuesta al tratamiento ocurra en menos tiempo. El uso de antidepresivos durante la gestación conlleva riesgos para el desarrollo del bebé, pero en caso de ser necesario el cuadro será evaluado por un especialista que analizará el riesgo-beneficio de la situación y ofrecerá un tratamiento totalmente supervisado. A veces la mujer solo necesita de un tiempo para sí misma, para poner sus ideas en orden y tener tranquilidad para pensar y actuar sobre todo lo que está viviendo en ese momento. Respira hondo, intenta superar los malos pensamientos y disfrutar de este momento, resuelve las cosas con calma y procura hacer actividades que te generen bienestar, será solo una fase. El embarazo es un momento de transición y completa transformación de la mujer. Es momento de prepararse para asumir una de las mayores responsabilidades de tu vida y solo tiene 9 meses para ello. ¿Cómo no preocuparse por el mañana? ¿Cómo no tener la mente trabajando a toda velocidad? En esos pensamientos que no paran, algunas mujeres entran en crisis, y ahí entra la familia. El amor es el mejor remedio para el alma y en cualquier etapa de nuestra vida, por eso un buen abrazo para la embarazada deprimida puede ser todo lo que necesita en ese momento. Véase también: Depresión Posparto – Celebridades que sufrieron este mal Foto: Anna, Stuart Hamilton