La alfalfa (de nombre científico Medicago sativa) es una planta utilizada como alimento, también conocida como esparceta, y tiene efectos medicinales. Pertenece a la familia de las leguminosas, como los frijoles, aunque es menos conocida, lo que hace que muchas personas dejen de consumirla y de aprovechar sus beneficios.
El sabor de la alfalfa es agradable y el alimento es una fuente de proteínas, con pocas calorías. Su consumo es principalmente de los brotes (semillas), pero las propiedades medicinales también se concentran en sus hojas y flores, y también puede encontrarse a la venta en polvo.
Beneficios de la Alfalfa
La alfalfa es fuente de las vitaminas A, C, D, E, K y del complejo B, lo que ayuda a mejorar el funcionamiento del sistema inmunológico y la disposición. También es rica en calcio, potasio, hierro, ácido pantoténico, biotina, ácido fólico y otros 16 aminoácidos que son esenciales para la salud.
Cuando se introduce en la dieta alimentaria, la alfalfa puede mejorar el flujo sanguíneo, combatir la fatiga y, además, tiene acción diurética e hipocolesterolemiante. Es decir, ayuda a controlar el nivel de glucosa en sangre y a controlar la presión arterial, así como eliminar por la orina las toxinas del cuerpo y evitar la retención de líquidos.
Control de Enfermedades
Otras capacidades curativas de la alfalfa son para las úlceras de estómago y del duodeno causadas por la gastritis: para quienes sufren de este mal se recomienda siempre su consumo regular. La alfalfa proporciona buenos beneficios para la glándula pituitaria, donde se encuentra la hipófisis en el cerebro. Su efecto sobre el pH del cuerpo es alcalino, y por eso logra desintoxicar el hígado y eliminar el exceso de sodio (sal) en el organismo, así como combatir alergias.
La alfalfa también contiene “saponinas” como uno de los componentes activos, que, en el intestino, bloquean, como un emulsionante, la absorción de la grasa, haciendo que ésta sea eliminada a través de las heces. Además, combate la anemia, ya que es rica en proteínas y hierro.
Los “carotenoides” que contiene pueden prevenir la aparición de enfermedades del corazón, enfermedades degenerativas de los ojos y algunos tipos de cáncer. Por otro lado, el ácido fenólico ayuda a prevenir la formación de coágulos en la sangre, reduciendo la incidencia de ACV, trombosis y otras enfermedades circulatorias.
En forma de té, la alfalfa puede tomarse en ayunas, pudiendo ayudar a calcificar los huesos y combatir el exceso de urea. El té también se utiliza popularmente como un calmante natural.
Uso de la Alfalfa: Té y Cocina
Las flores y hojas de alfalfa pueden consumirse en ensaladas o incluso cocidas. El brote, la semilla de alfalfa, se puede cocinar como el frijol, y añadir a ensaladas o sopas. La raíz de la alfalfa también puede ser utilizada por aquellas madres que son más naturistas: siendo pelada, secada y deshilachada, la raíz puede convertirse en un cepillo de dientes natural, con propiedades medicinales para combatir la halitosis (el mal aliento). Otros usos menos comunes son como hierba de baño y enjuague para el cabello.
Qué Tipo de Alfalfa Utilizar
Muchos recomiendan el uso del brote de alfalfa germinado, ya que potencia las vitaminas presentes en el alimento. La alfalfa germinada es rica en vitamina E, útil principalmente para madres en período de lactancia, pues aumenta la producción de leche.
Para germinar, sólo hay que dejar los brotes descansando por la noche en un vaso de agua filtrada. Existe la opción de comprar sólo el extracto de alfalfa, manipulado, como un medicamento o en cápsulas, que tiene los mismos efectos.
Consejos Sobre Cómo Consumirla
El brote también puede consumirse como un complemento en el relleno de sándwiches naturales y panes, combinando con quesos bajos en grasa, zanahoria y pollo sazonado. Al añadir los brotes en platos calientes como sopas, es importante no calentarlos, sólo añadirlos al plato en el momento del consumo.
En la receta de alfalfa con aguacate y miel, el alimento es considerado afrodisíaco. Otras experiencias han demostrado que las enzimas, vitaminas, minerales y clorofila que contiene la alfalfa son muy beneficiosas para una buena digestión, por lo que vale la pena incorporarla en la cocina.
Cómo Hacer el Té de Alfalfa
El té de alfalfa debe hacerse a partir de la hoja seca, para que no se marchite y pierda parte de sus cualidades terapéuticas. Si se va a secar en casa, debe hacerse a la sombra. El uso terapéutico recomendable es tomar un vaso antes de la comida, cuatro veces por semana. Las hojas y flores de la alfalfa no presentan ningún tipo de contraindicación, por lo tanto el té no tiene efectos secundarios.
Para hacer el té, basta con añadir una cucharada sopera de hojas secas de alfalfa por cada medio litro de agua, hervir por hasta cinco minutos y dejar reposando tapado durante 10 minutos antes de consumir. También puede hacerse, aunque menos común, hirviendo los brotes, y ahí se debe tener cuidado con el consumo excesivo, ya que el brote de alfalfa contiene alcaloides.
Curiosidades sobre la Alfalfa
El nombre de la planta “Alfalfa” es de origen árabe y significa “el padre de todos los alimentos”. Por su parte, su nombre científico “sativa”, referente a la especie, significa “cultivo prolongado”. Así, su historia se remonta a los árabes, quienes alimentaban a sus caballos de carreras con alfalfa, y recorrían con ellos los desiertos de la región del norte de África.
La tierra donde crece la alfalfa es bastante rica en minerales, y por ello los agricultores suelen plantar alfalfa en sus tierras para fijar el nitrógeno al suelo. También se utiliza para la alimentación de vacas, que al consumir alfalfa suelen incrementar su producción de leche.
La extracción de clorofila es otro uso industrial de la alfalfa. En Brasil, la alfalfa se introdujo por Rio Grande do Sul, proveniente de Uruguay y Argentina. Las dificultades para ampliar su cultivo en el país se deben al poco conocimiento de los productores, las exigencias de fertilidad del suelo y el manejo, y la necesidad de prácticas de riego. Tampoco hay mucha producción local de semillas de alfalfa ni formas de combatir las plagas específicas de esta planta.
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