El embarazo es sin duda un periodo mágico y esperado por la mayoría de las mujeres que sueñan con la maternidad. La sensación de gestar una vida en tu propio vientre y llevar durante 9 meses a un bebé, que pronto podrás tener en brazos y llamar hijo para el resto de tu vida, es realmente fascinante.
Y para que toda esta transformación ocurra, el cuerpo de la mujer pasa por numerosos cambios durante este periodo, y es común que provoque algunas molestias como desmayos, insomnio, descontrol de la presión arterial, además de las alteraciones hormonales que interfieren directamente con el humor y el bienestar1.
¿Cuándo preocuparse?
Si los síntomas son pasajeros y están bajo control, no hay motivos para preocuparse. Todas estas molestias son esperadas y entran dentro de lo normal. Ahora bien, si cualquier malestar persiste, lo ideal es acudir a tu médico para una evaluación.
En caso de duda, vale la pena la opinión de un especialista, y así también estarás más tranquila sabiendo que todo va bien con el bebé.
Descubre cuáles de estos síntomas son más comunes y aprende cómo lidiar con ellos en tu día a día para que puedas garantizar un embarazo lo más tranquilo y saludable posible, y así poder disfrutar de este momento tan especial sin ninguna preocupación por tu salud.
¿Qué puede provocar el desmayo durante el embarazo?
Algunos factores pueden provocar mareos, vértigos e incluso desmayos durante el embarazo. El calor excesivo puede causar malestar y darte esa sensación de debilidad. Evita estar expuesta al sol durante muchas horas, procura sentarte siempre que sea posible y bebe mucho líquido para mantenerte hidratada.
Permanecer en ambientes con poca ventilación o con aglomeración de personas tampoco es favorable durante el embarazo. Si es inevitable y no te sientes bien en una situación así, procura salir a tomar aire, siéntate y respira lenta y profundamente.
Recuerda que el malestar si está controlado y es pasajero no exige mayores cuidados pero se debe ser cauta para que no provoque desmayos ni otras complicaciones.
También es común que la embarazada sienta vértigos, muchas veces es por haber estado mucho tiempo sin comer, los niveles de glucemia2 en la sangre bajan y causan ese malestar, que en algunos casos puede llegar a provocar un desmayo.
No olvides alimentarte bien y consumir alimentos más naturales. El bebé está desarrollándose y todos tus nutrientes se están compartiendo. Toma en serio la recomendación de alimentarte con comidas fraccionadas a lo largo del día, evitando pasar mucho tiempo sin comer y así evitar este tipo de molestias.
Además, levantarse muy rápido de la cama puede generar la sensación de desmayo (hipotensión postural), eso ocurre porque la sangre no tiene tiempo de llegar al cerebro, provocando esa sensación de mareo. No tengas prisa al levantarte, muévete de manera natural.
Bajada de presión en el embarazo
Entre todas las causas que pueden llevar al desmayo, una de hecho puede ser más preocupante si no se controla: la bajada de la presión arterial. Al comienzo del embarazo la presión tiende a ser más baja, debido a los cambios hormonales que relajan los vasos sanguíneos y también por la necesidad de un mayor flujo de sangre en la corriente sanguínea de la madre, para suplir ahora a la placenta y al bebé3.
Riesgos
La presión baja puede causar desmayos, que en principio no son graves, la cuestión que preocupa en relación al desmayo es si lleva a una caída y así la madre puede correr el riesgo de hacerse daño o incluso perjudicar el embarazo.
Estate atenta y cuídate para evitar estos pequeños problemas, y cabe recordar, si son frecuentes siempre es recomendable acudir a tu médico para que pueda medir tu presión y asegurarse de que todo va bien contigo y con el bebé.
¿Cómo saber si la presión arterial está baja?
Cuando la presión baja, la embarazada puede sentir debilidad, mareos, dolores de cabeza, visión borrosa e incluso puede ocurrir el desmayo. Ante la manifestación de estos síntomas es posible diagnosticar la hipotensión arterial, que debe ser confirmada con la medición de la presión arterial.
Por lo general este cuadro no trae consecuencias para madre y bebé, pero es importante evaluar la frecuencia y si es necesario, consulta a tu médico para evaluar si se debe solo a los cambios hormonales comunes en el embarazo o si existe alguna otra causa que requiera un tratamiento específico.
En cuanto a la presión, aún es más complicado y peligroso enfrentar problemas de presión alta durante el embarazo que baja. La hipertensión puede provocar riesgos graves para la madre y el bebé y en algunos casos el parto debe ser anticipado para preservar el bienestar de ambos.
¿Cómo evitar la presión baja durante el embarazo?
Existen algunos cuidados que toda embarazada puede tomar para evitar la caída de la presión. Algunos consejos pueden ayudarte a mantener tu presión arterial controlada, minimizando las molestias comunes durante el embarazo:
- Lleva siempre en el bolso un tentempié por si pasas un periodo más largo sin hacer comidas (una mezcla de frutos secos y semillas es una buena opción).
- Evita ambientes muy calurosos, sin ventilación.
- No cambies de posición bruscamente. Levántate con calma para evitar el mareo.
- Verifica con tu médico si algún medicamento que estés tomando tiene como efecto secundario la bajada de presión.
- Evita bebidas como café, refrescos y con alcohol.
- Practica ejercicio ligero pero regularmente, ayuda mucho a tener una buena circulación sanguínea y al control de la presión arterial.
- Bebe bastante agua durante el día. Además de hidratar, evita la caída de presión.
Cuídate bien para evitar la hipotensión arterial durante el embarazo. Pero no dejes de consultar a tu médico ante cualquier síntoma que te preocupe. Así, más tranquila, podrás lidiar con cualquier malestar y mantenerte fuerte y feliz para disfrutar el embarazo y esperar al bebé que pronto estará en tus brazos.
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Foto: pedroserapio







