El corte en el periné, o episiotomía, es un procedimiento que algunos obstetras realizan para facilitar el paso del bebé durante el parto natural. Normalmente es un proceso indoloro, ya que se realiza con la ayuda de anestesia. Sin embargo, suele ser muy incómodo posteriormente. Es un corte realizado en la zona muscular, entre la vagina y el ano. Por estar ubicado en el área íntima y ser una región tan húmeda y calurosa, el proceso de cicatrización puede tardar más que en otras partes del cuerpo1.
Normalmente, la cicatrización completa de la episiotomía ocurre en el plazo de un mes. Pero algunas mujeres pueden tener sus puntos absorbidos o caídos antes o después de este periodo, depende del organismo y de los cuidados que se tengan. Los puntos de la episiotomía no necesitan ser retirados en el hospital. Algunos cuidados son esenciales para una cicatrización más rápida:
- Usar ropa interior de algodón
- Cambiar la compresa con frecuencia
- Lavar la zona con agua y jabón después de cada vez que vayas al baño
- No realizar esfuerzo físico
- Mantener una alimentación adecuada
Algunos alimentos son conocidos como cicatrizantes y son grandes aliados de las mujeres tras realizarse una episiotomía. Por ejemplo: huevos, pescados (como sardina, atún y salmón), gelatina, leche y sus derivados, que ayudan en la formación de tejido y reducen las posibilidades de inflamación. El consumo de frutas como kiwi, naranja, fresa y piña acelera la producción de colágeno y mantiene la piel más firme2. Zanahoria, tomate, remolacha, brócoli, mango y espinaca ayudan a controlar el sangrado y evitan las inflamaciones en la piel, facilitando y acelerando la cicatrización.

La higiene debe realizarse durante el baño usando un jabón neutro. Esta limpieza también es necesaria tras cada visita al baño, para evitar que la orina y las heces tengan contacto con los puntos y los inflamen. El movimiento de limpieza debe ser de la vagina hacia el ano, evitando la contaminación. El uso de cremas cicatrizantes no siempre está recomendado. Solo deben usarse si el obstetra lo indica.
IMPORTANTE: Si quieres tener un parto natural y no deseas la episiotomía, habla con tu obstetra con antelación. No todos la realizan ni apoyan esta práctica, pero es importante exponer tu deseo y tu opinión sobre el procedimiento.
El sexo solo se recomienda después de la cicatrización total de los puntos y cuando la mujer se sienta cómoda para hacerlo. Respetar tu cuerpo, tus deseos y tus límites es esencial para una recuperación total y para volver a tener una vida sexual activa.
El respeto y la comprensión de la pareja también forman parte del proceso. Algunas mujeres pueden volver a tener relaciones después de un mes, pero otras pueden necesitar un periodo de recuperación mayor para sentirse seguras. El miedo a que se abran los puntos al principio es inevitable. Por lo tanto, la prudencia es el mejor camino. En caso de enrojecimiento, dolor intenso o si sale alguna secreción de la herida, es necesario acudir al obstetra para una consulta.
Cesárea inflamada – ¿Qué hacer?
La cesárea es uno de los métodos de nacimiento de los bebés realizados por obstetras. Aunque sea un parto, es una cirugía de gran envergadura, siendo necesario realizar una incisión en el abdomen y el útero para sacar al bebé. Por ello, las mujeres son más susceptibles a tener hemorragias, dolores en el posparto y sobre todo a la cicatriz de la cesárea inflamada3.
Después de sacar al bebé y la placenta se realiza la sutura, donde cada capa de piel y músculo debe ser debidamente cosida, hasta que quede solo una pequeña cicatriz. Es normal que la mujer sienta molestias en la zona durante muchos días, hasta que se retiren los puntos. Sin embargo, hasta que llegue el momento de retirar los puntos, se deben tener muchos cuidados. Son fundamentales para el proceso de cicatrización y para disminuir los riesgos de que la cesárea se inflame.

En la mayoría de las maternidades se coloca un apósito sobre los puntos de la cesárea y así es como la mujer recibe el alta hospitalaria. El apósito asegurará que la ropa y la braguita no lastimen la zona. Un consejo útil es usar una faja posparto, que brinda una mayor sensación de seguridad para la mujer tras la cesárea. No elijas fajas demasiado apretadas, sino aquellas que sean cómodas y mantengan el abdomen en su lugar. Además de dar una sensación de seguridad, la faja ayudará a tu cuerpo a recuperar su forma y te evitará realizar movimientos que puedan causar dolor en la zona del corte.
La zona de los puntos requiere máxima atención y mucha higiene. La ducha se puede tomar normalmente, siempre que los puntos estén protegidos con el apósito. Después de la ducha, el vendaje debe retirarse, la zona debe ser limpiada con una gasa y alcohol al 70%, y luego secada con una gasa limpia. Después de todo el procedimiento de limpieza, debe hacerse un nuevo apósito. Si este procedimiento se realiza con cuidado, evitará posibles infecciones.
Aun así, muchas mujeres sufren la cesárea inflamada. Esto se debe a que, incluso con todos los cuidados y una higiene extrema, los puntos pueden inflamarse. Y entonces, ¿qué hacer? Los puntos en proceso de inflamación pueden estar enrojecidos, hinchados, calientes y con sangre y deben ser examinados por el obstetra ante cualquier cambio.
Los esfuerzos deben evitarse durante la cicatrización y la alimentación adecuada marcará la diferencia en la recuperación de los puntos. Un menú rico en fibras y vitamina C ayudará a acelerar la cicatrización. Por lo tanto, consume muchas frutas y verduras y elimina de tu plato, al menos temporalmente, los alimentos grasos. Frituras, embutidos y recetas muy grasas dificultan el proceso de cicatrización y aumentan el riesgo de inflamación.
Otras razones para que la cesárea se inflame, además de los esfuerzos físicos y la falta de higiene, son:
- Infecciones hospitalarias
- Alergia al hilo de la sutura
- Edemas
- Apertura de los puntos
Es de suma importancia que el obstetra examine la cesárea inflamada y determine el tratamiento adecuado. En el caso de infecciones hospitalarias, puede ser necesaria la hospitalización para control y el uso de antibióticos intravenosos, los cuales permitirán una recuperación más rápida. En caso de alergias, pueden ser recetados medicamentos para aliviar los síntomas y, en caso de edemas, puede necesitarse el uso de drenajes para eliminar el líquido acumulado.
En caso de apertura de los puntos, puede realizarse un punto falso para cerrar la zona. En este caso, los cuidados de higiene deben ser redoblados para que la infección no aumente, dejando una cicatriz bastante notoria en la zona. Por cierto, es muy común que en la zona de la cesárea inflamada quede una cicatriz más sobresaliente de lo normal o queloides. Estos pueden ser eliminados posteriormente mediante procedimientos como cirugías plásticas, tratamientos con láser o el uso de ácidos retinoico y hialurónico, que ayudan a aclarar las manchas.
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Foto: AlexVan







