Cuando se escucha que una madre no quiere visitas tras el nacimiento de su hijo, muchas personas la juzgan de “antipática”, “quisquillosa” e incluso le ponen otros calificativos que no es apropiado repetir. Sin embargo, lo que pocos saben es que este comportamiento se llama luna de leche y es altamente beneficioso para la madre y el bebé.
¿Qué es la luna de leche?
Luna de leche, al igual que la luna de miel, es un periodo en el que madre y bebé permanecen juntos sin la interferencia de visitas ni de demasiada gente. Después de 9 meses de espera, es el momento de que madre e hijo se conozcan. Para el bebé es un mundo completamente nuevo, diferente al que conocía dentro del vientre materno. Sonidos, olores, luces, todo le asusta, le confunde. Para la madre, sensaciones nuevas, dolores, lactancia, los cuidados del bebé. La luna de leche es el momento en el que ambos se conocen, se tocan, están piel con piel. Sintiendo lo nuevo, lo desconocido y aprendiendo juntos. Lo último en lo que pensar es en las visitas, en tener la casa ordenada o incluso en tener el pelo peinado.
¿Cuánto tiempo dura la luna de leche?
No existe un tiempo definido para la luna de leche, porque esto varía mucho de una madre a otra, pudiendo ir de uno a tres meses. Sabiendo esto, siempre es recomendable pedirle a la madre que avise cuando se sienta más adaptada y preparada para recibir visitas.
Beneficios de la luna de leche
Los beneficios de la luna de leche son muchos, tanto para el bebé como para la mamá, ya que es un momento en el que ambos se conocen y aprenden juntos. El contacto piel con piel es fundamental para fortalecer el vínculo entre madre y bebé y ocurre con mucha intensidad en el primer mes de vida del niño, especialmente cuando se trata de la lactancia, por eso este período se llama luna de leche. Con apenas un mes, el bebé también está en la exterogestación, etapa en la que se siente muy cómodo al recordar la etapa dentro de la barriga de mamá. Así, el contacto de la madre hará que el bebé se sienta más arropado y seguro para vivir fuera del útero materno.
¿Qué puedo hacer durante la luna de leche?
- En las primeras semanas, una madre debe ser eximida de todas las responsabilidades salvo alimentar al bebé y cuidarse a sí misma. No dudes en aceptar ayuda en esta fase del posparto, el papá puede preparar las comidas, tomar mensajes o ayudar a cuidar de otros niños.
- Duerme todo lo que puedas. El bebé puede despertarse cada dos o tres horas para alimentarse. Duerme cuando el bebé duerma. Puede que sean solo unos minutos de descanso varias veces al día, pero esos minutos suman.
- Coloca la cuna del bebé cerca de la tuya para alimentarlo durante la noche. A veces algunas madres en la luna de leche optan por compartir la cama, pero hay que recordar que deben extremarse las precauciones si se elige esta práctica. Muchos bebés pueden sufrir SIDS (Sudden Infant Death Syndrome) o Síndrome de Muerte Súbita del Lactante.
- Mantén una dieta saludable para recuperarte más rápido y de paso aumentar la producción de leche. Consume más cereales integrales, verduras, frutas y proteínas. También debes aumentar el consumo de líquidos, especialmente si estás amamantando.
- Pasa todo el tiempo posible con el bebé, al fin y al cabo para eso sirve la luna de leche. Observa cada detalle, cada gesto que haga. Conocer al bebé es fundamental para detectar cualquier problema que pueda surgir y actuar rápidamente.
¿Luna de leche es lo mismo que cuarentena?
Prácticamente, no se puede definir exactamente dónde empieza una y termina la otra. Teóricamente, la luna de leche es el momento para crear vínculo con el bebé y pasar el máximo tiempo posible con él, pero en este tiempo está incluido todo el cuidado necesario para una buena recuperación y el aprendizaje tanto para la madre como para el bebé (cuarentena). Así que es bastante difícil percibir este límite sutil salvo por los términos usados.
Cuarentena
En definición, cuarentena, resguardo o puerperio son los términos atribuidos al periodo que transcurre entre la expulsión de la placenta (tercera fase del parto) y las primeras seis a ocho semanas posparto. Al igual que en la luna de leche, además de cuidar al bebé, la madre necesita cuidarse. Pronto, su cuerpo volverá a la forma anterior al embarazo, la producción hormonal se estabilizará, los dolores desaparecerán y se sentirá con más energía. La cuarentena es un periodo de cambios, de regreso a la normalidad. Esos cambios producidos durante el embarazo, sobre todo los físicos, suelen ser transitorios, así que las mujeres que durante el embarazo mantienen una dieta equilibrada y no ganan mucho peso saben que después del parto pueden recuperar su vitalidad y su físico de antes. Uno de los aspectos positivos de la cuarentena es la involución del cuerpo. El cuerpo vuelve a su forma natural en poco tiempo, una vez que ha dado a luz. El útero, por ejemplo, regresa a su tamaño natural (6,5 cm y 60 gramos de peso) cuando durante el embarazo mide aproximadamente 32 centímetros y pesa alrededor de 1000 gramos. Esto permite que la función intestinal vuelva a la normalidad. Antes del bebé, durante el embarazo, la mayoría de las mujeres experimenta pérdidas de orina porque el bebé presiona la vejiga y también estreñimiento, ya que las hormonas ralentizan el tránsito intestinal. Además, el regreso de las secreciones vaginales permite que la mujer pueda mantener relaciones sexuales de forma más efectiva y sin dolor. Es importante saber que durante la cuarentena también existe la posibilidad de quedar embarazada. La cuarentena, a pesar de ser un periodo necesario y obligatorio para la mujer tras el parto, también conlleva algunas consecuencias negativas que hacen que esas semanas sean difíciles para la nueva madre. Durante ese periodo, la mujer a veces atraviesa la llamada depresión posparto. Este sentimiento de tristeza llega tras sentir que ya no tiene al bebé en su vientre y ver que su cuerpo ya no es el mismo. Algunos de estos cambios más significativos son, el aumento de peso, el tamaño de los senos, las grietas en los pezones resultantes de la lactancia, la piel con estrías y flácida tras haber tenido la barriga estirada. Estos cambios hacen que la mujer no se sienta bien, ni bonita, mucho menos segura. En muchos casos, después del parto, adopta una actitud negativa respecto a esta nueva situación y piensa que es imposible volver al aspecto que tenía antes de ser madre. La luna de leche y la cuarentena son periodos extremadamente importantes para la nueva madre, por lo tanto, no dejes que las críticas, aunque sean constructivas, conviertan este momento de descubrimientos y recuperación en algo negativo. Consulta también: Dificultades Iniciales y Soluciones para la Lactancia Materna Fotos: Petr Kratochvil







