Primero debemos recordar al viejo consejero: el sentido común. Cuando se trata de musculación en el embarazo, hay que tener en cuenta que no es ahora, estando embarazada, que deberías querer convertirte en una súper atleta de alto rendimiento, ¿verdad? Y aunque ya tuvieras un ritmo acelerado de ejercicios de musculación, necesitas entender que el momento exige cautela y debes respetar los límites de tu cuerpo, aún más ahora que está sobrecargado, al fin y al cabo, estás gestando una nueva vida, ¡lo cual no es poca cosa!

¿Tengo que dejar la musculación?

Pero tranquila, eso no significa que debas quedarte sedentaria y pasar los 9 meses de embarazo solo disfrutando de la barriga creciendo y los kilos extra acumulándose en la balanza. ¡Todo lo contrario! La actividad física, incluida la musculación durante el embarazo, siempre es bienvenida, incluso durante la gestación1.

Aprobación del obstetra

La regla principal es, ante todo, pedir autorización a tu médico. Solo él podrá evaluar si estás apta o no para hacer ejercicio, qué tipos se recomiendan y te orientará si existiera alguna restricción. Si ya ibas al gimnasio antes de quedar embarazada, sin duda tu cuerpo estará mejor preparado para continuar con las actividades de musculación en el embarazo, pero aun así requiere algunas precauciones. Por otro lado, si el vientre abultado del embarazo te motivó a cuidar tu forma y salud, no hay problema. Nunca es tarde para adoptar hábitos saludables en tu vida. Una mujer embarazada puede y debe ir al gimnasio y sí, puede hacer musculación durante la gestación. Conoce los ejercicios más indicados durante el embarazo y los que deberías evitar para no comprometer tu bienestar ni el del bebé.

Musculación para embarazadas – ¿Se puede o no se puede?

La musculación para embarazadas es un tema que ya ha generado muchos debates2. Se escuchaba mucho que la musculación era muy agresiva para el embarazo, ya que está asociada a cargas, series con muchas repeticiones y un alto grado de esfuerzo físico. Pero todo puede adaptarse; claro, sin excesos y con ciertas restricciones, la embarazada sí puede hacer musculación durante el embarazo. Ante todo, vale recalcar que solo el médico obstetra puede realmente permitirte este tipo de ejercicio, especialmente si no lo practicabas antes de estar embarazada. Además, es importante elegir un gimnasio que cuente con profesionales especializados en musculación para embarazadas y que puedan acompañarte en la ejecución de las actividades. La musculación para gestantes, realizada de forma adecuada y bajo la supervisión de un profesional capacitado, aporta numerosos beneficios durante el embarazo como:

  • Mejora de la circulación sanguínea y linfática;
  • Reducción de la hinchazón en las piernas (problema común que enfrentan la mayoría de las embarazadas)
  • Reducción de dolores lumbares
  • Fortalecimiento de las articulaciones

Los médicos recomiendan esperar el primer trimestre del embarazo para iniciar las actividades físicas, ya que es un período más delicado, cuando el bebé aún se está implantando en el útero. Tras este período, si cuentas con la aprobación médica, puedes permitirte afrontar este reto con determinación y valentía y disfrutar de todos los beneficios que la musculación en el embarazo proporciona, inclusive para el fortalecimiento de los músculos inferiores, lo que ayuda a la embarazada a soportar el peso del bebé con más comodidad. Si ya hacías musculación antes de quedar embarazada, sin duda tu cuerpo reaccionará mejor, solo debes seguir las indicaciones del médico y del instructor y adaptar tus series respetando las limitaciones para mantener un embarazo saludable y sin riesgos.

¿Qué ejercicios están indicados y cuáles la embarazada debe evitar?

En general, todos los ejercicios deben ser adaptados; si no es en la forma de ejecutarlos, al menos el tiempo debe ser menor y los descansos más frecuentes, pero todo esto debe indicártelo el instructor. Algunos ejercicios deben ser evitados durante el embarazo, sobre todo los que tengan riesgo de caídas y de contacto corporal, como artes marciales, y los deportes de pelota con impactos fuertes, como vóleibol, baloncesto y fútbol. Cabe resaltar que, si ya eres una atleta profesional, la situación es diferente; aunque puedas mantener la práctica de musculación durante el embarazo, es necesario seguir las recomendaciones médicas. Lo que siempre genera dudas en las embarazadas es respecto a los abdominales. Hacer abdominales en el embarazo requiere algunos cuidados, como el uso de la tabla inclinada. Este ejercicio dentro de la musculación para embarazadas ayuda al fortalecimiento de los músculos abdominales, lo que contribuye al proceso del parto, especialmente el parto natural.

Importante: Siempre bajo supervisión profesional y con la autorización de tu médico. Un ejercicio mal realizado puede ser muy perjudicial para tu embarazo e incluso para el bebé.

Ejercicios más ligeros están súper recomendados para embarazadas, como caminatas, bicicleta estática, natación y gimnasia acuática, especialmente si vas a iniciar ahora la práctica de actividad física. Recuerda confirmar con tu médico que tu embarazo no presenta restricciones para ningún tipo de ejercicio, sobre todo la musculación durante el embarazo. Ningún embarazo es igual a otro, en algunos casos existen más limitaciones para evitar cualquier tipo de riesgo para ti o para el bebé.

Cuidados especiales durante la musculación

Durante la práctica de musculación en el embarazo, una gran preocupación es el aumento de la temperatura corporal, que puede aumentar la temperatura del feto, provocando hipertermia3. El instructor especializado en musculación para embarazadas debe estar preparado para prestar atención y monitorizar siempre tu temperatura, incluso el uso de un pulsómetro, que es un aparato que mide la frecuencia cardíaca, es muy útil. Mira a continuación algunas situaciones que requieren mayor cuidado a la hora de practicar musculación en el embarazo y que deben ser evaluadas junto con tu obstetra:

Está comprobado que las embarazadas físicamente activas y que practican musculación durante el embarazo sufren menos molestias físicas, ayudan en el momento del parto, además de que es más fácil recuperar la forma física en el posparto. Pero ¿quieres saber realmente cuál es el mayor beneficio? Está en lo bueno que hace para tu autoestima y calidad de vida. Al final, incluso luciendo barriga, es súper placentero ir al gimnasio y sentirse bien con el propio cuerpo. Por lo tanto, prepara tu atuendo de entrenamiento y, siguiendo todas las recomendaciones, ¡lánzate con gusto a la categoría “embarazada fitness”! Ve también: Actividades físicas para embarazadas: Qué se recomienda o no Foto: Public Health Image Library (Website)