El perfil biofísico fetal (PBF) es un método no invasivo, que puede realizarse, con el consentimiento de tu médico, a partir de la semana 28 de gestación. Su propósito es evaluar la vida del feto a partir de indicadores y parámetros, como la determinación de la edad gestacional, el crecimiento y el seguimiento de los movimientos del bebé, así como su respiración, latidos cardíacos, el bienestar y el volumen del líquido amniótico.
El procedimiento de análisis del perfil biofísico fetal utiliza algunos parámetros evaluados en la ecografía, siendo su diferencial la combinación de la ecografía con otro procedimiento de análisis de la vida fetal, la cardiotocografía (CTG). La ecografía es reconocida popularmente por ser una herramienta esencial para el seguimiento del embarazo.
Por su parte, la cardiotocografía o “monitorización fetal” es un procedimiento que se caracteriza por el registro gráfico de las contracciones uterinas y de los latidos cardíacos del bebé. Este examen permite que, en caso de diagnosticarse algún problema, se puedan realizar intervenciones a tiempo, con el bebé aún en el útero.
¿En Qué Casos se Solicita el Perfil Biofísico Fetal?
La indicación para la realización del examen se da para gestantes que se encuentren dentro del perfil de embarazo de alto riesgo: cuando el bebé parece tener un tamaño inferior al ideal para la edad de la gestación, o bien cuando la madre desarrolla diabetes gestacional, presencia de poco líquido amniótico, presión arterial alta y/o preeclampsia. Sin embargo, algunos médicos solicitan el perfil biofísico fetal incluso cuando la gestante no se encuentra en el grupo de riesgo, con el objetivo de garantizar un embarazo exitoso.
¿Qué se Evalúa?
El análisis del perfil biofísico fetal se realiza mediante la evaluación de cinco variables:
- Movimiento corporal fetal
- Movimiento respiratorio fetal
- Tono fetal
- Volumen de líquido amniótico
- Cardiotocografía
Cada variable recibirá una puntuación igual a 2 (dos) o 0 (cero), donde la puntuación superior (dos) indica normalidad en la variable evaluada, mientras que la puntuación inferior (cero) indica anormalidad. La interpretación del perfil biofísico fetal se hará de acuerdo con la puntuación, es decir, la suma de las variables, variando de 0 a 10. Mira cómo se calcula la puntuación:
| Puntuación | Diagnóstico |
|---|---|
| 8-10 | Recién nacido normal |
| 6 | Sospecha de asfixia crónica |
| 4 | Asfixia crónica |
| 0-2 | Fuerte sospecha de asfixia |
El feto será considerado saludable cuando la suma de la puntuación sea igual o superior a 6 (seis), lo que representa un bajo riesgo de asfixia aguda y crónica. Una puntuación inferior a ese valor indica que el feto sufre complicaciones. Pruebas que señalan anormalidades muestran una posibilidad de muerte fetal de 50 a 100 veces mayor.
Es importante, mediante comparación, prestar atención a la posibilidad de que el examen indique un falso positivo (en los casos de puntuación inferior a seis). Los resultados de la evaluación del Perfil Biofísico Fetal deben ser analizados junto con las condiciones de la gestante, ya que estas pueden ser transitorias y corregibles.
Preparación e Indicaciones para los Exámenes de Perfil Biofísico Fetal
Los dos procedimientos que sirven de base para el cálculo del perfil biofísico fetal son simples y no invasivos.
En la ecografía, también conocida como ultrasonido, un aparato transmite ondas sonoras que penetran la piel del abdomen y forman ecos, a partir de los cuales se transmiten las imágenes del interior del útero.
Mientras que en la monitorización fetal, llamada cardiotocografía, algunos sensores se colocan en cintas de tela sobre el abdomen de la mujer acostada, para que los latidos cardíacos del bebé y las contracciones uterinas sean medidos. Además, se coloca un pequeño transmisor en la mano de la gestante para ser presionado cada vez que note un movimiento del bebé.
Todo esto se registrará en un monitor y los médicos, a partir de un software que procesa los datos para dar como resultado reactivo o no reactivo, evaluarán los exámenes en las puntuaciones del perfil biofísico fetal. Todo el procedimiento dura menos de una hora. Mira cómo prepararte mejor para los exámenes:
- Se recomienda la realización del perfil a partir de la semana 28 de gestación;
- Utiliza ropa que no sea incómoda;
- Procura alimentarte de 30 a 60 minutos antes del examen, ya que esto favorece la reacción del feto y ayuda a su evaluación;
- Lleva exámenes previos que sirvan de parámetro comparativo para evaluar el crecimiento fetal;
Al final de todo el proceso, probablemente te entregarán el examen con las imágenes y su informe.
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Foto: Виталий Смолыгин







