El posparto es un momento importante para todas las mujeres que han tenido un bebé. Este es un momento lleno de dudas y preocupaciones, ya que además de todos los cambios en el cuerpo y las alteraciones hormonales, la llegada de un nuevo miembro a la familia provoca cambios en la rutina, además de desencadenar reacciones psicológicas y emocionales. No es de extrañar que muchas mujeres pasen por una montaña rusa de emociones, quedando susceptibles a comentarios, opiniones y a los acontecimientos que ocurren. Incluso para las mujeres que ya han tenido un hijo y acaban de tener el segundo, las dudas y preocupaciones continúan, porque cada bebé es diferente de otro, y los desafíos también pueden ser totalmente diferentes. Aunque muchas mujeres se preparan para atravesar esta etapa, algunas necesitan el apoyo de la familia, de la pareja y de los amigos para hacer del posparto una fase más llevadera. Las inseguridades y dudas son habituales e incluso normales para quienes están pasando por esto, y a lo largo de este artículo daremos consejos sobre cómo encontrar apoyo para hacer de esta etapa un momento más tranquilo.
¿Cuál es tu red de apoyo?
Nosotros, los seres humanos, somos seres sociales y dependemos del contacto y la asistencia de los demás para tener parte de nuestras necesidades satisfechas. Nadie vive solo y eso ni siquiera es saludable, y en un momento tan delicado como el puerperio, esa necesidad de apoyo crece aún más. Tener a la familia cerca es de gran ayuda para pasar por este momento de la vida. Esa atención y cariño que provienen de la madre o de la abuela, una hermana o un hermano que vienen a ayudar, o una tía o un tío que brindan apoyo, son fundamentales para la nueva madre. No solo la familia, sino también los amigos son piezas fundamentales. Principalmente para aquellas mujeres que no tienen a su familia viviendo cerca, los amigos terminan convirtiéndose en la familia que tienen y todo el apoyo en ese momento es muy bienvenido. Aun así, por más que se cuente con una red de apoyo que esté presente, muchas veces las mujeres pueden sentirse solas al pasar por el puerperio. Incluso para las mujeres que siempre desearon ser madres, las dificultades llegan y los desafíos se vuelven intensos, pues ahora una nueva vida depende de ella. Son muchos acontecimientos al mismo tiempo y hay muchas preocupaciones que tener en cuenta, y la mujer, muchas veces, puede sentir con gran intensidad todo el peso que la maternidad conlleva. Con la llegada de un bebé, la rutina del hogar y de la vida de los padres se transforma, y hasta las tareas domésticas quedan de lado. Eso puede acabar sobrecargando a la nueva mamá que, además de tener que cuidar al recién nacido, se preocupa por lavar los platos, lavar la ropa, limpiar la casa… La presencia y el apoyo del padre en este momento son fundamentales para que estas tareas se realicen. Además, los amigos y familiares también son apoyos esenciales para que la madre pueda dedicar más tiempo al cuidado del bebé. Es importante que todos sean conscientes de que, más que nunca, la mujer necesita apoyo y hasta esas tareas más sencillas se convierten en un desafío cuando hay un bebé en casa. La nueva madre se convierte en una cuidadora invisible, porque muchas veces es inevitable que las visitas acaben poniendo la mayor parte de la atención solo en el bebé. Por eso, es importante recordar que no solo hay un nuevo bebé en casa, hay también una nueva mujer, que acaba de convertirse en madre y está enfrentando muchos desafíos por ello. 
¿Qué significa tener una red de apoyo?
Una red de apoyo va a facilitar la relación madre-bebé, ayudando en aquello que la madre necesite durante el puerperio. Es estar disponible y formar parte del apoyo que la madre necesita. Ningún niño viene con un manual de instrucciones – ¡afortunadamente o desafortunadamente! Y por eso, todas las mujeres están sujetas a errores y aciertos durante la maternidad, y eso es completamente normal. La red de apoyo va a brindar el soporte necesario a la madre para que pueda trazar su propio camino en la crianza de su hijo, respetando sus propios límites y posibilidades. Así como el recién nacido necesita cuidados, la madre también los necesita. Como la madre se dedica las 24 horas al bebé que acaba de llegar, sus propios cuidados quedan en segundo plano y ahí es donde entra la red de apoyo para hacer posible esos cuidados, proporcionando el apoyo necesario durante el puerperio. Ver también: Cuidados Posparto Después de la Maternidad







