No siempre el cuerpo humano presenta síntomas de que algo diferente está sucediendo en su organismo. Algunas veces, son señales casi imperceptibles o incluso que pueden confundirse con otros problemas de salud. Así ocurre con las mujeres durante su vida fértil y las situaciones que pueden surgir a lo largo de ella, como es el caso del quiste de ovario.

¿Qué es un Quiste de Ovario?

Los quistes de ovario son pequeñas bolsas que contienen líquido en su interior y que suelen formarse dentro o fuera de los ovarios. Gran parte de los quistes de ovario, o quistes ováricos como también se conocen, se generan a través de la ovulación o en el momento de la misma. Por ello, no se consideran como un caso grave o de gran preocupación para los médicos. Pero se requieren evaluaciones más específicas para confirmar su causa y cuál es el tratamiento más adecuado para solucionarlo o al menos controlarlo. Mediante exámenes de imagen es posible detectar su forma, sus medidas y determinar el tipo de quiste ovárico. En la gran mayoría de los casos, el quiste de ovario es benigno y desaparece completamente sin ninguna intervención ni tratamiento. En caso de persistencia o síntomas, el ginecólogo recomendará un tratamiento farmacológico, que normalmente se basa en anticonceptivos. El quiste de ovario se considera una situación común y puede aparecer en mujeres en edad fértil, principalmente entre los 15 y 35 años. Los quistes pueden aparecer varias veces a lo largo de la vida, algunos desaparecen sin siquiera ser detectados.

Tipos de Quistes de Ovario

Como ya hemos mencionado anteriormente, la mayoría de los casos de quistes de ovario son considerados comunes, casi rutinarios del ciclo ovulatorio. Pero también existen tipos de quistes que generan un poco más de preocupación y requieren un tratamiento más específico para su solución o seguimiento.

Quiste Folicular

El quiste folicular es uno de los tipos que no suelen causar preocupación. Normalmente ocurre cuando por algún motivo o por desajuste hormonal, no ocurre la ovulación. En esta situación, el óvulo no sale del ovario y acaba generando un quiste folicular. Este quiste folicular puede medir entre 2 y 10 cm y no requiere ningún tipo de tratamiento para eliminarlo, ya que en 3 a 8 semanas, desaparece de forma natural.

Quiste Funcional y Quiste de Cuerpo Lúteo

Uno de los tipos más comunes de quiste, el quiste funcional ocurre cuando el folículo no consigue liberar el óvulo en el proceso de ovulación, y acaba generando un líquido en su parte interna, dando origen al quiste funcional. Durante la realización de una ecografía, es posible verificar la presencia de varios quistes funcionales, lo que puede indicar que la mujer tuvo una ovulación múltiple. Normalmente desaparecen de forma natural sin intervención. En este mismo proceso, puede ocurrir el quiste del cuerpo lúteo. Se desarrolla de forma similar al funcional, pero en su parte interna, en lugar de líquido, contiene una pequeña cantidad de sangre. En este caso, el quiste de cuerpo lúteo puede medir entre 3 y 4 cm y romperse durante movimientos bruscos o incluso durante la relación sexual. En algunos casos, si provoca síntomas y molestias, puede ser necesaria una intervención quirúrgica para eliminarlo o incluso por laparoscopía.

Quiste de Teca-luteína

Considerado un quiste de tipo más raro, suele ocurrir en mujeres que están en tratamiento para lograr quedar embarazadas. Normalmente se debe a la sobreestimulación ovulatoria causada por los medicamentos. Suele controlarse suspendiendo el tratamiento o cambiando las sustancias utilizadas.

Quiste Hemorrágico

Un poco más preocupante que los demás quistes, el quiste hemorrágico también es considerado un quiste frecuente. Pero a diferencia de los otros quistes que contienen líquido en su interior, el hemorrágico está compuesto de sangre. Normalmente los quistes desaparecen tras la fase ovulatoria, a diferencia del quiste hemorrágico, que además de continuar activo, sigue creciendo. El gran riesgo es que el quiste hemorrágico se rompa y la sangre de su interior simplemente «se derrame» por los ovarios. Dependiendo del tamaño y la intensidad del quiste hemorrágico, el ginecólogo indicará un procedimiento quirúrgico para retirar esa sangre de su interior. El tratamiento del quiste hemorrágico dependerá del tipo, tamaño y riesgos que presente.

Quiste Dermoíde

El quiste Dermoíde, a diferencia de los demás, se desarrolla por acumulación de células en la región de los ovarios. Por ello, puede tardar años y años en ser detectado mediante exámenes de imagen o incluso en presentar algún síntoma. Aunque esté localizado en los ovarios, el quiste Dermoíde, si no es de gran tamaño, no interrumpe la ovulación. Pero cuando se detecta en los exámenes, es necesario seguirlo de cerca o incluso recurrir a la cirugía para retirarlo. Ya que, con el tiempo, puede crecer y llegar a superar el tamaño de los ovarios, provocando dolores intensos en la mujer.

Quiste Endometrioma

Como su propio nombre indica, el quiste endometrioma ocurre normalmente en mujeres que padecen de endometriosis. Este tipo de quiste puede aparecer tanto dentro de los ovarios como fuera, incluso en el útero. En cualquier zona donde tenga contacto con sangre endometrial puede alojarse un quiste endometrioma. El tratamiento puede realizarse mediante control hormonal o en algunos casos, ser necesaria la intervención quirúrgica para retirarlo.

Síntomas del Quiste de Ovario

Como ya mencionamos antes, los quistes de ovario no siempre presentan síntomas. Algunos casos pueden ser tan silenciosos, que la mujer puede pasar años antes de descubrirlo en un examen de ultrasonido. En quistes considerados grandes, superiores a 3 cm, pueden aparecer algunos síntomas, a veces confundidos con otras causas. Por eso, es necesario en caso de dudas acudir inmediatamente a su ginecólogo o mantener las visitas y exámenes ginecológicos de rutina al día.

Otros síntomas pueden aparecer, como mayor sensibilidad en los senos, cólicos intensos, dolores de espalda, sensación de abdomen hinchado. Para obtener el diagnóstico correcto, el médico no podrá basarse únicamente en los síntomas; por lo tanto, se solicitarán exámenes para análisis y confirmación.

Diagnóstico del Quiste de Ovario

Normalmente, los exámenes solicitados por el ginecólogo para analizar y confirmar la presencia de quistes, así como sus medidas y tipo, son los de imagen, como ecografía transvaginal, resonancia magnética, tomografía computarizada e incluso puede solicitarse un examen de beta HCG para verificar la posibilidad de un embarazo ectópico.

¿El Quiste de Ovario Impide Quedar Embarazada?

Es muy común que, cuando las mujeres reciben el diagnóstico de un quiste de ovario, se desesperen y crean que son infértiles. En realidad, el quiste no causa infertilidad, pero en algunos casos puede dificultar que la mujer quede embarazada, aunque esto depende de varios factores. Las dificultades para quedar embarazada ocasionadas por el quiste de ovario ocurren debido a las alteraciones hormonales que produce el problema. Normalmente, el quiste causa menstruación irregular o incluso ausencia de menstruación, lo que incide en la fase ovulatoria y, a su vez, sin ella, no es posible lograr un embarazo. Por lo tanto, si desea quedar embarazada, lo mejor es acudir a su ginecólogo de confianza, realizar todos los exámenes solicitados y seguir el tratamiento indicado. Normalmente, el tratamiento de los quistes de ovario se basa en anticonceptivos, que actuarán sobre los ovarios, haciendo que el quiste desaparezca. Con el seguimiento adecuado, en unos meses sus ovarios estarán limpios y pronto estará lista para comenzar los intentos de embarazo. La mejor manera de resolver la situación rápidamente es realizar el tratamiento correctamente, bajo supervisión médica. Si la mujer queda embarazada siendo portadora de quistes en los ovarios, es necesario un seguimiento específico en el control prenatal, para garantizar que ningún efecto hormonal del quiste interfiera en el desarrollo del embrión, especialmente en el primer trimestre, que es fundamental. Foto: Ed Uthman, MD