Cuando se habla de lactancia, lo que debería ser algo natural no siempre es percibido o vivido de esa forma. Existen muchas mujeres que sufren con el tema de la lactancia, por no poder amamantar, por sentir mucho dolor o por no producir suficiente leche o pensar que no producen. Pero también hay mujeres que, por circunstancias mayores, ni siquiera pueden intentarlo y alimentar a sus bebés, como en el caso de los bebés prematuros que necesitan hospitalización. Para estos casos se creó una técnica para ayudar a estas mujeres a alimentar a sus hijos con la ayuda de una sonda que recibió el nombre de relactación.

La relactación es una técnica donde el bebé es colocado al pecho para mamar, pero se alimenta a través de una sonda por donde se administra leche artificial o leche proporcionada por el banco de leche. La leche se almacena en una jeringa, un vasito o incluso en un kit de relactación apropiado. Además de buscar alimentar al bebé, la técnica ayuda a estimular la producción de leche materna y a aumentar su cantidad. El proceso de relactación, además de ser una alternativa para madres de bebés prematuros que no pudieron amamantar a su hijo durante un largo periodo, también es una opción para madres adoptivas, especialmente si han amamantado anteriormente, logrando estimular la producción y poder alimentar a su nuevo bebé, aunque no haya nacido de su vientre. La propia succión del bebé estimulará la producción de leche, por eso no se debe ofrecer biberón durante todo el proceso, que puede durar en promedio 2 semanas hasta que la leche materna cubra las necesidades del bebé. Con el paso de los días y a medida que el propio pecho produzca más leche, la cantidad de leche administrada por la sonda debe ir disminuyendo.

¿Cómo hacer la Relactación?

El primer paso para realizar la relactación es ser persistente y tener mucho deseo de amamantar. El proceso de lactancia es agotador y requiere total dedicación de la madre y la relactación puede tardar hasta que logres alimentar a tu bebé sin la ayuda de la sonda, así que la paciencia será fundamental para el éxito.

Para iniciar el proceso de relactación necesitarás una sonda nasogástrica pediátrica número 4 o 5 que se encuentra fácilmente en farmacias. Para almacenar la leche puedes utilizar un simple vasito, una jeringa, un biberón o recurrir al kit de relactación que se puede comprar en grandes tiendas de productos para niños, existen dos marcas: Mamatutti o Medela. La leche materna o la fórmula ya preparada debe colocarse en el recipiente y luego poner una punta de la sonda dentro para que sea succionada. La otra punta debe colocarse muy cerca del pezón, pudiéndose fijar con la ayuda de una tira adhesiva.

Cuando el bebé abarca el pezón y succiona, simultáneamente la sonda también es succionada y la leche del recipiente es ingerida por el bebé, dándole la sensación de estar mamando del pecho materno. Con este estímulo, en pocos días la leche materna comenzará a bajar de forma natural y la cantidad de leche utilizada en el recipiente debe ser reducida.

Ver también: #euapoioleitematerno – ¡Amamantar es Esencial!

Fotos: Anjo Store