¡Oh, etapa llena de cambios! El embarazo es un momento de transformación total en el cuerpo, el cabello, el estado de ánimo y también la piel de la mujer. Algunas son afortunadas y durante este período tienen la piel más radiante que nunca, pero otras terminan siendo premiadas con las tan temidas manchas del embarazo, eso sin contar con muchas estrías y, en algunos casos, con muchas espinillas.
Debido a la gran alteración hormonal que ocurre en el organismo de la mujer a lo largo de los 9 meses de gestación, incluyendo principalmente el aumento del estrógeno, la sensibilidad a la luz solar también se ve alterada. Este es el principal factor responsable por las marcas y manchas del embarazo, también conocidas en medicina como cloasmas o melasmas gravídicos. El aumento de los niveles hormonales estimula la melanogénesis, que es la responsable de la formación de melanina en el cuerpo, lo que origina manchas oscuras en zonas aisladas del cuerpo. El factor de la exposición solar es la principal causa, pero la predisposición genética de la mujer junto con la variación hormonal también son motivos que se tienen en cuenta para este problema. Por eso, es imposible prever la aparición de las manchas del embarazo y la mejor opción es cuidar mucho la piel, duplicando los cuidados en este período. ¿Sabes esos cuidados que siempre recomiendan los dermatólogos respecto al cuidado de la piel? Pues bien, ponlos en práctica y refuérzalos aún más, especialmente en relación a la exposición al sol.
Evita la exposición al sol entre las 10:00 de la mañana y las 16:00 de la tarde, ya que en este periodo los rayos solares son más intensos, por lo que no se considera una exposición saludable para la piel. El uso de gorras y sombreros para caminar bajo el sol también es una recomendación médica junto, por supuesto, con el uso de protector solar específico e indicado por el dermatólogo. El uso del protector solar debe hacerse incluso en días nublados y debe reaplicarse cada 2 horas para mantener la protección. Las manchas del embarazo suelen aparecer alrededor de los 6 meses de gestación y se presentan como manchas oscuras marrones. Los lugares principales donde aparecen son cara, abdomen, axilas, escote, brazos e ingles. El problema puede desaparecer normalmente después del nacimiento del bebé, pero existen casos en los que duran años después del parto si no reciben el tratamiento adecuado. Por eso, si estás sufriendo con las manchas del embarazo, consulta a un dermatólogo lo antes posible e inicia el tratamiento ideal para no prolongar esta situación.
¿Ya Han Aparecido las Manchas del Embarazo, y Ahora Qué Hago?
Si no fuiste alertada sobre los cuidados de la piel para evitar el surgimiento de las manchas del embarazo y ahora ya estás sufriendo con este problema, debes saber que existe tratamiento para su desaparición, aunque la mayoría de los dermatólogos prefiere iniciar el tratamiento solo después del parto, o mejor, después de destetar al bebé. Al fin y al cabo, el tratamiento consiste en una combinación de productos y métodos que pueden ser perjudiciales para el desarrollo fetal y durante la lactancia, para el bebé. Los tratamientos recomendados para eliminar las manchas del embarazo son peelings a base de ácido retinoico, regaliz, arbutina, hidroquinona, ácido fítico y kójico, cremas y pomadas despigmentantes y sesiones con láser. Debe realizarse mantenimiento en casa posteriormente, con la ayuda de fórmulas desarrolladas para el aclarado de las manchas de la piel y con un protector solar que evitará que las manchas reaparezcan. Es importante recordar que una piel manchada, si no se trata correctamente, puede volver a presentar manchas en cualquier momento, por eso la importancia de realizar el tratamiento de manera adecuada. Para las mujeres que ya sufren con el problema de manchas, se recomienda el uso diario de jabones de PH ácido, además de hidratar con cremas humectantes con factor solar alto, sin olvidar tampoco las zonas del escote y el cuello.
Si el caso se está agravando y las manchas se están volviendo cada vez más oscuras, consulta a tu dermatólogo. Algunos recomiendan como tratamiento algunas fórmulas o jabones más suaves y con componentes que no presenten riesgos durante el embarazo, aunque no ofrecen gran eficacia, solo una leve mejoría en las manchas, lo que puede ayudar a que el problema no avance y se acentúe aún más. También existe una receta casera que algunas mujeres consideran milagrosa, que es la mezcla de tomate con leche. El método es simple y debe ser usado al menos 2 veces por semana para obtener el resultado esperado. Corta un tomate por la mitad y echa un poco de leche en un recipiente. Sumerge la mitad del tomate en la leche y pásalo por las manchas del rostro y cuerpo, durante 10 minutos. Claro que la receta es casera y no tiene ninguna comprobación médica de su resultado, pero no cuesta intentar, ¿verdad? Sobre todo durante el embarazo, cuando no se puede utilizar métodos más fuertes.
Ver también: Línea Nigra y Manchas en la Piel durante el Embarazo
Foto: ROBERTO CARLOS PECI, « м Ħ ж »







