El motor de un coche, para funcionar bien, necesita tener siempre los niveles de aceite adecuados. Si no los tiene, el motor empezará a tener problemas y, pronto, todo el vehículo estará comprometido. Con nuestro cuerpo no es diferente. La ventaja es que el propio organismo produce naturalmente la sustancia responsable de la lubricación de aquellas partes que necesitan este mecanismo. Una de esas partes es la vagina.

Normalmente, el propio cuello uterino produce el líquido responsable de mantener la humedad de la zona vaginal, y esto ocurre desde la primera menstruación hasta la menopausia.

Si este mecanismo no está funcionando correctamente, la vagina comienza a presentar una sequedad y esto puede ocasionar varios problemas, como picores, sangrados, escozor, infecciones urinarias y dolores en el momento de la relación sexual. Y este es un problema que puede afectar a cualquier mujer, de distintas edades.

La falta de lubricación vaginal puede incluso afectar las posibilidades de que una mujer quede embarazada. Pensando en la importancia de este tema, abordaremos algunos puntos sobre él.

  1. Hablando sobre la sequedad vaginal
  2. Descenso de los niveles hormonales
  3. Falta de estímulo sexual
  4. Consejos y soluciones

Hablando sobre la sequedad vaginal

Una vagina bien lubricada es señal de un cuerpo sano. Además de aumentar las posibilidades de placer durante la relación sexual, la lubricación vaginal también protege el cuerpo, evitando infecciones y roces.

De forma específica, la lubricación femenina es producida por glándulas que se encuentran en el cuello del útero y en el propio canal vaginal, y que son estimuladas por hormonas producidas en los ovarios1. Son estas glándulas, llamadas Bartholin y Skene, las que se encargan de la secreción vaginal y de ese líquido acuoso y levemente espeso que aparece en la vagina, principalmente durante la preparación para la relación sexual.

No existe un patrón exacto para la lubricación. Cada mujer responde de manera diferente a los estímulos y a la excitación sexual, es decir, cada una tendrá su propio patrón tanto de lubricación como de sequedad.

Así como el motor de un coche, la vagina necesita estar bien lubricada para funcionar correctamente

Y el exceso de lubricación no es necesariamente un problema. Solo puede resultar incómodo por humedecer demasiado la ropa interior o incluso escurriéndose por las piernas. Por supuesto, si aparecen otros síntomas, como ardor o picazón, lo mejor es consultar al ginecólogo.

El problema realmente comienza si este mecanismo de lubricación no está funcionando correctamente. Y desafortunadamente, esto es bastante común. Se estima que la sequedad vaginal afecta a cerca del 20% de las mujeres a lo largo de la vida. Lo más preocupante es que pocas buscan información o ayuda sobre este asunto.

Aunque saben que es algo que afecta varias áreas de la vida, aún existe cierta resistencia tanto a hablar del tema como a buscar ayuda.

Y no hay motivo para esa resistencia, ya que el problema no es ni tan raro ni tan difícil de resolver. Antes de pasar a la solución, sin embargo, es importante descubrir qué está haciendo que tu vagina esté seca.

Descenso de los Niveles Hormonales

Una de las hormonas responsables por la hidratación de la vagina es el estrógeno. Si por algún motivo el cuerpo reduce la producción de esta hormona, esto puede resultar en una falta de lubricación femenina, es decir, en sequedad vaginal2.

Algunos factores son responsables de la caída en la producción de estrógeno:

  • El inicio de la menopausia: alrededor de los 45 años, el cuerpo de la mujer empieza a dar señales de que dejará de producir hormonas. Incluso antes de entrar en la menopausia, es decir, durante la premenopausia o perimenopausia, la producción de estrógeno comienza a caer drásticamente. Además de efectos como los sofocos, el sudor excesivo y la irritabilidad, la falta de esta hormona también puede causar sequedad vaginal. Una terapia de reemplazo hormonal, en este caso, puede ayudar mucho.
  • La lactancia: durante el periodo de lactancia, la hipófisis produce una hormona llamada prolactina, popularmente conocida como la hormona de la leche. Es la responsable de estimular la producción de leche por las glándulas mamarias. La cuestión es que, en algunas mujeres, la alta producción de esta hormona puede llegar a causar sequedad vaginal.
    La producción de prolactina durante la lactancia puede causar sequedad vaginal
  • El uso de medicamentos: las mujeres que están bajo algún tipo de tratamiento con hormonas también están más propensas a la falta de lubricación. Algunos tipos de quimioterapia y radioterapia, por ejemplo, tienen este efecto secundario. Las mujeres que desarrollan endometriosis tras el parto pueden sufrir sequedad vaginal como consecuencia del tratamiento, ya que implica una terapia hormonal.
  • La extirpación de los ovarios: este procedimiento llamado ooforectomía se utiliza para tratar el cáncer de ovario o para evitar que aparezca. Sin los ovarios, el organismo deja de recibir las hormonas que serían producidas por ellos, es decir, la mujer entra en menopausia, incluso de forma precoz. Entre los síntomas causados por la extirpación de los ovarios se encuentra la sequedad vaginal.

Falta de Estímulo Sexual

El cuerpo está todo interconectado y algunas reacciones que tenemos necesitan estímulo para ocurrir. La lubricación es una de ellas, por eso los preliminares son tan importantes en las relaciones sexuales. Cuando estamos sexualmente excitadas, el cuerpo responde lubricando la vagina, preparándola para la penetración.

Si esto no sucede, es decir, si el estímulo sexual no es suficiente para la lubricación, hay posibilidades de que la relación sexual no sea tan placentera o de que haya dolor durante la penetración, ya que habrá bastante fricción entre el pene y la vagina.

Muchas parejas que están intentando concebir se preocupan demasiado por la fertilidad y terminan por no dar tanta importancia al estímulo sexual. Y tener sexo sin deseo es un problema tanto para la relación en sí como para la salud de la vagina.

Si la sequedad vaginal solo se nota durante el sexo, el problema puede ser únicamente la falta de estímulo. Y en este caso, merece la pena investigar más a fondo: la presión por quedar embarazada, el estrés, e incluso factores como la depresión y la ansiedad pueden disminuir la libido y el deseo sexual, lo que consecuentemente impactará en la lubricación.

En general, el problema de la vagina seca puede resolverse con un lubricante recomendado por los ginecólogos. Sin embargo, esta es una solución temporal. Lo ideal es que el propio cuerpo produzca su moco y responda bien a los estímulos sexuales. Algunas mujeres, quizás por vergüenza de hablar del tema con su pareja, terminan teniendo sexo sin la libido necesaria.

En este caso es importante romper el tabú de hablar sobre gustos, fetiches y estímulos y mantener un buen diálogo con la pareja sobre la mejor manera de excitarse.

Consejos y Soluciones

La falta de lubricación femenina no es un problema irreversible. La solución, lógicamente, dependerá de la causa que origine el problema. Aún así, existen cosas prácticas que se pueden hacer para lidiar con la sequedad vaginal:

  • Incluye en tu dieta alimentos que ayuden en la lubricación Por supuesto, antes de consumir cualquier alimento, es conveniente consultar a un nutricionista sobre el impacto que tendrán en tu salud. Pero en general, existen alimentos que pueden ayudar en la lubricación, como el ajo (que mejora la circulación sanguínea), el plátano (que es rico en magnesio y ayuda en la vasodilatación), el chocolate (que contiene estimulantes como la feniletilamina, que ayuda al bienestar), la leche y sus derivados (que, por su calcio, fortalecen los músculos y facilitan el orgasmo), nueces y frutos secos (que, por ser ricos en vitamina B3, ayudan en la vasodilatación). La infusión de ginseng también es una excelente opción. Además de ser natural, ayuda en la vasodilatación de la vagina.
    El plátano es un alimento que ayuda en la vasodilatación de la vagina
  • Evita las duchas vaginales, toallitas húmedas y tejidos sintéticos Puede parecer un hábito inofensivo, pero la ducha vaginal elimina las bacterias naturales de la vagina que son responsables de protegerla. Además, elimina la humedad natural de esa zona, dejándola más seca. Los tejidos sintéticos tampoco son recomendables, ya que mantienen la zona genital poco ventilada, creando un ambiente propicio para la proliferación de hongos. Lo ideal es utilizar braguitas de algodón, que brindan más comodidad y ventilación. Las toallitas húmedas alteran el pH natural de la zona íntima, por lo que deben usarse con moderación.
  • Utiliza productos específicos para combatir la sequedad vaginal Algunos medicamentos son muy eficaces, pero necesitan la autorización de un ginecólogo para ser usados. También hay varios tratamientos disponibles, como el láser vaginal. Sin embargo, antes de optar por algo más costoso, podría ser interesante probar una opción más accesible, como un buen lubricante.

La sequedad vaginal es un problema relativamente común3, pero es posible de tratar. Si el problema no es la ausencia o disminución de la libido, ni ninguno de los factores mencionados, lo mejor es buscar la orientación de un ginecólogo. Tener la vagina seca no solo es malo para la vida sexual. También es un indicador de que algo en el organismo no está funcionando bien y necesita ser revisado.